384. Homenaje a Pepe El Portero

27 05 2013

EL COLEGIO LAS GRANJAS ORGANIZA PARA EL PRÓXIMO VIERNES 31 DE MAYO A PARTIR DE LAS 18,30 HORAS UN HOMENAJE PÓSTUMO A LA FIGURA DE JOSÉ GONZÁLEZ CURRAL, PEPE EL PORTERO. ASISTE

 

 

 

 

 



379. Moreno Barranco. Triste efeméride..

22 02 2013

 Manuel Moreno Barranco      (Jerez de la Frontera, 24 de abril de 1932-22 de febrero de 1963). Cultivó el cuento y la novela dejando una amplia producción que fue interrumpida por su muerte violenta, en oscuras circunstancias, a los 30 años de edad, en la cárcel de Jerez, en el año 1963.

Manuel Moreno Barranco nació el 24 de abril de 1932, en la calle Guarnidos, 5, de Jerez de la Frontera. Su padre se llamaba Manuel y su madre María Luisa. En agosto de 1936 , perseguido por los falangistas, huye el padre hacia la zona republicana: días después, llegaron noticias de que un grupo de republicanos que se dirigía a Málaga había sido abatido en la Serranía de Ronda y que , entre ellos, estaba su padre. Quedó, pues, huérfano de padre a muy joven edad. Realizó estudios de Comercio y entró a trabajar con 16 años en el Banco de Jerez. Se apasiona con las novelas de aventuras, y colecciona entonces las novelas de El Coyote, Emilio Salgari, etc. En 1950 sufre una enfermedad tuberculosa que le obliga a estar dado de baja más de un año. En esta larga temporada de reposo lee mucho y comienza a escribir sus primeros esbozos literarios, mientras su horizonte lector se amplía: lee todos los clásicos que andaban por su casa, en la vieja biblioteca del abuelo: Cervantes, Goethe, Poe, Galdós, etc., y empieza a comprar obras que van denotando la adquisición de un refinamiento literario: entre sus libros de entonces están las antologías de Rainer María Rilke, Jakob Wassermann, Paul Verlaine, etc. Manuel Moreno escribe en estos años varios cuentos y una novela corta, que envía a la Editorial Aguilar en 1955, publicándose bajo el título conjunto de “Revelaciones de un náufrago” en 1957.

En octubre de 1956, espoleado por la próxima publicación de su libro, solicita vacaciones en el Banco de Jerez y marcha a Madrid, a la búsqueda de un nuevo empleo en la capital que le permita el desarrollo de su carrera literaria, alejándose así de la asfixia cultural jerezana. . Consigue entrar a trabajar en el Banco Popular Español. Su vida entonces es muy sencilla, como él mismo comenta en una carta: “Llevo una vida muy sencilla. Sigo con mi régimen anterior.Salgo del banco y escribo hasta la hora de cenar” Paralelamente, su horizonte lector se va ampliando con las últimas novedades de la novelística española del momento. Así, por estos años aparecen en su biblioteca los últimos títulos de Camilo José Cela, Armando López Salinas, Rafael Sánchez Ferlosio o Carmen Martin Gaite, etc., acercándose igualmente a otros grandes autores clásicos y contemporáneos: Marcel Proust, Thomas Mann, etc. En Madrid comienza la escritura de su novela “Arcadia Feliz”, y continúa escribiendo cuentos. En 1957 se publica su obra “Revelaciones de un náufrago“, en Editorial Aguilar, mereciendo elogios de distintos medios críticos.

En febrero de 1959 solicita excedencia de un año en el Banco, y marcha a Londres, donde trabaja seis meses como redactor agregado en la Embajada de Venezuela. En septiembre viaja por Suiza e Italia y en octubre, finalmente, arriba a París. Entra a trabajar en el Banco Francés de la Agricultura, y traba amistad con exiliados españoles. Termina la redacción de su novela “Arcadia feliz” y Juan Goytisolo recomienda la edición de su novela en México. En estos años en París, de 1959 a 1962, amplía de nuevo su horizonte lector, conociendo en estos años las obras de Claude Levi-Strauss, Robert Escarpit, Michel Foucault, etc. Inicia su segunda novela, que dejó inacabada, “Bancarios”, pero su gran preocupación en ese momento era publicar la primera. Tras múltiples gestiones, no logra publicar la novela en México, donde incluso salió anunciada. En estos años de París mantiene una relación con Suzanne Lacoste, con quien hizo planes de matrimonio. En octubre de 1962, toma unas vacaciones de 15 días que pasa en Barcelona.

En esos días de vacaciones en Barcelona, unos amigos le hablan de la posibilidad de realizar un cursillo de prácticas de seis meses en la Editorial Barral. Entusiasmado con la propuesta, decide escribir al Banco Francés de la Agricultura, despidiéndose, y se instala en Molins de Rei. Durante dos meses, intenta en vano realizar esas prácticas en la Editorial Barral. Desengañado, tras sus reuniones con Carlos Barral, y sin dinero, vuelve a Jerez el 24 de noviembre de 1962.

Jerez, detención y muerte en la cárcel

Pasa las navidades en la casa familiar, y retoma el contacto con los viejos amigos de Jerez. En testimonio público de uno de ellos,[ “Desde que llegó a Jerez nos veíamos con frecuencia y hablamos mucho, se notaba en las conversaciones que era comunista , no lo decía pero tampoco lo negaba. No se podía dar un cuarto al pregonero en aquel tiempo. Por aquellos días Grimau estaba detenido y medio muerto desde que lo arrojaron por una ventana de la Dirección General de Seguridad para después al poco tiempo fusilarlo. Los servicios de información del régimen estaban enterados de esa afiliación y desde que pasó la frontera lo pusieron en vigilancia.” El 27 de enero de 1963, la policía registra la casa familiar de Jerez -donde residía- en busca de “una emisora clandestina”. No encuentran nada y se marchan. Preocupado por la vigilancia a la que está siendo sometido, deja su máquina de escribir y su últimos escritos, que podían resultar comprometedores, en casa de un amigo. En testimonio público de éste: “Empezó a escribir folletos políticos que distribuía cuidadosamente. Uno de estos escritos cayó en manos de la policía Se da cuenta de la persecución y la única cosa que él pensó que le serviría para probar que el autor era él sería la máquina de escribir. La máquina y unos escritos comprometedores me los trajo a casa para esconderlos. A finales de enero registraron su casa y no encontraron nada pero tenían que probar que el panfleto era de Manolo. Yo me casaba en muy pocos días, por lo visto todos sus amigos estábamos sometidos a vigilancia. Javier Bellido, amigo común, se llevó los escritos y los escondió en las bóvedas de la Iglesia de San Dionisio, su hermano Luis era el cura, aquí se quedó la máquina de escribir.” Se pierden así aquellos escritos últimos que fueron a parar a un escondite en las bóvedas de la Iglesia (derruidas pocos años después, cuando se quitaron estas bóvedas originales del año 1730 para dejar al descubierto la techumbre original del siglo XV).

El día 13 de febrero de 1963, la Brigada Político-Social registra por segunda vez el domicilio familiar y se llevan detenido a Manuel Moreno. Pasa tres días en la Comisaría y es ingresado en la Cárcel de Jerez. No hay noticia de mandato judicial, ni de acusación formal que se le impute. La familia recurre a abogados que rechazan defenderlo, aduciendo “problemas de competencia jurisdiccional”. Durante estos días detenido, la policía visita varias veces a la madre de Manuel Moreno, amenazándola. Al décimo día de su detención, en la absoluta indefensión, sin abogado, sin conocer la familia aún acusación alguna, avisan a la hermana: a las 8 de la mañana “se ha tirado del barandal de la cárcel”, quedando malherido, ingresando en el Hospital de Santa Isabel, donde muere a las 17´00 horas del mismo día. El diario local “Ayer” recoge al día siguiente la nota de que Manuel Moreno se ha caído de un barandal, sin informar que estaba preso en la cárcel, y se difunde la misma versión oficial que tres meses antes ofreciera el Gobierno franquista sobre Julián Grimau: intento de suicidio. El entonces Ministro de Información y Turismo Manuel Fraga Iribarne ofrece esta versión, en carta a José Manuel Caballero Bonald, firmante de un manifiesto que solicitaba aclarar los hechos: “cuando el celador abrió normalmente la celda que ocupaba el señor Moreno Barranco, a las ocho de la mañana del día 22 de febrero, el detenido se arrojó de cabeza por encima de la barandilla del corredor sito delante de su celda y cayó al patio fracturándose la base del cráneo” El resto de presos no vió nada: informaron que a esa hora aún no habían salido de sus celdas. El único testigo era el policía que dirigía los interrogatorios, quien años después comunicaría a un amigo de Manuel que su presencia entonces se debía a la intención de informarle su traslado a Madrid. El caso presenta muchas similitudes con la defenestración de Julián Grimau , así como con las cuatro defenestraciones policiales con resultado de muerte de las que se tiene noticia entre 1963 y 1969, ninguna de las cuales fue admitida por las autoridades. La policía impide a la madre la visita al hijo agonizante Manuel Moreno falleció a las pocas horas, por “hemorragia cerebral”. La policía custodia el entierro, al cual sus propios amigos rehúsan acudir por temor a verse implicados.

Ecos de su muerte en el mundo

Protesta en París en 1963 contra los asesinatos de Julián Grimau, Manuel Moreno Barranco, Francisco Granados y Joaquín Delgado.

Hubo numerosos ecos,sobre las muy oscuras circunstancias que rodearon su muerte violenta, en diversas partes del mundo, tanto en medios clandestinos del interior de España como del exilio , escritos y radiofónicos. Se formó en Francia el comité “Unión de escritores por la verdad” para esclarecer los hechos , medios de comunicación importantes de Francia , Inglaterra, México y EEUU reseñaron el acontecimiento y solicitaron una investigación. En Chile se hace eco Pablo Neruda- Su caso es citado en libros y anuarios universitarios, etc. del mundo anglosajón, francés y español del exilio. Esta atención internacional no sirvió para que el régimen franquista indagara sobre el caso, con lo que este queda, junto con otros semejantes, sin investigación formal hasta nuestros días.

TEXTO E IMAGEN: Wikipedia

 



376. Pepe Mata, en el recuerdo

22 10 2012

Eran las dos aproximadamente del medio día. Cerraba mi ordenador para irme a casa, cuando advertí en el Facebook una noticia que publicaba el celebre auriga, varias veces campeón de España de enganches, también Caballo de Oro, Juan Robles Marchena y que al leerlo me produjo escalofríos. Decía esto: “Día triste para el mundo del Enganche. Me acaban de comunicar que ha fallecido esta mañana Pepe Mata en Jerez de la Frontera. Un día muy difícil para mí, que cuando era un niño me recogió en su casa de Jerez como a uno más de la familia. Con el me hice persona, mozo y cochero. Por mucho que busque no encontraría palabras de agradecimiento hacia el, su mujer y toda su familia que siento como mía. Descanse en paz MI AMIGO, MI MAESTRO y como yo digo, MI SEGUNDO PADRE”

José Mata Aparicio, Pepe Mata, es una persona sobradamente conocida para el pueblo de Jerez. Durante años nos deleitó guiando los caballos de varias casas señoriales desde los pescantes de breaks, sociables, carrozas, etc. Su familia son de tradición cocheros. Su padre también lo fue. Nunca hizo otra cosa que domar caballos, montar a caballo, guiar coches. El servicio militar lo realizó en Caballería, en el 2º Deposito de Sementales de Jerez y cuando lo terminó se ofreció de cochero con D. ª Petra de la Riva, viuda de D. José Núñez de Villavicencio. Una señora hoy olvidada que fue una importante personalidad en los coches de caballos que incluso ella guiaba. Su hijo Pedro Domecq de la Riva fue Caballo de Oro en 1968 y se lo brindó a su madre, D. ª Petra. Siendo muy joven, por su pericia fue mayoral en esta importante cochera jerezana. Mas adelante, al fallecer la referida señora, pasó a prestar sus servicios con su hijo Pedro donde estuvo hasta el fallecimiento del mismo.

La Real Escuela, siendo su mentor Álvaro Domecq Romero, compró íntegramente la cochera y el guadarnés de Pedro Domecq de la Riva, incluso su ganadería de caballos, pasando Pepe Mata a prestar sus servicios en la Real Escuela hasta su jubilación. Eso evitó su dispersión.

En cierta ocasión escribí estas alabanzas de mi amigo Pepe Mata y que reproduzco pues expresan mi admiración por el:

“En el año 1975, el noveno Caballo de Oro es entregado a Don José Mata Aparicio, el que fue Mayoral de la Ilma. Sra. Doña Petra de la Riva, Viuda del Ilmo. Sr. D. José Domecq Núñez de Villavicencio. Cuantas cosas se podrían decir de mi admirado Pepe Mata. Se me agolpan. Es el arte y la gracia en el pescante de un coche de caballos. El cuerpo adelantado. Los brazos estirados si exagerar. El sombrero de ala ancha o calañes terciado. ¡Como sonaba su tralla en el aire de las calles de Jerez para que los caballos tratasen airosos! Aquellos caballos castaños de la Casa de Doña Petra o de Domecq de la Riva, puros españoles o cruzados de pura sangre criados en el Cortijo de Casarejo”

En el pescante de los coches de Pedro Domecq de la Riva derrochó su arte en los más diversos lugares del mundo proclamando jerezanía. Desde las ferias de Sevilla y Jerez hasta Windsor en el Reino Unido, Viena, Francia, pasando por Madrid, Portugal y muchos otros lugares. Tuvo el honor de guiar la carretela que condujo al altar a S.A.R. la Infanta D. ª Elena en Sevilla. La preciosa carretela que se exhibe en el Museo de Coches de Caballos de Jerez y que perteneció a Juan Pedro Aladro, Príncipe de Kastriota y que se guardaba en las cocheras de la Casa Palacio de los Domecq (antes del Marques de Montana) en la Alameda Cristina jerezana. Pasan por mis húmedos ojos aquel carrusel de coches de caballos en la Plaza Rivero en días de Feria. Cuando estrenaste traje, sociable y borlajes blancos en la boda de Sofía Domecq. Días tristes como aquel del funeral de D. Pedro, en el cual, Álvaro tu tuvisteis la delicadeza de enganchar varios coches que acompañaron al cortejo hasta San Marcos. Tú de luto y corazón roto. Días de vinos, días de rosas. Por la misma senda el dolor y la alegría.

Con su partida desparece un trozo importante del Jerez castizo. De un Jerez que ha sido devorado por la modernidad. Donde los coches de caballos atronaban por las calles empedradas con sus llantas de hierro y las herraduras de los caballos. Un jerez romántico, bodeguero y campero en el cual había prosperidad. Donde la ciudad se fundía con las viñas y los campos que la circundaba. Coches de caballos, carros eran la única forma de transporte que cedían paso al automóvil que se imponía. Pepe Mata podía contar y me las contaba, muchas cosas de aquel Jerez. De sus cocheras, sus ferias, de sus gentes. De los grandes señores y de la gente sencilla. Era un “señor” arriba en el pescante y en el trato de persona a persona. Derrochaba clase y educación. Su pasión eran sus caballos, sus enganches y por supuesto, como no, su familia a la cual le dejó prendida su afición al enganche.

Descansa en paz admirado amigo. Recordaremos tu arte y tu bonhomía. Siempre que suenen cascabeles de una calesera en Jerez será un homenaje a Pepe Mata; siempre que una media potencia de jacas jerezanas, bien almohazadas, con las guarniciones relucientes y sus cascabeles limpios, oliendo a almendras amargas, zotal, grasa de cascos David, nuestra imaginación volará hacia las alturas y entornaremos los ojos para recordarte poderoso y flamenco, con tu sombrero bien ladeado, en el pescante de un “Peter”, manojo de riendas y tralla cruzada ¡Que bien la hacías sonar! ¡Con que arte la recogías, liándola a la vara hasta la rabiza!

Me gustaría despedirme con los insuperables versos que escribió el extinto poeta Sanluqueño, Antonio de León Manjón para Doña Petra y en el que describe fantásticamente tu pasión y oficio:

Cuatro enganches esperan
Que bajara Doña Petra.
Rivero la esta mirando,
Bronce ya su estatua eterna.
Panales y berrocal,
Calañeses y chaquetas
De terciopelo bordadas
Color aceituna nueva.

Blanca la media y botines
Abiertos a media pierna,
Fajas de vivos colores,
Pañuelos azul turquesa,
Y echada sobre el pescante
Junto al manojo de riendas
Con el hierro de la casa
Una manta blanquinegra.

Mata y Bartolo vestidos
Con levitas y chisteras,
Chalecos color corinto
Azules las escarapelas
Los cuellos almidonados
Y botas color almendra.
(A Perico le avisaron
Que bajaba Doña Petra…..

Doña Petra ya se iba
Con sus hijos a la Feria.
Al pasar por capuchinos,
¡Jerez levantó Bandera!
Aromas de mosto y vino
Cantaban por las bodegas
Entre alegres bulerias
Y coplillas seguiriyeras….

TEXTO E IMAGEN: FELIPE MORENÉS



364. LUIS BELLIDO SALGUERO. El cura bicicleta.

6 12 2011

Luis Bellido Salguero nació en Jerez en el Arroyo, el 1 de noviembre de 1924. De haber vivido ahora, el pasado día de los Tosantos hubiera cumplido 87 años. Hijo de  Antonio Bellido Troncoso,’Guerrerito’ banderillero de la cuadrilla del torero ‘Venturita’,  y de Trinidad Salguero, tenía cuatro hermanos: Antonio, Carlos, Encarna y Javier.  Entró en el Seminario en 1938, con 14 años. /En la imagen, Bellido en 1999, poco antes del homenaje que le tributaron. Era un fumador empedernido.

CURA EN EL PUERTO.
Se ordenó sacerdote el 23 de octubre de 1949, siendo apadrinado por Juan Miguel Pomar García y esposa quien, por encontrarse indispuesta, fue representada por Trininad del Pino, viuda de García Mier. Estuvo tres años en su primer destino: El Puerto de Santa María, entre la Iglesia Mayor Prioral de El Puerto de Santa María, ciudad donde le pusieron el apodo de ‘Padre Bicicleta’ por ser ese su medio de locomoción, tanto para desplazarse desde Jerez como para circular por las calle de El Puerto (vivía en la calle San Juan arriba y cogía carrerilla bajando la cuesta abajo); y no por decir la misa más rápido que nadie -que también-, como algunos creían. Dejó muy buena huella. Y la bicicleta, a su amigo Pepe Morillo, que estuvo en la calle San Juan, núm. 20 durante muchos años.

Luis Bellido, en su primer destino, El Puerto de Santa María, en esta ocasión en el escritorio de la Parroquia de San Joaquín.

Luis Bellido fue cura consiliario de Acción Católica. De pie, de izquierda a derecha, en la superior, José Bononato Sáez, Rafael Felices Morro, Pepe Morillo León, Jacinto Cossi Mora, Luís Jiménez González-Nandín, el Presbítero D. Luis Bellido Salguero, Francisco Rábago Vega, Antoñito Sampalo “El Aceitunero”, Pedro Crespo Blanquer, Andrés Alarcón Cañones, Luís Fernández-Sanz Blanco. Los tres de la fila de en medio: Francisco Basallote, José Luís López Franco, Antonio Pineda Crespo. Y en la fila de los que están sentados en el suelo Enrique Rodríguez primo de Juan Luís de los Santos, Antonio de la Torre González, Guillermo Benvenutty, Alarcón, Manuel Barba y Juan Luis de los Santos. /Foto Colección Vicente González Lechuga.

LA PRIORAL Y SAN JOAQUÍN.
De la Prioral, pasaría también a la parroquia de San Joaquín portuense siendo luego destinado a la iglesia de la Magdalena de Sevilla en 1953, donde nosotros le visitamos una vez, acompañando a su hermano Javier. Y luego el destino sería Jerez en 1956, como coadjutor de San Marcos y encargado, a su vez, de las iglesias de San Lucas y de San Juan de los Caballeros, donde tenía su vivienda, en la cual también recuerdo haberle visitado, en alguna ocasión. Posteriormente pasaría a su último destino, como párroco del templo del patrón de la ciudad, San Dionisio, en cuyas habitaciones anexas vivía con su anciana madre desde 1957.

En El Puerto, en la casa parroquial, con sus amigos Pepe Morillo, Manuel Ortega y Pepe Valiente.

SAN DIONISIO EN JEREZ.
En esta parroquia se entregó en cuerpo y alma, tanto a su labor espiritual, como a la restauración del templo, que le costó la mitad de su vida y su salud. Una obra que duró desde el día de Reyes de 1964, hasta la fiesta de la Inmaculada, de 1977, teniendo nosotros ocasión, por entonces, de entrevistarle sobre las mismas, con motivo de la visita que realizara a la misma un ministro, acompañado de diversas autoridades nacionales, locales y provinciales.

MISA ENTRE ESCOMBROS.
Por cierto que sabemos que hay quien guarda viejas fotografías en la que se ve a Bellido diciendo misa, con la iglesia llena de escombros, montones de arena y paraguas abiertos, en días de lluvia. Porque, en los trece años que duraron aquellas primeras obras de restauración, en las que se acometió la más profunda de las intervenciones, desde los cimientos, al artesonado nuevo, nunca se cerró la iglesia. Decía el sacerdote que si se cerraba el templo, jamás se restauraría. Y para sacar fondos para las obras se las ingeniaba de mil maneras, con carteles en los que aparecía montado en un camión de materiales, vestido con su inseparable sotana. Otras veces compraba cupones y, otras, lotería, pensando siempre en que podría pagar si le tocaban, aunque la diosa Fortuna no fue muy generosa con él. Y pidiendo y dando sablazos a unos y a otros, especialmente a determinados amigos y feligreses adinerados, a los cuales solía ir a buscar incluso a los bares donde paraban, para pedirles dinero para las obras. /Fachada de la iglesia de San Dionisio en los cincuenta.

En una visita, precisamente del ministro jerezano Manuel Lora Tamayo, también está el alcalde Miguel Primo de Rivera y el arquitecto Fernando de la Cuadra (también Rafael Manzano Martos), mostrándole las obras de San Dionisio. Bellido era cura de sotana perenne, afirmando que no gastaba en pantalones ni tenían que estar planchados.

MINISTRO LORA TAMAYO.
Una Semana Santa, cuando el ministro de Educación y Ciencia, Lora Tamayo, jerezano de nacimiento, vino a dar el pregón, al pasar delante del humilladero de San Dionisio, desfilando en la presidencia de una cofradía, Bellido se acercó a él, pidiéndole respetuosamente que le echara una mano en las obras de su templo; a lo que el ministro le contestó que iglesias en ruinas, había muchas en España; saltando inmediatamente el cura, contestándole que sí, «pero que ministros de Jerez solo hay uno» y, sin más, se marchó dejando plantado al ministro.

En 1974, durante la celebración de sus Bodas de Oro sacerdotales, con el Obispo Rafael Bellido Caro.

BELLIDO BARATO.
Bellido Salguero tenía una personalidad muy especial y, sobre todo, mucha gracia de la espontánea; sin perder nunca su seriedad; ya que era un sacerdote muy responsable y comprometido. Una vez dijo al Obispo Bellido, compañero suyo de seminario, que si don Rafael era el Bellido Caro, él era el Bellido ‘Barato’. Otra de sus características principales fue el gran amor por los pobres, socorriendo generosamente a cuantos acudían en masa a su despacho; repartiendo lo mucho o poco que tenía. Y en época de inicio del curso escolar, tenía un convenio con la Papelería Consistorio, de su amigo Pablo, para que diera los libros de texto a muchos niños de familias que no podían adquirirlos; pasándose luego él para pagarlos.

RUIZ MATEOS.
A otro amigo feligrés, dueño de una bodega, acudía de vez en cuando a pedirle dinero, en momentos en que las limosnas no le llegaban; se tomaba un te con él y se iba más que contento, porque ya podía aliviar los problemas de alguien. Sabemos que sufrió enormemente, cuando encarcelaron a José María Ruiz-Mateos, a quien estimaba muchísimo. Y cuando éste quedó libre, mandó repicar a gloria las campanas de San Dionisio, formando un gran alboroto; pues le decía a los monaguillos que tocaran «más fuerte, más fuerte, que se enteren en Madrid». /Con el Obispo Auxiliar de Jerez, José María Cirarda Lachiondo.

A LA INTEMPERIE.
Era tal su delicadeza, que cuando murió su madre, Trini Salguero, a la que amaba con locura, y ya vivía completamente solo, una noche tuvo que salir para llevar los últimos auxilios espirituales a un enfermo, olvidándose las llaves; y cuando volvió, ya de madrugada, para no molestar a nadie, se sentó en los escalones de su vivienda, anexa a la iglesia, donde se quedó dormido y allí pasó, en la puerta de la calle, el resto de la noche. De salud delicada, desde 1984 tenía instalado un marcapasos y sufrió, en total siete operaciones.

LE CURÉ DE SAN DENÍS.
Y algo que muchos desconocen: Luis Bellido Salguero era un extraordinario pintor, en la línea del gran paisajista José Montenegro Capel, al que imitaba perfectamente, firmando sus cuadros, que solía regalar a sus amistades y bienhechores, con el seudónimo de ‘Le Curé de San Denís’. Fallecía a las cuatro de la tarde del domingo 5 de marzo del año 2000. (Textos: J.de la P.)



324. TOCAORES PARA LA HISTORIA. Fernando de la Rosa (1932-1962)

2 02 2011

Fernando Rosa Sánchez, Jerez de la Frontera  (1932-1962). Guitarrista flamenco. Sus primeros pasos con la guitarra los dio de la mano de Javier Molina “El Brujo de la Guitarra” (del que dicen que fue el inventor de las falsetas) para más tarde pasar a ser pupilo de Rafael del Águila del que era vecino, ambos vivían en la calle “Larga” del Reventón de Quintos (barriada del Marqués de Torresoto), Fernando en la primera casa de la izquierda que tenía fachada a la carretera y a la citada calle y Rafael en la última de la derecha, cerca de la vía del tren, en una vivienda que olía a libros, a papel, a tinta, a imprenta y a guitarra. A Fernando, sus amigos (Terremoto entre otros), le llamaban “El Rosca”.

Con Juan Moreno (Moraíto Chico) comenzó su vida artística yendo por las Ventas a tocar en las fiestas que los señoritos organizaban y disfrutaban y después eran muy difíciles de cobrar. Formaron pareja de tocaores: estudiaban juntos y actuaban uno de la mano del otro. Tanta fue su amistad que Fernando fue padrino de uno de los hijos de Juanito.

Juan de la Plata (Flamencos de Jerez. Portada de Manuel Rios Ruiz. Publicación de la Cátedra de Flamencología de Jerez. Editorial Jerez Industrial, Jerez de la Frontera, 1961) dijo de este guitarrista: “Aunque muy joven todavía, Fernando de la Rosa posee una larga experiencia de tocaor y unos conocimientos poco comunes de la guitarra, que le hacen figurar como un apasionado intérprete de los toques flamencos.”l citado autor, de su puño y letra, se lo dedicó así: “A mi primo Fernando de la Rosa que toca la guitarra como le da la gana de bien. Con un abrazo, Juan de la Plata. Jerez 11-10-61” y Manuel Ríos Ruiz, escribió en la misma página: “En la portada hay un guitarrista rubio como un hueso de aceituna ¿será Fernando de la Rosa? Manolo Ríos.”

Como tantos otros artistas jerezanos, para ganarse la vida, emigró a Barcelona de donde volvió para morir en su Jerez (tocando la guitarra) un mal 25 de Marzo en el que celebraba con su familia el día del santo de su madre, Encarnación, en la calle Mariñiguez del Barrio de San Miguel, su último domicilio. Descanse en paz.

TEXTO Y FOTOS. Juan J. ROSA SÁNCHEZ, Profesor Honorario de la Universidad de León



323. ADIÓS AL PINTOR PACO TORO

31 01 2011

El genial artista Paco Toro Iglesias ha fallecido este fin de semana a los 72 años de edad, a consecuencia de un derrame cerebral y después de padecer durante diez años alzheimer. El Ayuntamiento de Jerez, curiosamente, dedicó recientemente el cartel de la Feria 2011 a una obra de este artista internacional.

El cartel se convierte así en un homenaje póstumo a la figura de un “genio de los pinceles”, que igualmente fue reconocido por la ciudad en 2007 con el Premio Ciudad de Jerez  a la Creación.

Biografía de Paco Toro

Francisco Toro Iglesias, Paco Toro en el mundo del arte, nació el 11 de febrero de 1939 en la calle Consistorio, en una vivienda del piso superior de la capilla del Señor de la Puerta Real. Hijo del también pintor Fernando Toro Ramírez, uno de los autores jerezanos que más influyó en las generaciones posteriores, se sintió interesado desde pequeño por la creación artística, llegando a ser con su esfuerzo, su dedicación y su trabajo diario, un gran exponente internacional del estudio y definición plástica del caballo cartujano, seña de identidad tradicional de nuestra ciudad.

Gran discípulo de su padre, la primera etapa de su vida transcurrió en los grises años de la postguerra, yendo y viniendo al taller familiar, limpiando pinceles, comprando pinturas en Quirós, haciendo recados, o volando los panderos que él mismo confeccionaba, con la ilusión de flotar en el aire. Entre sus prioridades los estudios no ocupaban lugares preferentes. Al contrario, dedicaba su tiempo a pintar barcos humeantes, luego temas de caza, toros, paisajes y cómo no, el caballo.

Tras una etapa en Madrid, donde pintó en el Círculo de Bellas Artes y recibió lecciones del gran pintor Vázquez Díaz, contrajo matrimonio con la también jerezana Carmen Perea. La pareja se estableció durante ocho años en Barcelona, donde nacieron sus cinco hijos. Allí Paco Toro compartió experiencias creativas con otros pintores, sobre todo con Luis Roura Juanola. Trabajó con una galería alemana, que llevó sus pinturas a Estados Unidos, así como con otras galerías catalanas. Sus obras se expusieron en la primera Bienal del Deporte de Barcelona, una muestra que recorrió diversas capitales europeas.

De vuelta en Jerez, Paco Toro se reencontró con sus raíces y comenzó una nueva etapa pictórica, influenciada por temas costumbristas. En esa época expuso en dos ocasiones en Madrid, en el Centro Cultural de Rumasa y también en México y en Jerez.

En aquella ocasión la galería F. Daza acogió una colección sobre la Romería del Rocío. El estudio del caballo, una constante en su pintura, no fue hasta 1987 el tema por excelencia en la plástica de Paco Toro. Con motivo de la inauguración oficial de la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre, el autor presentó su exposición ‘Monografía del caballo’, inaugurada por los Reyes, Don Juan Carlos y Doña Sofía. Se trataba de una colección de 42 obras de gran formato en papel, tintas y acrílicos, a través de las cuales Paco Toro mostró su evolución y una nueva forma de crear. Este hito en su trayectoria no sólo le reportó buenas críticas, sino la oportunidad de ser recibido por la Reina de España en la Zarzuela.

Un año después, con un proyecto novedoso junto al compositor y pianista Felipe Campuzano, el pintor volvió a sorprender gratamente a personas como Don Juan de Borbón, los duques de Badajoz o los Barones de Von Thyssen, que asistieron al acto en la galería de Enrique Moreno de Palma de Mallorca. También en esta época sus obras recorrieron Alemania, situándose en grandes muestras como la Semana del Caballo Barroco de Arolsen o la Feria Hipológica de Fráncfort.

Siguiendo con el recorrido por las exposiciones más destacadas de la obra de Paco Toro, hay que reseñar también la que el pintor tuvo oportunidad de presentar en la Expo 92, la colección ‘Los 14 caballos andaluces en el descubrimiento de América’, que se mostró en el Pabellón de Rank Xerox. Esta colección pudo verse después en Marbella, en la Galería Atenea’s de Madrid, en Kansas y en Hong Kong.

Las obras de Paco Toro están repartidas por los cinco continentes en colecciones públicas y privadas de París, Tokio, Nueva York, San Francisco, Atlanta, Caracas, California, Santa Fe, Hamburgo, Arolsen, Berlín, Fráncfort, Luxemburgo, Nimes, Barcelona, Madrid, Valencia, Sevilla, Zaragoza, varias ciudades iberoamericanas más y, por supuesto, Jerez.

Tiene en su haber además haber realizado cientos de viajes que han enriquecido al artista y a la persona; la autoría de numerosos carteles anunciadores, entre ellos uno de la Feria del Caballo y en 2008 firmó el cartel de Semana Santa; cesiones de sus obras a beneficio de causas como los damnificados de la guerra de Bosnia; o la creación del grupo de artistas Azul y Blanco, integrado por jóvenes creadores con fines profesionales.

En reconocimiento a su prolífica tarea artística, que se ha caracterizado además por una especial atención a uno de los elementos fundamentales de la idiosincrasia jerezana como es el caballo.

TEXTO Y FOTOS: VARIOS



319. RAFAEL CALDERÓN. Una calle, una vida…

19 01 2011

(Un momento ayer de la inauguración)

“Destacó por su excelente atención profesional y humana durante los casi 30 años que ejerció la medicina en Jerez”. Así se expresa desde el comunicado que el Ayuntamiento de Jerez le ha dedicado. La primera autoridad municipal, Pilar Sánchez,  inauguró ayer  una calle dedicada al doctor Rafael Calderón Pérez situada en las proximidades de la barriada La Plata. junto al colegio de Las Josefinas (entrada por avenida de Los Marianistas).

“En su corta pero extensa e intensa labor profesional en Jerez (de 1980 a 2008) atendió a miles de pacientes, generaciones de familias enteras, que aumentaba paulatinamente por la publicidad que ellos mismos le hacían dada su excelente atención profesional y humana. Fue un ejemplo a seguir de entrega y fortaleza”, destacana del ya desaparecido Rafael.

Rafael Calderón nació en Lebrija, en el año 1955 y fue doctor en Medicina y Cirugía por la Facultad de Medicina de Universidad de Sevilla, con calificación de sobresaliente. Hizo la tesis doctoral en la Facultad de Medicina de Cádiz con la máxima calificación “cum laude” e innumerables cursos y jornadas en distintas especialidades: cardiología, neumología, dermatología, enfermedades infecciosas, pediatría, urgencias, etc.

Por otra parte firmó trabajos científicos sobre epidemiología y trastornos de la microcirculación en pacientes ambulatorios y fue miembro del equipo del protocolo “EPOC” (Enfermedad pulmonar obstructiva crónica).

Ocupó el puesto de secretario de la Junta Directiva de ASISA, desde sus comienzos en la medicina, tesorero y miembro de la organización del Congreso de la Sociedad Española de Medicina Rural y Generalista (SEMERGEN), celebrado en Jerez en 1999, y ganó el VII premio Nacional de ASISA por su dedicación profesional y humanitaria. Además fue promotor y miembro de ACCU (Asociación de Crohn y Colitis Ulcerosa).

Trayectoria profesional

- Médico de Atención Primaria (A.P.D.) en La Nava (Huelva).

- Médico de Zona, pediatra y urgencias en distintos pueblos de la provincia de Cádiz para la Seguridad Social.

- Médico Generalista y de Urgencias en la entidad sanitaria ASISA en Jerez (10 años ininterrumpidos).

-Médico de Atención Primaria del SAS en Jerez, en los ambulatorios de calle Higueras y La Serrana, desde 1990 hasta su fallecimiento.

-Consulta privada desde sus comienzos.

TEXTO Y FOTOS: Ayuntamiento de Jerez



310. BALONCESTO. Homenaje póstumo a Maripaz León

4 01 2011

(Maripaz en una imagen retrospectiva)

“Mujer de fortísimo carácter, lo dio todo por el baloncesto y por el Club Baloncesto Tartessos”, afirman los que la conocieron. Ahora, tras su desaparicion, el deporte jerezano de la mano del Ayuntamiento le tributará un merecido homnaje el próximo sábado en el Palacio de Deportes de Jerez. Maripaz León era al Tartessos lo que hoy es el el Xerez Deportivo a la ciudad. Aunque no se vanagloriaba de la historia de este territorio ni de la cultura tartéssica, hacía honor al nombre del colegio donde se gestó hace ya muchos años: El Colegio Público Tartessos. Mari Paz León destacó por la ilusión que supo invertir en este proyecto educativo y deportivo, y que fue fundamental para llevar al club a cotas muy altas. Su carácter fuerte y decidido, y el convertir el club en una verdadera familia, la convirtieron en un verdadero ejemplo en el ámbito del baloncesto jerezano del mundo deportivo en general.

Si este club jerezano ha sido siempre más una familia que una institución deportiva ha sido, en gran parte, gracias a ella. A pesar de sus muchos éxitos no fue capaz de derrotar a la cruel enfermedad que la sorprendió como un mate de espaldas. De su curriculum y de su importante huella en el baloncesto provincial, destaca que Mari Paz dirigió el Club antes de la unificación del baloncesto masculino jerezano consiguiendo el ascenso a Liga EBA donde permanecería durante varias temporadas.

Una cita ineludible

Organizado por el Chajeba´04 y con el fin de rendir tributo a la fundadora del Club de Baloncesto Tartessos la Delegación de Deportes colabora con este club deportivo  en la celebración del I Memorial Mari Paz León, que se celebrará este sábado día 8 de enero, a partir de las 20 horas, en el Palacio de Deportes, y con un gran encuentro entre el equipo de la Base de Rota con un combinado de jugadores que pasaron por el Club Baloncesto Jerez durante el mandato de Mari Paz León.

Este encuentro no sólo servirá de homenaje a la que fuera presidenta del Club de Baloncesto Tartessos sino que a la vez, se convertirá en una cita solidaria, ya que todos los asistentes deberán aportar un kilo de alimentos no perecederos que irán destinados a una organización social. El campeonato comenzará a las 16 horas con la participación de los más jóvenes y los siguientes partidos:

-Equipo Chajeba’04 cadete masculino/High School Admirals Cadete-Junior Masculino B, en la pista central

-Equipo Chajeba’04 cadete femenino/High School Admirals Cadete-Junior Femenino, en el Anexo I

-Equipo Chajeba’04 junior masculino B/C.F. San Benito junior masculino, en el Anexo II

A partir de las 17,30 horas, los partidos que se desarrollarán serán los siguientes:

- Equipo Chajeba´04 junior masculino A / High School Admirals junior masculino A, en la pista central

-Equipo Chajeba’04 infantil femenino / High School Admirals infantil femenino Anexo I

-Padres y técnicos del CF San Benito y Chajeba`04.

Estos partidos servirán de aperitivo al plato fuerte de la tarde, que se celebrará a las 20 horas, y en el que se enfrentarán el equipo de la Base de Rota frente a una selección de jugadores jerezanos, que pasaron por el Club Baloncesto Tartessos bajo el mandato de Mari Paz León.

 



290. MERCEDES FERNÁNDEZ VARGAS. ‘Mercé La Serneta’.

7 12 2010

Cuando murió La Serneta
la escuela quedó cerrá
porque se llevó la llave
del cante por soleá

María de las Mercedes Fernández Vargas nació en Jerez de la Frontera, el 19 de marzo de 1840, hija de Salvador Fernández, herrero, de Gilena (Sevilla) y de María del Rosario Vargas de Jerez. Murió en Utrera (Sevilla), el día 18 de junio de 1912. Es uno de los nombres egregios del cante de mujer y del cante por soleá. Tía abuela del Borrico de Jerez, luego gitana y emparentada con ese gran árbol de familias jerezanas del cante descendientes de Paco la Luz. Tuvo la voz viriloide de algunas otras grandes cantaoras, y su prestigio debió ser ya mucho en vida. Recibió los máximos elogios como genial solearera.

Aunque nació en Jerez de la Frontera, llegó a Utrera en 1863, aquí creó su soleá “apasionada y dulce” al decir de Fernando el de Triana, que se conoce como soleá de Utrera. Cantaora que se reconoce como la mejor solearera de la historia y acaso la mejor cantaora del siglo XIX. Según Fernando el de Triana, ‘gitana de sin par belleza, sobre la que volcó la divina naturaleza el tarro de la sal y el grado máximo del cante por soleá’. Debió comenzar con las cantes básicos antiguos de sus paisanos Curro Pabla, Tío Luis de la Juliana, Tía Sarvaora y el señor Manuel Molina, aprendidos en la fragua de su padre. (En la imagen de la izquierda, Borrico de Jerez. Foto: Paco Sánchez).

Mostró su arte, sobre todo, en reuniones privadas, aunque también hay huellas que permiten afirmar su presencia en algunos de los cafés cantantes mas renombrados de Sevilla. Y en Sevilla y en el café del Burrero y en Utrera, actuó muy joven, coincidiendo en el tablao con el propio Silverio antes de su marcha al extranjero, el Mellizo, el Loco Mateo, Manuel Cagancho y el Nitri. Así, su periplo vital coincide casi totalmente con el auge de los cafés, una forma de mostrar el flamenco denostada en momentos y vindicada en la actualidad, como un periodo de esplendor y desarrollo del Arte Flamenco.

La Serneta era cantaora y guitarrista, lo que no deja de ser una excepción en el panorama flamenco femenino. Esta habilidad parece que le permitió parece que le permitió hallar cierto desahogo económico dando clases a los hijos de las familias aristocráticas de Sevilla que se movían en torno al palacio de los Montpensier. En su vida, estaban los dos polos , la pobreza y la opulencia en la que se movía con su arte. (En la imagen de la izquierda, una joven Mercé).

No llegó a grabar discos, así que el conocimiento que tenemos de ella es a través de intermediarios, que recogieron su legado y lo hicieron llegar a nuestros días. En el libro de José Blas Vega, ‘Los cafés cantantes de Sevilla’, se recogen algunos indicios de que Mercé actuó en el Café de Silverio y en el del Burrero, junto a artistas de la época como, Pepa de Oro, Carlota Ortega o La Malena. Los cafés cantantes tuvieron una influencia directa en el ambiente cultural y nocturno de Sevilla, como se reflejan en algunos comentarios, algunos despectivos y críticos, de la prensa de aquella época. No es de estrañar que las mujeres que se dedicaban al cante tenían ciertas dificultades para llevar una vida normalizada y no se tengan referencias directas de su actividad.

La llegada de la Serneta a Utrera coincide, mas o menos, con el nacimiento de tres figuras eseneciales en la continuidad de los estilos de Utrra, como fueron Juan Moreno Jiménez “Joaniquí”, Jerez 1862; Fernado Peña Soto “Pinini”, Lebrija 1863; y Rosario Torres Vargas “Rosario la del Colorao”, Utrera 1869. El primero porque dejó el sello de su soleá, el segundo porque además de crear esa cantiña arromerada de sello personal, fue el abuelo de Fernanda de Utrera y la tercera porque fue la transmisora de los cantes de La Serneta y porque fue una excelente cantaora de tonos bravos y rico aire de fuerza expresiva para soleares, cantiñas y bulerías de Utrera.

Plaza del Altozano. Utrera (Sevilla) a principios del siglo XX.

Al final de su vida, parece que tuvo problemas económicos, ya que se celebró, en Utrera en 1895, un acto en su favor organizado por D. Antonio Chacón. Éste fue un gran admirador del cante de la Serneta, que venía a escucharla, expresamente a Utrera, y que coincidió con ella, parece ser, en el café de Silverio, en el Chacón estuvo 9 meses seguidos cobrando la astronómica cifra de 16,5 pesetas diarias,

El cante de La Serneta, considerando así a la soleá de Utrera, ha sido cultivado por muchos intérpretes, Rosario la del Colorao, El Pinini, María Peña, Fernanda de Utrera, Juan Breva, D. Antonio Chacón, Manuel Vallejo, Pastora Pavón y Tomás Pavón. Su letra mas reconocida dice:

Fui piedra y perdí mi centro,
y me arrojaron al mar,
y a fuerza de mucho tiempo,
mi centro vine a tomar.
Las que pasó Jesús,
y como tu no te rebeles,
más grandes las pasas tu.

Una calle del sevillano barrio de Triana, en los tiempos de La Serneta.

La Serneta fue también una reconocida intérprete de soleares de Triana, siguiendo el estilo de La Andonda que también ejecutaron Silverio Franconetti, Ramón El Ollero, Fernando el de Triana, Pastora y Tomás Pavón, Pepe Pinto, Pepe de la Matrona y Antonio Mairena. (Texto: La Platería de Granada).



281. ALVARO OBERTOS DE VALETO. Impulsor de la Cartuja de la Defensión.

26 11 2010

Alvaro Obertos de Valeto ilustre fundador de la célebre Cartuja de Jerez, nació en esta ciudad en el año de 1427. Sus padres de noble y esclarecido linaje lo fueron Francisco Martínez de Moría y Francisca Obertos de Valeto, hija de Miguel Obertos de Valeto y Vargas y de Juana Martínez de Trujillo. Por línea materna era Alvaro Obertos descendiente de la noble y esclarecida familia genovesa de los Fíeseos, á la cual perteneció el pontífice Inocencio IV, de quien era sobrino Micer Huberto, el fundador de este linaje en nuestro país. (Lápida de la tumba del Caballero  Alvaro Obertos, situada en la Cartuja de la Defensión).

No se tienen noticias, sino muy escasas, de la juventud y vida de Alvaro Obertos: por su noble calidad y la época en que viviera, es de suponer que se dedicara al ejercicio de las armas, como así lo manifiesta la lápida que cubre su sepulcro, donde se ve delineada su figura con traje de guerrero.

Fué jurado de la collación de San Juan, donde tenía las casas de su morada, y su nombre con este motivo se encuentra con frecuencia citado en las actas del Cabildo y también mezclado en varios acontecimientos de los que en su época ocurrieron en la ciudad. Vivía solo con una antigua criada de su casa llamada Elvira Rodríguez, y antes también con su abuela Leonor Martínez de Moría.

En 1463, por el mes abril, fue a Sevilla con objeto de visitar el monasterio de la Cartuja, que gozaba de gran crédito por la piadosa calidad de sus monjes, y enterado de sus excelencias tuvo largas entrevistas con el prior D. Hernando de Torres, a quien ofreció todos sus bienes, para que llevaran a cabo la erección de otra Cartuja en el término de Jerez. Toda su hacienda la puso a su disposición y aseguró este ofrecimiento con toda formalidad por escritura otorgada en Sevilla ante el escribano Alonso Ruiz de Porras, en el día 11 de Mayo del mismo año de 1463.

Era el deseo de Alvaro Obertos se cediera sus bienes desde el principio a la fundación, y su ánimo que se verificara en el término de su ciudad natal: pero habiendo los monjes sevillanos abrigado otros proyectos, el asunto se fue demorando algunos años, durante los cuales Alvaro Obertos, cumpliendo su ofrecimiento,. fue cediendo á la Cartuja de Sevilla los bienes que poseía, aunque haciéndolo parcialmente, y con la cláusula de ser para la proyectada fundación. Los monjes le ofrecieron el fundarla en el Valle de Sidueña, término del Puerto de Santa Maria, y como esto no dejara satisfecho el deseo de Alvaro Obertos, se reservó en la cesión de cada uno de sus bienes, el usufructo vitalicio de todos ellos.

Instáronle a que cediese este usufructo, sin el cual era imposible el dar principio a la obra, y habiéndose resistido á ello mientras no se designase un punto del término de Jerez, refiérese que fue al fin determinado por un hecho milagroso el sitio que definitivamente se eligió. Buscando lugar á propósito, hallábase Alvaro Obertos en el que hoy ocupa la Cartuja, cuando hubo de aparecérsele un anciano que le designó aquel mismo sitio para realizar la fundación. Iba acompañado de los priores de las Cartujas de Sevilla y del Paular, comisionados que habían venido por el capítulo de la orden, para entenderse con Obertos en el asunto, y fue creído por ellos que aquel venerable anciano no había sido otro que el apóstol San Pedro, protector de su religión. Creídos y admirados del suceso decidieron fundar allí, donde ya existía una ermita (1) que recordaba otro hecho portentoso, y de la cual tomó luego el monasterio la misma advocación.

Acordes ya en todo, se pidió permiso al cardenal D. Pedro Mendoza, arzobispo que era de Sevilla, y al corregidor de Jerez que lo era el marqués de Cádiz, D. Rodrigo Ponce de León, y en 17 de Diciembre de 1478 se puso la primera piedra de la obra con asistencia de Alvaro Obertos y de los monjes que habían venido a constituir el nuevo monasterio, (dependiendo por entonces del de las Cuevas de Sevilla). Alvaro Obertos concurrió á toda la obra y durante ella asistía y ayudaba á los operarios, habiéndose conservado en el monasterio el cántaro con que Iraia por su mano el agua á los obreros. También fue conservado el devocionario con que rezaba, engastado en plata y cristales formando un relicario en cruz, preciosa memoria cuyo paradero ignoramos en la actualidad.

Monasticón de la Cartuja de la Defensión de Jerez.

Avaro Obertos murió el dia 12 de Marzo de 1482, y su nombre como ha dicho uno de los historiadores de la orden de cartujos, es digno de estar escrito en mármoles y bronces por toda la duración de los siglos. Fue enterrado en la capilla mayor de la Cartuja, donde aun se ve la lápida que cubre su sepulcro, con su figura como ya hemos dicho delineada en traje de guerrero. No gravó al monasterio con sufragios de ninguna clase, pero el capítulo monacalse los concedió amplísimos y anuales, los dias para ello señalados, con un tapete carmesí, bordado con sus armas que eran las de los Morías y con muchas luces y flores, y sobre él, el devocionario de rezo del difunto, de que ya hemos hecho mérito.

El monasterio de la Cartuja jerezana, es célebre por su grandiosidad y el fundador de un monumento tan importante vivirá siempre con una gloriosa memoria y ocupará una de las páginas más ilustres en la historia de la población. (Texto: Diego Ignacio Parada y Barreto. 1875).

Plaza de Alvaro Obertos de Valeto.

(1) Esta ermita, denominada de Nuestra Señora de la Defensión, había sido fundada por los jerezanos en memoria de una refriega que tuvieron en aquel sitio contra una asechanza de los moros, y en la cual salieron victoriosos por protección de la Virgen Santísima, que es tradición se apareció en una nube iluminada, que fue el motivo y defensa para la victoria, por lo cual dieron á la ermita el nombre de Nuestra Señora de la Defensión.