300. VICENTA GUERRA. Un homenaje más a la poetisa

16 12 2010

La escritora y poetisa jerezana Vicenta Guerra ha vuelto a recibir un más que merecido homenaje. El Ayuntamiento de Jerez, a través del área de Cultura, ha decidido dedicar con su nombre a la Sala Infantil de la Biblioteca Central, coincidiendo con el Día de la Lectura en Andalucía. Con este acto se quiere rendir homenaje a esta escritora jerezana “por el desvelo y la dedicación mostrada a lo largo de toda su carrera para fomentar la lectura entre los más pequeños, así como el cariño con que ha ejercido y ejerce esta labor”, explica el Consistorio.

En este homenaje se destapó una placa para recordar que partir de ahora  la Sala Infantil de la Biblioteca llevará el nombre de esta entrañable escritora jerezana.

Vicenta Guerra Carretero ha colaborado en periódicos y revistas literarias. Es Medalla de Oro en poesía navideña; premio Biografía en 1975 y Ánfora de Plata en 1969, concedidos en Cádiz. También recibió el primer Premio “Carrera Oficial”, de Radio Popular, en la Cuaresma de 1988. Su dedicación a la literatura infantil se ha materializado en tres libros de poesía: Algarabía, Algarabía Musical y, el más reciente, titulado Cascabel.

Pilar Chamorro y Pilar Chico, flanqueando a Vicenta Guerra Carretero, el pasado martes en la Academia de San Dionisio. (Foto: Marco Antonio Velo).

Nuevo reconocimiento

Se trata del segundo reconocimiento que la poeta Vicenta Guerra recibe del Ayuntamiento en poco tiempo. La Casa de las Mujeres le tributó hace unos meses un calido y sentido homenaje a toda su trayectoria literaria, acto enmarcado en una nueva edición de “Salón de Tarde”, espacio de encuentro y promoción de la cultura que se abre periódicamente a todos los públicos.

Vicenta Guerra, bastante sorprendida por el cariñoso homenaje recibido, en el que niños y niñas del Colegio la Granja y El Retiro, interpretaron pasajes de la propia vida de Vicenta Guerra y leyeron versos de la poeta, manifestó que “este día nunca lo olvidaré, siempre va estar en mi mente y mi corazón”, afirmó. A continuación, la poeta leyó dos poemas de cada una de sus obras editadas. El mundo animal, los juegos de patio de los colegios forma parte de la dramatización de Vicenta Guerra. “He hecho libros para que sirvan de unión entre profesores y alumnos, no es una tarea fácil”, precisó. Elisa Constanza Zamora, profesora del IES Santa Isabel de Hungría, y autora de la puesta en escena del homenaje, recordó que Vicenta Guerra “escribe una poesía sencilla pero domina la décima, el cuarteto y el soneto, su plato fuerte”, explicó.

Vicenta Guerra nació en Jerez en 1930, despertando muy pronto su vocación literaria. En 1956 aparecen sus primeras publicaciones en la Hoja del Lunes y Diario de Cádiz. Su primer poema fue publicado en 1960 en el diario Ayer. También fue asidua colaboradora de La Voz del Sur. Obtuvo el premio Ánfora de Plata en el año 1969. Medalla de oro en el “Certamen de Navidad” en 1967. Fue accésit en el “Premio San Juan de la Cruz” en los años 1968 y 1971. Y medalla de plata en la XIV Tertulia Literaria de Educación y Descanso en Cádiz y accésit en la XVI. Ingresó en la Real Academia de San Dionisio, como académica numeraria en 1999. Sus libros son Algarabías. Poemas Infantiles (1973). En el año 2002 publica Cascabel, y recientemente, Erre con Erre (2009).

La poetisa Vicenta Guerra, en El Callejón del Gato.

Una trayectoria brillante

Vicenta Guerra Carretero nace y vive en Jerez de la Frontera, en el barrio de Santiago. En su infancia, dos Colegios religiosos, Dominicas del Beaterio y Carmelitas de la Caridad. Sus estudios, en el Instituto Padre Luís Coloma. Ha colaborado en periódicos y revistas literarias. Es MEDALLA DE ORO en poesía navideña; premio BIOGRAFIA, en 1975 y ÁNFORA DE PLATA, en 1969, concedidos en Cádiz. Primer Premio “CARRERA OFICIAL”, de Radio Popular, en la Cuaresma de 1988.

Tiene en su haber varios Pregones y Exaltaciones poéticas, entre otros, dos dedicados a María Auxiliadora y el Anuncio de la Navidad en el Colegio Salesiano “Lora Tamayo”, de Jerez; el Pregón de las fiestas de Tolox, en Málaga y el de Semana Santa, en San José del Valle. Ha tomado parte en Rondas Poéticas de muchas de las cuales es organizadora. Fue asidua colaboradora en LAS TARDES POÉTICAS DE GRAZALEMA, de los años ochenta, por lo que pertenece a la ORDEN DEL PINSAPO, de dicha localidad e igualmente es miembro del GRUPO MADRIGAL, de Puerto Real. Tres libros publicados de Poesía Infantil: ALGARABÍA y ALGARABÍA MUSICAL, ambos agotados, y recientemente CASCABEL.

Su poesía no es solamente para niños; tiene inédito un libro de tema navideño, otro titulado Ser y Estar, de amplio contenido, y un tercero, Breverías.Su dedicación, hacer que la poesía llegue a los niños y para ello se ocupa de dar recitales por las Escuelas.

(Vicenta en una de sus muchas apariciones públicas)

TEXTO: Susana Padilla



288. JOSÉ LUIS REPETTO BETES. Hijo Adoptivo de Jerez.

4 12 2010

Siempre ha gozado del respeto y admiración tanto de la comunidad religiosa como de la civil y llegó la hora de su reconocimiento público como jerezano adoptivo de pro durante muchos años en la ciudad. Monseñor José Luis Repetto Betes, párroco de San Salvador y San Dionisio Areopagita y prelado de honor de Su Santidad el Papa, ha recibido de manos de la Corporación municipal el título de hijo adoptivo de Jerez de la Frontera.

El acto solemne celebrado como manda el protocolo en el Salón Noble del Cabildo Antiguo, ha estado presidido por la alcaldesa Pilar Sánchez Muñoz acompañada por monseñor José Mazuelos Pérez, obispo diocesano de Asidonia-Jerez.

48 AÑOS EN LA CIUDAD.

Natural de Sanlúcar de Barrameda, Repetto, que se encuentra en situación de sacerdote jubilado activo, nació el 8 de agosto de 1936 y fue ordenado en Sevilla el 21 de junio de 1959. Sólo tres años después ya comenzara su ministerio en la ciudad. Durante los 48 años de su pastoreo en Jerez ha estado al frente de la parroquia de Santa Ana, que dejó  en 1973 al sacar, por oposición, la plaza de abad de la entonces Colegial. Allí pasó a ser deán del nuevo Cabildo Catedral tras erigirse la Diócesis.

Hace sólo unos meses era relevado de la responsabilidad en el primer templo diocesano para mantener el de párroco de San Salvador y San Dionisio Areopagita. Ha sido también responsable diocesano de Arte Sacro y lo sigue siendo de Liturgia.

INVESTIGACIÓN HISTÓRICA.

Ha desarrollado, además, una amplia labor de investigación histórica con importante producción bibliográfica en terrenos como la hagiografía, en especial la vida de San Juan Grande en cuyo patronazgo de la Diócesis y canonización en 1996 tuvo un papel importante.

Pero, del mismo modo, ha abordado una importante labor de estudio sobre otros temas locales de gran interés. Dirigió el Centro de Estudios Históricos Jerezanos y es miembro de número de la Academia San Dionisio de Artes, Ciencias y Letras.

Toda esta faceta, junto con su gran labor como eclesiástico, ha contribuido también de modo decidido a este reconocimiento.

La alcaldesa en su intervención, dijo que “al otorgar a José Luís Repetto el título de Hijo Adoptivo,  este Consistorio  hace suyo y comparte los grandes méritos acumulados por nuestro homenajeado a lo largo de los años y que le han hecho acreedor del reconocimiento, gratitud y afecto de esta ciudad”. Asimismo añadió que es un “gran honor poder escenificar en este pleno solemne el homenaje que hacemos a un jerezano que desde hoy ya lo es de hecho, merced al título de Hijo Adoptivo que le concedemos. Y digo que es un honor porque me corresponde reconocer públicamente, en nombre de la Ciudad, los méritos que acumula José Luís Repetto Betes en sus más de 50 años de ministerio sacerdotal y al mismo tiempo, medio siglo dedicado a otras facetas de su prolija vida”.

Pilar Sánchez se refirió a la destacada aportación cultural del padre Repetto a la ciudad: “el padre Repetto ha dedicado y dedica gran parte de su tiempo a una pasión que no oculta en absoluto: la investigación histórica, sin dejar de lado su constante preocupación por la conservación patrimonial y de ser generoso, muy generoso, regalando sus conocimientos, fruto de muchas horas de estudio e investigación que ha sabido compatibilizar con su vocación sacerdotal.  Nuestro Hijo Adoptivo está presente en todo aquello donde su sabia opinión y su docta aportación son imprescindibles para entender el ayer y el hoy de no pocas instituciones civiles, religiosas y del propio Jerez. Su origen sanluqueño, que lleva con orgullo, jamás ha sido óbice para que su jerezanía fuera una seña de identidad inequívoca en nuestro homenajeado. Tanto es así que el nombre del padre Repetto y su enorme personalidad forman parte del paisaje social de una ciudad que lo aprecia y que en muchos aspectos le ha reconocido ya su indudable vocación de servicio a cuanto contribuya a mejorar la imagen de Jerez, divulgar la riqueza de su patrimonio histórico artístico y en definitiva fomentar los valores de la cultura universal”.

La alcaldesa no pasó por alto su vida dedicada al sacerdocio “con una vocación revestida del oro de la entrega a su ministerio, Abad de nuestra histórica Colegiata del Salvador, anterior deán de la Iglesia Catedral y antes de dichos ministerios, Párroco de Santa Ana, miembro del Centro de Estudios Históricos Jerezanos, del que fue su director; académico de la de San Dionisio, en cuya Corporación desempeñó un destacado papel y de la que sería Vicepresidente y de la de Santa Isabel de Hungría, de Sevilla, autor de más de 40 obras, en su inmensa mayoría dedicadas a temas jerezanos… En definitiva, estos son algunos de los hitos más relevantes que podemos destacar de entre los otros muchos que ya se han reseñado con anterioridad”.

Pilar Sánchez subrayó la gran pasión del homenajeado por Jerez, pero además “es un luchador incansable, una forma de ser que se refleja en su trabajo para que la Catedral y San Dionisio fueran ysigan siendo un legado que se escribe en un presente esplendoroso, orgullo patrimonial de la ciudad y que seguramente sería muy diferente sin el concurso fundamental del padre Repetto. Camina por la vida transmitiendo firmeza en su vocación y convencimiento en sus firmes valores siendo una referencia ineludible a la hora de interpretar el ayer de la Iglesia local, haciendo grandes los valores del Jerez creyente, su historia y sus más grandes precedentes”.

Tampoco pasó por alto “sus desvelos por recuperar y enaltecer la vida y obra de san Juan Grande. Tanto es así que el 2 de junio de 1996 fue un día memorable para él y el fin de un largo camino por la canonización en Roma del que hoy es Patrón de la Diócesis de Jerez”. “Ha recorrido los senderos de la investigación de la implicación y del compromiso; ha sido constante, una perseverancia digna de admiración porque la consecuencia, al final, es el logro de los objetivos. Una vida difícil con unos caminos no menos complicados en los que se ha empeñado sin querer llenar sus alforjas con nada excepto con el orgullo personal de seguir sumando a favor de esa entrega a su ministerio y a su vocación vital generosa e inquebrantable”, dijo la alcaldesa. (En la imagen, procesión con el paso con San Juan Grande).

En la vertiente cofrade destacó que “es otra de sus fuentes inspiración. Las hermandades encuentran en el padre Repetto un colaborador cercano al que han recurrido cuando se ha querido realizar una investigación histórica completa y rigurosa que lo ha sido si llevaba su aval, toda una garantía de que el trabajo cumpliría con las exigencias que todo trabajo de este carácter demanda. Querido y respetado, su entrega sin ambages, y mostrando siempre con rotundidad su enorme personalidad, se ha ganado el reconocimiento del mundo cofrade local donde es uno de los nombres fundamentales para entender la etapa más contemporánea de este movimiento en la ciudad, tal es así que en 1979 fue  pregonero de la Semana Santa. Y lo fue también de otros importantes acontecimientos que ya están en la historia cofrade jerezana”. (En la imagen, una de las publicaciones de Repetto Betes).



286. CURIOSIDADES XEREZANAS II. Investigación sobre nuestra historia

2 12 2010

Bajo el paraguas investigador de Manuel Ramírez López, José A. Cirera González y José I. Gómez Palomeque, y publicado por AE Editores, acaba de salir a la luz la segunda edición del volúmen Curiosidades Xerezanas II. (En la imagen de la izquierda, portada del libro).

La Asociación Cultural Histórica Jerezana, con más de quince años de trabajo de investigación sobre los entresijos históricos de Jerez, ofrece a los amantes de la historia de esta ciudad el segundo volumen de esta serie donde, a través de un riguroso seguimiento de muchos hechos acaecidos en Jerez, muestra al público una variadísima presentación de acontecimientos y curiosidades jerezanas abarcando una amplia cronología. En su ‘Galería del tiempo’ ofrece, desde el siglo XIV hasta nuestros días, diversas noticias del devenir de la ciudad durante esos siglos y en el apartado de monográficos, recorre todos los aspectos sociales de la ciudad.

La publicación trata de una investigación de la historia de la ciudad que llega ahora a las librerías de esta ciudad y que retoma el primer volumen publicado en 2006 fruto del trabajo realizado por la Asociación Cultural Histórica Jerezana, editado con el propósito de dar a conocer una parte de la historia de Jerez . Así podemos hallar en él la viva y palpitante realidad de Jerez, que, aún escasamente tratado de este modo tan poco usual, es claro exponente del devenir de conocimientos históricos, biográficos y anecdóticos, entre otras informaciones valiosas o simplemente curiosas, que su estudio puede proporcionar a la investigación del verdadero sentir jerezano.

José Cirera, Manuel Ramírez y José I. Gómez Palomeque son los autores de ‘Curiosidades Xerezanas II’, una nueva entrega de anécdotas y pequeñas historias cotidianas que completan la historia oficial de la ciudad y que desvelan, con mucha más exactitud, cuál era el carácter de los jerezanos desde el siglo XIV hasta hoy. Las carreras de caballos en el hipódromo de Caulina, el asesinato del guardia civil Enrique Amor en 1933 o la celebración de partidos de fútbol femeninos son algunos de los episodios que recoge este libro.

“Dar a conocer una parte de historia desconocida de Jerez que en otro trabajo es difícil de encontrar. Hay historiadores que hacen algo más científico y esto es más popular. El que quiera algo más concienzudo que se vaya a Bartolomé Gutiérrez o al padre Esteban Rayón. Nosotros damos a conocer cómo era ese Jerez,”, aseguran los autores. (Textos: Varios).

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262. MANUEL LUIS ORTEGA PICHARDO. Editor de Prensa.

17 08 2010

Nació en 1888 en Jerez de la Frontera. Marchó a Tanger donde se hizo pronto un hombre de negocios y donde fijaría su residencia a pesar de atender sus asuntos en diversos territorios españoles, muchos de ellos ligados al mundo del periodismo, como ya lo habría intentando también en la provincia de Cádiz. Fundó el Heraldo de Marruecos (1925) y en Ceuta fue cofundador de ‘El Mediterraneo’. El carácter internacional de Tánger le conquistaría para siempre.

EL_RAISUNI_ORTEGAPICHARDO_gentede_jerezEL HERALDO DE MARRUECOS. (1925-1932)
El periódico en español, fue fundado en Tanger y trasladado Larache. Contaba con imprenta propia, alcanzando una tirada de 8.000 ejemplares de 10 páginas diarias. Entre los colaboradores de esta publicación tangerina citamos a Manuel Álvarez Portal, que fue redactor jefe durante un tiempo, Samuel Benchetrit, tangerino, trabajo como redactor. Josph Benoliel, tangerino de origen judío, escribió durante un tiempo en el periódico; Jacob Bentata fue también redactor de este periódico. Alberto España, Santos Fernández, Messod, Santiago Otero,  etc.

Además fue fundador de diversos periódicos: De España y Marruecos
(Algeciras-Tetuán), El Noticiero (Jerez), Diario del Puerto (El Puerto de Santa María), Diario de Sanlúcar (Sanlúcar de Barrameda), Don Fastidio (Jerez). Fue Redactor Jefe de Diario de Jerez y Director de las colecciones España Colonizadora y creador de la Biblioteca Hispano-Marroquí (Madrid), así como de la Editorial Ciap y de la Revista de la Raza.

Escritor muy erudito en asuntos marroquíes, publicó Frivolidades, crítica de política y literatura, Jerez, 1910. Estudios sobre administración municipal, ibid., 1915. La Vida que pasa, impresiones de Andalucía, Madrid, 1916. El Raisuni, estudios de historia y política del Imperio de Marruecos en el s. xx, ibid., 1917. Guía del Norte de África y Sur de España, ibid., 1917. Los Hebreos en Marruecos, estudios de historia, política y social, ibid., 1918. El Riff Oriental, 1919. Los Hebreos en Marruecos, 1919. Historia de Santones, de Caídes, de Bandidos y de Guerrilleros.

En ‘El Amor y la Vicaría, Películas de Cine’, Manuel L. Ortega, escrito en 1911, recopila una serie de artículos costumbristas, advirtiendo en el prólogo «…ese libro no es otra cosa, que un cine de esos a perra gorda la entrada, en el que yo, como un saltimbanqui de la literatura, me he atrevido a enfocar varias vistas del encantado país del Amor’.

Amante de la buena vida, –podría considerársele un bon vivant–, murió en la pobreza, arruinado y sin ayudas, en el Zoco Chico de la ciudad tangerina.



213. PRESENTADA LA GRAN GUÍA DE JEREZ 2010.

25 04 2010

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La alcaldesa, Pilar Sánchez, acompañada del delegado de Turismo, Juan Manuel García Bermúdez, presidió la presentación de la ‘Gran guía de Jerez 2010’ celebrada  en los Museos de La Atalaya. En el acto intervinieron además, el director de Índice Comunicación, Manuel Molina, y el director general del Consejo Regulador del Vino y del Brandy de Jerez, César Saldaña. La presentación corrió a cargo del director de Canal Sur Radiotelevisión, Javier Benítez.

Sánchez comenzó diciendo: “por tercer año consecutivo tenemos el placer de presentar la Gran Guía de Jerez, un trabajo exhaustivo y pormenorizado de la oferta hotelera, hostelera y de ocio de Jerez, su Marco y la provincia” y añadió: “este trabajo se convierte en herramienta básica para el turista y también para el ciudadano, que tiene en sus manos todo lo necesario para sentir y disfrutar Jerez. Como alcaldesa, es para mí un honor abrirles las puertas, a través de esta Guía”.

logopieSobre el turismo dijo que “representa uno de los pilares de la economía y como tal, el  objetivo de este Ayuntamiento, que apuesta de manera decidida por este sector, es planificar e implantar un modelo de desarrollo turístico basado en la sostenibilidad, calidad y excelencia como valores añadidos al destino que nos permita satisfacer y superar las necesidades y expectativas de los visitantes, así como mejorar los servicios y la calidad de vida de la ciudadanía a la que dirigimos todos nuestros esfuerzos.

En este sentido continuó “ya sabéis que el Ayuntamiento de Jerez y la Junta de Andalucía trabajan juntos en un Plan Turístico para Jerez que pretende el desarrollo del sector turístico y sus infraestructuras. Me vais a permitir que aproveche la ocasión para volver a incidir en este proyecto, que es clave para el desarrollo del sector en la ciudad. Este Plan está dotado con 4.850.000 euros, financiados en el 65% por la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte, y cofinanciado en un 35% por el Ayuntamiento de Jerez; y un Plan que alcanza en este  2010 uno de sus puntos más álgidos con el inicio de importantes intervenciones para la recuperación y revitalización de atractivos y recursos turísticos”.

La alcaldesa recordó que “este proyecto permitirá abrir la zona del Pabellón Real, el Huerto, la Alberca, el Aljibe y la Torre Octogonal, que permanecen cerradas al público. Ésta intervención, unida a  las obras de mejora de los accesos en el Zoológico, que pretenden la eliminación de barreras arquitectónicas, permitirán el cumplimiento de uno de los principales objetivos que pretende el Plan Turístico de Jerez, la ampliación y mejora de los espacios de uso público, y la mejora de la calidad de los servicios y recursos turísticos que se ofertan”.

El Plan, que se proyectará en la ciudad hasta 2011, contempla otra serie de actuaciones que comenzarán a fraguarse en la presente anualidad y que están relacionadas directamente con la vertebración de algunas rutas temáticas que se ofrecen al visitante.

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Asistentes al acto. (Foto: Vanesa Lobo).

En definitiva, “se trata de un Plan con el que pretendemos  continuar en la línea de reforzar el destino Jerez en los conceptos de calidad y excelencia, priorizando la promoción, creando y potenciando productos competitivos y mejorando los servicios destinados al visitante”, concluyó Sánchez.

Cerró su intervención agradeciendo “la valentía de la empresa Índice Comunicación por la elaboración de esta guía, que presenta un formato de lujo, y contenidos muy interesantes; a todas las empresas que colaboran en su publicación y a Ana Villalobos por su disponibilidad y colaboración para organizar todo tipo de eventos en este marco incomparable como es el Museo de la Atalaya”.

Al acto asistió un nutrido grupo de representantes del sector hostelero, hotelero, turísitico y bodeguero de la ciudad. Posteriormente se sirvió un coctel por gentileza de Alta Cazuela-Bar Juanito.



191. REAL ACADEMIA SAN DIONISIO DE CIENCIAS, ARTES Y LETRAS DE JEREZ. La cultura jerezana a flote.

21 03 2010

La Real Academia San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras de Jerez es una institución de naturaleza esencialmente cultural y tiene como finalidad principal fomentar todos los trabajos de investigación y difusión de toda clase de conocimientos en todas las ramas que su titulo comprende.

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Está formada por 35 Académicos Numerarios y un número indeterminado de Académicos Correspondientes.

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 Su sede social se encuentra en la Calle Consistorio número 13, de Jerez de la Frontera.

Está integrada en la Red de Academias de Andalucía y en el Instituto de España.

Más información:

Web de la Real Academia San Dionisio

Web del Instituto de España 

Web Instituto de Academias de Andalucía



150. GABRIEL GALDÓN LÓPEZ. El periodismo también se enseña.

3 02 2010
Gabriel Galdón López, nacido en Jerez de la Frontera. Doctor en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra (1985), ha sido Profesor Titular en la universidad pública y Director del Departamento de Periodismo y Decano de la Facultad de Ciencias de la Información en dos universidades privadas españolas, así como profesor visitante extraordinario en varias universidades europeas y americanas. En la actualidad es Catedrático de Periodismo de la Universidad San Pablo-CEU. Director del Observatorio para el Estudio de la Información Religiosa.
Su investigación y docencia abarca los ámbitos de la Documentación Periodística, la Teoría Crítica de la Información, la Ética Informativa y el análisis de la Información Religiosa. Autor de más de sesenta artículos científicos y una decena de libros, entre los que cabe destacar: Perfil histórico de la documentación en la prensa de información general; Introducción a la comunicación y a la información; Teoría y práctica de la documentación informativa; y Desinformación. Método, aspectos y soluciones, que ha sido traducido al italiano y al portugués. Ha dirigido decenas de investigaciones de postgrado que han alcanzado la máxima calificación, es miembro del Consejo Editorial de varias publicaciones científicas nacionales y extranjeras, y ha sido ponente invitado en más de cincuenta Congresos nacionales e internacionales.
Gabriel Galdón, profesor de la Facultad de Humanidades y CC. de la Comunicación de la Universidad San Pablo-CEU,  ha impartido clases en las universidades de Navarra, La Laguna, en Canarias, la Antonio de Nebrija y el CEES en Madrid. Actualmente imparte las asignaturas de Teoría de la Comunicación y de la Información y Documentación Informativa en la USP-CEU.
Además, ha dado cursos de doctorado y postgrado en más de quince universidades de todo el mundo, y escrito más de cuarenta aportaciones científicas, entre las que destacan “Perfil histórico de documentación en la prensa de información general”, considerada como la pionera en este campo en España o “La enseñanza del periodismo, una propuesta de futuro”.
Libros
•  La enseñanza del periodismo: una propuesta de futuro
Barcelona : CIMS 97, 1999.
•  Cómo solucionar los problemas familiares
Ediciones Palabra, 1996.
•  Esquema de clasificación universal para el archivo permanente de textos periodísticos
Universidad Europea de Madrid CEES.
•  Desinformación: método, aspectos y soluciones
Ediciones Universidad de Navarra. EUNSA, 1994.
•  Principios operativos de la documentación periodística
Cie Inversiones Editoriales Dossat, 1989.
•  El servicio de documentación de prensa: funciones y métodos
Barcelona : Mitre, , D.L. 1986.
•  Perfil histórico de la documentación en la prensa de información general (1845-1984)
Universidad de Navarra, 1986.

Galdon1_jerezGabriel Galdón López nació en Jerez de la Frontera y es doctor en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra (1985). Ha sido profesor titular en la universidad pública, director del departamento de Periodismo y decano de la Facultad de Ciencias de la Información en dos universidades privadas españolas, así como profesor visitante extraordinario en varias universidades europeas y americanas. En la actualidad es catedrático de Periodismo de la Universidad San Pablo-CEU, cargo que compatibiliza con el de director del Observatorio para el Estudio de la Información Religiosa.

Su investigación y docencia abarca los ámbitos de la Documentación Periodística, la Teoría Crítica de la Información, la Ética Informativa y el análisis de la Información Religiosa. Es autor de más de sesenta artículos científicos y una decena de libros, entre los que cabe destacar: Perfil histórico de la documentación en la prensa de información general; Introducción a la comunicación y a la información; Teoría y práctica de la documentación informativa; y Desinformación. Método, aspectos y soluciones, que ha sido traducido al italiano y al portugués. Ha dirigido decenas de investigaciones de postgrado que han alcanzado la máxima calificación, es miembro del Consejo Editorial de varias publicaciones científicas nacionales y extranjeras, y ha sido ponente invitado en más de cincuenta Congresos nacionales e internacionales.

Galdon2_jerezGabriel Galdón, profesor de la facultad de Humanidades y CC. de la Comunicación de la Universidad San Pablo-CEU, ha impartido clases en las universidades de Navarra, La Laguna, en Canarias, la Antonio de Nebrija y el CEES en Madrid. Actualmente imparte las asignaturas de Teoría de la Comunicación y de la Información y Documentación Informativa en la USP-CEU. (En la imagen, el profesor jerezano durante una conferencia).

Además, ha dado cursos de doctorado y postgrado en más de quince universidades de todo el mundo, y escrito más de cuarenta aportaciones científicas, entre las que destacan “Perfil histórico de documentación en la prensa de información general”, considerada como la pionera en este campo en España, o “La enseñanza del periodismo, una propuesta de futuro”.

Libros

Galdón3_jerez La enseñanza del periodismo: una propuesta de futuro

Barcelona : CIMS 97, 1999.

Cómo solucionar los problemas familiares

Ediciones Palabra, 1996.

Esquema de clasificación universal para el archivo permanente de textos periodísticos

Universidad Europea de Madrid CEES.

Desinformación: método, aspectos y soluciones

Ediciones Universidad de Navarra. EUNSA, 1994.

Principios operativos de la documentación periodística

Cie Inversiones Editoriales Dossat, 1989.

El servicio de documentación de prensa: funciones y métodos

Barcelona : Mitre, , D.L. 1986.

Perfil histórico de la documentación en la prensa de información general (1845-1984)

Universidad de Navarra, 1986.

(Texto y fotos: José Luis Jiménez).



140. PERIODISMO. La Asociación de la Prensa camina hacia su centenario.

24 01 2010

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Una de las comidas del patrón de la Asociación de la Prensa, celebrada en 2006 en la Escuela de Hostelería, y a la que asistió el obispo de la Diócesis de entonces, Juan del Río (ese año galardonado con el premio Pluma de Oro de la entidad de periodistas), la alcaldesa, Pilar Sánchez, y hasta tres presidentes de la asociación.

Un año más, la Asociación de la Prensa de Jerez celebra el 24 de enero a San Francisco de Sales, el considerado como el patrón de los periodistas en todo el país. Una misa con el obispo para aquellos que profesan la fe cristiana y una convivencia algo más tarde para laicos y creyentes reunirá de nuevo a todos los profesionales de la información, en una ciudad que puede presumir de un periodismo rico en plumas selectas y trabajadores incesantes y de una asociación que es casi centenaria. Así lo recuerda en este artículo Juan de la Plata, Socio de Honor y decano de los profesionales en activo.

La asociación jerezana comenzó su andadura el 24 de noviembre de 1919, con el nombre de Sindicato de Redactores y Corresponsales, “para la defensa y fomento de los intereses morales y materiales de los periodistas”; hasta convertirse a principios de los años veinte en Asociación de la Prensa, nombre con el que aparece ya en 1925, celebrando un festival taurino a su propio beneficio, el domingo 11 de octubre de dicho año, con reses del ganadero-poeta Fernando Villalón; lidiando dos utreros de rejones, el “sportman” de Utrera, don Eduardo Gutiérrez de los Ríos; y matando dos toros el diestro Bernardo Muñoz (Carnicerito) y dos novillos, el novillero Angel Pérez “Angelillo de Triana”.

Prensa2_jerezEl sindicato lo fundaron el periodista Rafael Pozo Roldán y 22 compañeros más, estableciendo su sede oficial en el Real Alcázar de Jerez, y eligiendo como primer presidente del mismo a José Luís Fernández Cala, que vivía en la calle San Cristóbal, núm. 16, planta baja. Pozo era redactor de “El Guadalete” y corresponsal de “El Noticiero Sevillano”.

El domingo, 20 de diciembre de 1925, la ya denominada Asociación de la Prensa, celebra una junta general extraordinaria, presidida por su nuevo titular y director, a la vez, de ‘El Guadalete’, Diego Brocardo Forcade, a la que asisten los socios Luis de la Sierra, director de Diario de Jerez, y los periodistas Antonio Palma Chaguaceda, Rafael Pozo Roldán, Joaquín Moguer Fernández, Manuel Pareja Isla, Ramón de Cala Rodríguez, Luís Cruz, José Fernández Cala y el fotógrafo Alberto del Castillo; nombrándose tesorero al señor Moguer y miembros protectores a don Luís de la Calle Corrales y don José González Pineda. (En la imagen, Rafael Pozo Roldán (a la derecha), fundador de la APJ, realizando una entrevista a Manuel Ysasi, encargado de la administración de loterías núm. 1, ‘La Afortunada’ de la calle Larga, el año 1925).

Como socios activos fueron admitidos el que ya era miembro honorario Onofre González Quijano, además de Manuel Cintado Pelín, Francisco Guerra Tenorio, Manuel Chacón Sánchez, su hermano Domingo Chacón Sánchez y Domingo Romerales Quintero. Antonio Palma Changuaceda presenta su dimisión como secretario, debido a sus muchas ocupaciones como abogado y catedrático, sustituyéndole Joaquín Moguer que, como tesorero, hasta entonces, rinde cuentas del pasado festival taurino, a beneficio de la APJ.

La nueva junta de gobierno la preside Diego Brocardo, que resulta reelegido; nombrándose tesorero a Luis Llanos Sevil y vocal a Joaquín Fernández Baena, director de “El Mensajero”, quien se encontraba en Madrid, en tratamiento médico, tras ser operado por el Dr. Raoul Mentaud.

prensa3_jerezasistentes tuvieron conocimiento del reciente ingreso de la asociación en la Federación Nacional de la Prensa, ratificándose la completa adhesión de la APJ a los acuerdos de la Asociación de la Prensa de Madrid, respecto a su iniciativa a favor del descanso dominical de los periodistas españoles.

La junta de gobierno sería de renovación anual. Fernández Cala, su presidente, editó desde 1921 hasta 1934, año en que falleció, la revista anual “Xerez en fiestas”, juntamente con su compañero Rafael Pozo Roldán quien, tras su muerte, la continuaría publicando, como álbum de nuestra feria. La APJ contó, desde casi sus inicios, como una de sus primeras iniciativas, con un médico y un practicante, para atender a sus asociados. (A la izquierda, una imagen del santo patrón de los periodistas).

Estos facultativos eran el Dr. José Molle Gutierrez, director de la antigua Casa de Socorro de la calle Arcos, y Juan Montes de las Torres, que tenía su gabinete de practicante en la calle Sevilla, número 27.

El presidente de la APJ, señor Brocardo, además de dirigir “El Guadalete”, era profesor de la Escuela de Artes y Oficios, pero falleció el 3 de febrero de 1943. Estaba casado con Teresa Miró, y un sobrino suyo, Diego Campoy Miró, seguiría sus pasos como periodista, durante muchos años, haciendo entrevistas y especializándose en temas deportivos.

prensa4_jerezEn los años de la república, la APJ cambió de nombre, llamándose entonces Asociación Profesional de Periodistas de Jerez de la Frontera, con cuya denominación aparece en la prensa de la época, con motivo de una reunión general celebrada en el Casino Jerezano, el 8 de marzo de 1935. Y, un año después, en otra junta general, celebrada en el mismo casino, el 7 de abril de 1936, presidida por Rafael Pozo Roldán, siendo secretario de la misma Antonio Solís Pascual, gira bajo la denominación de Agrupación Profesional de Periodistas, acordando constituir un montepío de periodistas, con los fondos de otro festival taurino, que habían celebrado por aquellas fechas, organizado por la citada agrupación. Por lo que se ve, lo de los festivales taurinos, a ejemplo de la AP de Madrid, que siempre los celebró, y aún sigue celebrando, era la solución más lucrativa, por aquellos tiempos, para allegar fondos a la caja común de los plumíferos, con destino a sus obras sociales. (El autor del artículo, Juan de la Plata, socio de honor de la APJ).

Pasada la guerra, mediados los años cuarenta, bajo la presidencia de Alejandro Daroca de Val, primero director del diario “Ayer” y, luego, de “La Voz del Sur”, la APJ parece alcanzar sus momentos más brillantes, instituyendo nada menos que todo un completo cuadro médico para sus asociados y celebrando, anualmente, la víspera del comienzo de cada Fiesta de la Vendimia, una gran verbena, con muchos regalos, música y baile, en los jardines de ‘El Bosque’ del Parque González Hontoria. La fiesta del patrón de los periodistas, San Francisco de Sales, el 24 de enero, es conmemorada anualmente con una función religiosa y otros actos.

Aún recuerdo los inicios de dicha celebración, a la que asistíamos todos los compañeros, en la iglesia de las Angustias, oficiando la misa el recordado padre don Juan Torres Silva, promotor de la gran obra salesiana en Jerez y miembro honorario de la asociación. (Texto: Juan de la Plata).



136. PILAR PAZ PASAMAR. Poesía pura con denominación de origen.

20 01 2010
María del Pilar Paz Pasamar nació en Jerez de la Frontera, Cádiz, el 13 de febrero de 1933, hija del coronel jerezano Arturo Paz Varela y de la maña Pilar Pasamar Mingote. Sus padres protagonizan una historia de amor propia del siglo XIX que marcará la vida de Pilar: la madre era una cantante de arias de ópera y zarzuela, amante del teatro y con un prometedor porvenir en la música, que, por cierta reticencia familiar y por conocer a quien sería su marido, abandonó su carrera de cantante.
Otro hecho fundamental vendría a marcar su historia, como la de todo el país: el estallido de la guerra civil en 1936. La madre, según recuerda la autora, incapaz de soportar la ausencia del marido, se acerca hasta el frente en un coche con ella y su hermana, en medio de un bombardeo. Era el año 1939, y la atrocidad de la guerra quedó grabada en sus recuerdos, así como el amor incondicional de sus padres.
En la posguerra Pilar Paz Pasamar cursa estudios de bachillerato en Madrid, en el colegio del Sagrado Corazón de las monjas carmelitas. Sus vínculos con el sur, con Jerez y Cádiz, seguirán vivos debido a las frecuentes visitas durante las vacaciones. Sus primeras publicaciones aparecen en periódicos, como en el diario jerezano Ayer, donde a los doce años ya tiene un espacio fijo de opinión. En Madrid prosigue su formación académica en la universidad, donde cursa estudios de Filosofía y Letras. Entre sus profesores se encuentran Gerardo Diego, Dámaso Alonso y el maestro Joaquín Rodrigo, a cuyas clases asistía como oyente. Son años de tertulias en el café Gijón, frecuentado también por Miguel Delibes, Carmen Laforet y Ana María Matute, entre otros. La casa paterna de la calle Nicasio Gallego se convierte así en refugio para jóvenes escritores como su buen amigo Fernando Quiñones.
Al calor de estas vivencias escribe Mara, su primer libro, publicado en 1951 con un elogioso prólogo de Carmen Conde. Pilar Paz contaba con 18 años, y el poemario despertó tanta expectación que los jóvenes vates encontraron en ella nuevos aires para la poesía. Maestros como Juan Ramón Jiménez la considerarían un sorprendente prodigio de calidad y madurez poética. Pilar Paz Pasamar así se revela en el Madrid literario de los cincuenta. Gracias a este libro se establece un vínculo enriquecedor entre ella y Juan Ramón Jiménez, exiliado en Puerto Rico. Al mismo tiempo, y a través de Paz Pasamar, el grupo gaditano Platero entra en relación con el poeta de Moguer. Éste le escribe a su casa de Nicasio Gallego, de modo que de Madrid a Cádiz y hasta Puerto Rico se articula una estrecha relación entre el maestro y los jóvenes poetas. La revista se publica de 1951 a 1954 y colaboran en ella Fernando Quiñones, José Manuel Caballero Bonald, Julio Mariscal, Serafín Pro, Felipe Sordo Lamadrid, y por supuesto Pilar Paz Pasamar, entre otros. Platero publica textos de autores como Rafael Alberti, Juan Ramón Jiménez, Blas de Otero, Pablo Neruda, Luis Cernuda o Gabriel Celaya, y de muchos jóvenes como Antonio Gala, Elena Martín Vivaldi, Trina Mercader, etcétera.
Su carrera se consolida en títulos como Los buenos días, de 1954, con el que obtiene el accésit del Premio Adonais; posteriormente publica Ablativo amor, en 1955, y Del abreviado mar, en 1957; libros en los que mantiene la fuerza e intensidad del primer poemario y en los que aparecen reflejados muchos de los presupuestos que se consideran propios de la poesía de la Generación del 50, lo que permite afirmar que Pilar Paz Pasamar es la primera voz que surge en ese escenario de esa generación y también la primera en retirarse.
En 1957, el mismo año de la aparición de su libro de homenaje a Góngora, Del abreviado mar, Pilar se casa con Carlos Redondo. Como si se tratara de un paralelismo con la historia sus padres, abandona su exitosa carrera literaria en Madrid, para entregarse a la vida de pareja en Cádiz, en donde se radicó definitivamente. Este retiro no fue comprendido por muchos
María del Pilar Paz Pasamar nació en Jerez de la Frontera, Cádiz, el 13 de febrero de 1933, hija del coronel jerezano Arturo Paz Varela y de la maña Pilar Pasamar Mingote. Sus padres protagonizan una historia de amor propia del siglo XIX que marcará la vida de Pilar: la madre era una cantante de arias de ópera y zarzuela, amante del teatro y con un prometedor porvenir en la música, que, por cierta reticencia familiar y por conocer a quien sería su marido, abandonó su carrera de cantante.
Otro hecho fundamental vendría a marcar su historia, como la de todo el país: el estallido de la guerra civil en 1936. La madre, según recuerda la autora, incapaz de soportar la ausencia del marido, se acerca hasta el frente en un coche con ella y su hermana, en medio de un bombardeo. Era el año 1939, y la atrocidad de la guerra quedó grabada en sus recuerdos, así como el amor incondicional de sus padres.
En la posguerra Pilar Paz Pasamar cursa estudios de bachillerato en Madrid, en el colegio del Sagrado Corazón de las monjas carmelitas. Sus vínculos con el sur, con Jerez y Cádiz, seguirán vivos debido a las frecuentes visitas durante las vacaciones. Sus primeras publicaciones aparecen en periódicos, como en el diario jerezano Ayer, donde a los doce años ya tiene un espacio fijo de opinión. En Madrid prosigue su formación académica en la universidad, donde cursa estudios de Filosofía y Letras. Entre sus profesores se encuentran Gerardo Diego, Dámaso Alonso y el maestro Joaquín Rodrigo, a cuyas clases asistía como oyente. Son años de tertulias en el café Gijón, frecuentado también por Miguel Delibes, Carmen Laforet y Ana María Matute, entre otros. La casa paterna de la calle Nicasio Gallego se convierte así en refugio para jóvenes escritores como su buen amigo Fernando Quiñones.
Al calor de estas vivencias escribe Mara, su primer libro, publicado en 1951 con un elogioso prólogo de Carmen Conde. Pilar Paz contaba con 18 años, y el poemario despertó tanta expectación que los jóvenes vates encontraron en ella nuevos aires para la poesía. Maestros como Juan Ramón Jiménez la considerarían un sorprendente prodigio de calidad y madurez poética. Pilar Paz Pasamar así se revela en el Madrid literario de los cincuenta. Gracias a este libro se establece un vínculo enriquecedor entre ella y Juan Ramón Jiménez, exiliado en Puerto Rico. Al mismo tiempo, y a través de Paz Pasamar, el grupo gaditano Platero entra en relación con el poeta de Moguer. Éste le escribe a su casa de Nicasio Gallego, de modo que de Madrid a Cádiz y hasta Puerto Rico se articula una estrecha relación entre el maestro y los jóvenes poetas. La revista se publica de 1951 a 1954 y colaboran en ella Fernando Quiñones, José Manuel Caballero Bonald, Julio Mariscal, Serafín Pro, Felipe Sordo Lamadrid, y por supuesto Pilar Paz Pasamar, entre otros. Platero publica textos de autores como Rafael Alberti, Juan Ramón Jiménez, Blas de Otero, Pablo Neruda, Luis Cernuda o Gabriel Celaya, y de muchos jóvenes como Antonio Gala, Elena Martín Vivaldi, Trina Mercader, etcétera.
Su carrera se consolida en títulos como Los buenos días, de 1954, con el que obtiene el accésit del Premio Adonais; posteriormente publica Ablativo amor, en 1955, y Del abreviado mar, en 1957; libros en los que mantiene la fuerza e intensidad del primer poemario y en los que aparecen reflejados muchos de los presupuestos que se consideran propios de la poesía de la Generación del 50, lo que permite afirmar que Pilar Paz Pasamar es la primera voz que surge en ese escenario de esa generación y también la primera en retirarse.
En 1957, el mismo año de la aparición de su libro de homenaje a Góngora, Del abreviado mar, Pilar se casa con Carlos Redondo. Como si se tratara de un paralelismo con la historia sus padres, abandona su exitosa carrera literaria en Madrid, para entregarse a la vida de pareja en Cádiz, en donde se radicó definitivamente. Este retiro no fue comprendido por muchos de sus compañeros de generación, ni por algunos de sus maestros, que lo juzgaron misterioso. Sin embargo, Pilar no abandonó la creación literaria; de ello queda constancia en la publicación de los libros La soledad contigo de 1960, el ensayo sobre poesía y la mujer Poesía femenina de lo cotidiano en 1964, y Violencia inmóvil de 1967. A estos tres libros les sigue un periodo de unos quince años en los que declara haberse entregado a una búsqueda interior, así como a desarrollar tareas de carácter social en centros que agrupaban a mujeres proletarias, o atendiendo a los más desfavorecidos.
En 1982 Pilar Paz Pasamar publica La torre de Babel y otros asuntos, un libro inquietante, extraño, no muy bien entendido por la crítica y, sin embargo, fundamental para explicar su retiro de los ambientes literarios y su posterior locuacidad creativa, en busca de la trascendencia, de la divinidad, que conjugan la heterodoxia de la vida con la sabiduría. A este libro le seguirían la antología La alacena, de 1986; Textos tapidarios: La dama de Cádiz, de 1990, y Philomena, de 1994.
Con este poemario que llega a la plenitud de su obra, la literatura en lengua española renueva acaso una de las vías menos cultivadas y de gran vigencia en la actualidad: la de la mística en castellano. Pilar Paz Pasamar no ha recibido toda la atención crítica que merece, pero eso no significa que no haya dejado huella entre sus fervientes lectores. Acaso a la conexión con sus lectores se deba el que no se perciba la más remota huella de resentimiento en su obra, todo lo contrario, la autora se siente muy unida a su entorno, como declara en este poemario: «Estás en ese mar, ola marítima, / y en la brisa que cruzas, mi navío, / y en el paso que pisas, caminante / y en el golpe que llama del cartero, / y en el oficio noble y oferente, / -trinas tan seria como si contaras / lo mío-. ¡Oh, tú mi yo, mi pertenencia, / oh, tú mi compañera! / ¡Cantar, cantar, cantar es lo que importa!».
Los versos dedicados a su marido, al compañero, Carlos Redondo, tras su fallecimiento en 1997, dan cuenta de su actitud vital, cuando aparece su libro Sophía: «Ahora te sé, pues te recuerdo. / -Saber es recordar según el griego-. /Ahora sé más de ti que cuando estabas. / Ahora puedo medir lo que me deshabitas. / Ahora sé más de ti por lo que falta. / Te digo más, porque el silencio impera».
Desde esta asunción de la pérdida como hallazgo de sabiduría compartido, de enseñanza dolorosa pero necesaria de la vida, Pilar Paz Pasamar sigue escribiendo en Cádiz, donde ha sido homenajeada en más de una ocasión, hasta ser nombrada «Hija adoptiva de la ciudad» el 21 de diciembre de 2004. Volcada totalmente en la literatura, tanto en la poesía, como en la narrativa y el periodismo, sigue contemplando el mar que como la memoria, es ver volver, y sigue trabajando al dictado del canto de Philomena.

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Imagen actual de la poetisa jerezana.

María del Pilar Paz Pasamar nació en Jerez el 13 de febrero de 1933, hija del coronel jerezano Arturo Paz Varela y de la maña Pilar Pasamar Mingote. Sus padres protagonizan una historia de amor propia del siglo XIX que marcará la vida de Pilar: la madre era una cantante de arias de ópera y zarzuela, amante del teatro y con un prometedor porvenir en la música, que, por cierta reticencia familiar y por conocer a quien sería su marido, abandonó su carrera de cantante.

Pilar2_jerezOtro hecho fundamental vendría a marcar su historia, como la de todo el país: el estallido de la guerra civil en 1936. La madre, según recuerda la autora, incapaz de soportar la ausencia del marido, se acerca hasta el frente en un coche con ella y su hermana, en medio de un bombardeo. Era el año 1939, y la atrocidad de la guerra quedó grabada en sus recuerdos, así como el amor incondicional de sus padres. (En la imagen, su madre, Pilar Pasamar).

En la posguerra Pilar Paz Pasamar cursa estudios de bachillerato en Madrid, en el colegio del Sagrado Corazón de las monjas carmelitas. Sus vínculos con el sur, con Jerez y Cádiz, seguirán vivos debido a las frecuentes visitas durante las vacaciones. Sus primeras publicaciones aparecen en periódicos, como en el diario jerezano Ayer, donde a los doce años ya tiene un espacio fijo de opinión. En Madrid prosigue su formación académica en la universidad, donde cursa estudios de Filosofía y Letras. Entre sus profesores se encuentran Gerardo Diego, Dámaso Alonso y el maestro Joaquín Rodrigo, a cuyas clases asistía como oyente. Son años de tertulias en el café Gijón, frecuentado también por Miguel Delibes, Carmen Laforet y Ana María Matute, entre otros. La casa paterna de la calle Nicasio Gallego se convierte así en refugio para jóvenes escritores como su buen amigo Fernando Quiñones.

Pilar3_jerezAl calor de estas vivencias escribe Mara su primer libro, publicado en 1951 con un elogioso prólogo de Carmen Conde. Pilar Paz contaba con 18 años, y el poemario despertó tanta expectación que los jóvenes vates encontraron en ella nuevos aires para la poesía. Maestros como Juan Ramón Jiménez la considerarían un sorprendente prodigio de calidad y madurez poética. Pilar Paz Pasamar así se revela en el Madrid literario de los cincuenta. Gracias a este libro se establece un vínculo enriquecedor entre ella y Juan Ramón Jiménez, exiliado en Puerto Rico. Al mismo tiempo, y a través de Paz Pasamar, el grupo gaditano Platero entra en relación con el poeta de Moguer. Éste le escribe a su casa de Nicasio Gallego, de modo que de Madrid a Cádiz y hasta Puerto Rico se articula una estrecha relación entre el maestro y los jóvenes poetas. La revista se publica de 1951 a 1954 y colaboran en ella Fernando Quiñones, José Manuel Caballero Bonald, Julio Mariscal, Serafín Pro, Felipe Sordo Lamadrid, y por supuesto Pilar Paz Pasamar, entre otros. Platero publica textos de autores como Rafael Alberti, Juan Ramón Jiménez, Blas de Otero, Pablo Neruda, Luis Cernuda o Gabriel Celaya, y de muchos jóvenes como Antonio Gala, Elena Martín Vivaldi, Trina Mercader, etcétera. (En la imagen, su padre, Arturo Paz Varela).

Su carrera se consolida en títulos como Los buenos días, de 1954, con el que obtiene el accésit del Premio Adonais; posteriormente publica Ablativo amor, en 1955, y Del abreviado mar, en 1957; libros en los que mantiene la fuerza e intensidad del primer poemario y en los que aparecen reflejados muchos de los presupuestos que se consideran propios de la poesía de la Generación del 50, lo que permite afirmar que Pilar Paz Pasamar es la primera voz que surge en ese escenario de esa generación y también la primera en retirarse.

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Pilar Paz Pasamar durante una intervención en una conferencia durante sus años más prolijos literariamente.

En 1957, el mismo año de la aparición de su libro de homenaje a Góngora, Del abreviado mar, Pilar se casa con Carlos Redondo. Como si se tratara de un paralelismo con la historia sus padres, abandona su exitosa carrera literaria en Madrid, para entregarse a la vida de pareja en Cádiz, en donde se radicó definitivamente. Este retiro no fue comprendido por muchos. Sin embargo, Pilar no abandonó la creación literaria; de ello queda constancia en la publicación de los libros La soledad contigo de 1960, el ensayo sobre poesía y la mujer; Poesía femenina de lo cotidiano en 1964, y Violencia inmóvil de 1967. A estos tres libros les sigue un periodo de unos quince años en los que declara haberse entregado a una búsqueda interior, así como a desarrollar tareas de carácter social en centros que agrupaban a mujeres proletarias, o atendiendo a los más desfavorecidos.

Pilar5_jerezEn 1982 Pilar Paz Pasamar publica La torre de Babel y otros asuntos, un libro inquietante, extraño, no muy bien entendido por la crítica y, sin embargo, fundamental para explicar su retiro de los ambientes literarios y su posterior locuacidad creativa, en busca de la trascendencia, de la divinidad, que conjugan la heterodoxia de la vida con la sabiduría. A este libro le seguirían la antología La alacena, de 1986; Textos tapidarios: La dama de Cádiz, de 1990, y Philomena, de 1994. (A la izquierda, en un discurso con los micrófonos de la radio abiertos).

Con este poemario que llega a la plenitud de su obra, la literatura en lengua española renueva acaso una de las vías menos cultivadas y de gran vigencia en la actualidad: la de la mística en castellano. Pilar Paz Pasamar no ha recibido toda la atención crítica que merece, pero eso no significa que no haya dejado huella entre sus fervientes lectores. Acaso a la conexión con sus lectores se deba el que no se perciba la más remota huella de resentimiento en su obra, todo lo contrario, la autora se siente muy unida a su entorno, como declara en este poemario: «Estás en ese mar, ola marítima, / y en la brisa que cruzas, mi navío, / y en el paso que pisas, caminante / y en el golpe que llama del cartero, / y en el oficio noble y oferente, / -trinas tan seria como si contaras / lo mío-. ¡Oh, tú mi yo, mi pertenencia, / oh, tú mi compañera! / ¡Cantar, cantar, cantar es lo que importa!».

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Con la alcaldesa de Jerez, Pilar Sánchez, y la delegada de Igualdad y Salud, Margarida Ledo, en uno de los últimos actos de entrega de los premios de relato cortos para mujeres que llevan su nombre en su ciudad natal.

Los versos dedicados a su marido, al compañero, Carlos Redondo, tras su fallecimiento en 1997, dan cuenta de su actitud vital, cuando aparece su libro Sophía: «Ahora te sé, pues te recuerdo. / -Saber es recordar según el griego-. /Ahora sé más de ti que cuando estabas. / Ahora puedo medir lo que me deshabitas. / Ahora sé más de ti por lo que falta. / Te digo más, porque el silencio impera».

Desde esta asunción de la pérdida como hallazgo de sabiduría compartido, de enseñanza dolorosa pero necesaria de la vida, Pilar Paz Pasamar sigue escribiendo en Cádiz, donde ha sido homenajeada en más de una ocasión, hasta ser nombrada «Hija adoptiva de la ciudad» el 21 de diciembre de 2004. Volcada totalmente en la literatura, tanto en la poesía, como en la narrativa y el periodismo, sigue contemplando el mar que como la memoria, es ver volver, y sigue trabajando al dictado del canto de Philomena. (Texto y fotografías antiguas de la web Cento Virtual Cervantes).



128. SALVADOR BERMÚDEZ DE CASTRO. Un poeta romático, un duque del pueblo.

12 01 2010

Bermúdez1_jerezSalvador Bermúdez de Castro y Díez, duque de Ripalda, nació en Jerez el 6 de agosto de 1817. Estudió derecho en la Universidad de Sevilla y fue muy amigo de Ventura de la Vega y de García Tassara y uno de los poetas románticos más populares del siglo XIX español. Pero la poesía y la literatura en general las abandonó relativamente pronto para dedicarse a su faceta de diplomático y político en un siglo de cambios en el sistema político español e internacional.

De hecho, fue nombrado secretario del Consejos de ministros en el Gabinete del general Narváez, siendo herido en el atentado realizado contra éste en 1844. Ministro plenipotenciario en México en este año y hasta 1847, interrumpida las relaciones de esa República con Francia llevó la representación de esa nación con tal habilidad que el gobierno francés le premió con la gran cruz de la Legión de Honor. De regreso a España representó en las Cortes hasta 1853 el distrito de Algeciras. En este año fue nombrado ministro de Nápoles en cuyo puesto permaneció hasta 1864. Embajador en París, en 1865-1866, senador hasta 1866 y desde 1876 aunque en esta época no tomó posesión. Residente en Roma en los últimos años de su vida, fue restaurador de la famosa villa Farnesina, propiedad del rey de Nápoles, que se la había cedido en enfiteusis. Gracias al esfuerzo de este ilustre jerezano no se han perdido los frescos de Rafael y de otros insignes pintores de la villa Farnesina, celebérrima en el arte. Salvador Bermúdez de Castro murió en Roma el 23 de marzo de 1883.

Bermúdez2_jerezEl poeta jerezano enriqueció la poesía de su tiempo en el tema de la naturaleza, cantando su amor a Andalucía como Pastor Díaz y Gil Carrasco hicieron en sus regiones respectiva, e interpretó los acontecimientos de su época a la luz de las ideas y los problemas europeos, lo cual le diferencia de sus colegas contemporáneos, en quienes predomina la nota nacional y sentimental. Formó parte del primer grupo de jóvenes que se sentían entusiasmados por la revolución literaria de 1835, sirviendo de modelo a otros poetas que dieron impulso a la nueva escuela. (En la imagen, uno de los libros históricos que escribió).

Bermúdez escribió también un estudio histórico, Antonio Pérez, secretario de Estado del rey Felipe II.

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Uno de los frescos de Villa Farnesina, en Roma, que se encargó de restaurar.

Como dato curioso merece recordarse que Bermúdez de Castro utilizó con preferencia en sus poesías la octava de endecasílabos con rima aguda en los versos cuarto y octavo, hasta el punto de que, de él, tomaron el nombre de bermudinas.

Bermúdez4_jerezA Salvador Bermúdez de Castro dedicó Valera unos párrafos muy sentidos en el prólogo de su Florilegio, lamentando que hubiera abandonado tan joven el cultivo de la literatura para dedicarse de lleno a la diplomacia y a la política. Y como dijo el poeta jerezano: “Bajo la copa del ciprés doliente / en mi pereza muelle descansado, / dejo el triste vaivén de lo presente, / busco el dulce solaz de lo pasado”.