379. Moreno Barranco. Triste efeméride..

22 02 2013

 Manuel Moreno Barranco      (Jerez de la Frontera, 24 de abril de 1932-22 de febrero de 1963). Cultivó el cuento y la novela dejando una amplia producción que fue interrumpida por su muerte violenta, en oscuras circunstancias, a los 30 años de edad, en la cárcel de Jerez, en el año 1963.

Manuel Moreno Barranco nació el 24 de abril de 1932, en la calle Guarnidos, 5, de Jerez de la Frontera. Su padre se llamaba Manuel y su madre María Luisa. En agosto de 1936 , perseguido por los falangistas, huye el padre hacia la zona republicana: días después, llegaron noticias de que un grupo de republicanos que se dirigía a Málaga había sido abatido en la Serranía de Ronda y que , entre ellos, estaba su padre. Quedó, pues, huérfano de padre a muy joven edad. Realizó estudios de Comercio y entró a trabajar con 16 años en el Banco de Jerez. Se apasiona con las novelas de aventuras, y colecciona entonces las novelas de El Coyote, Emilio Salgari, etc. En 1950 sufre una enfermedad tuberculosa que le obliga a estar dado de baja más de un año. En esta larga temporada de reposo lee mucho y comienza a escribir sus primeros esbozos literarios, mientras su horizonte lector se amplía: lee todos los clásicos que andaban por su casa, en la vieja biblioteca del abuelo: Cervantes, Goethe, Poe, Galdós, etc., y empieza a comprar obras que van denotando la adquisición de un refinamiento literario: entre sus libros de entonces están las antologías de Rainer María Rilke, Jakob Wassermann, Paul Verlaine, etc. Manuel Moreno escribe en estos años varios cuentos y una novela corta, que envía a la Editorial Aguilar en 1955, publicándose bajo el título conjunto de “Revelaciones de un náufrago” en 1957.

En octubre de 1956, espoleado por la próxima publicación de su libro, solicita vacaciones en el Banco de Jerez y marcha a Madrid, a la búsqueda de un nuevo empleo en la capital que le permita el desarrollo de su carrera literaria, alejándose así de la asfixia cultural jerezana. . Consigue entrar a trabajar en el Banco Popular Español. Su vida entonces es muy sencilla, como él mismo comenta en una carta: “Llevo una vida muy sencilla. Sigo con mi régimen anterior.Salgo del banco y escribo hasta la hora de cenar” Paralelamente, su horizonte lector se va ampliando con las últimas novedades de la novelística española del momento. Así, por estos años aparecen en su biblioteca los últimos títulos de Camilo José Cela, Armando López Salinas, Rafael Sánchez Ferlosio o Carmen Martin Gaite, etc., acercándose igualmente a otros grandes autores clásicos y contemporáneos: Marcel Proust, Thomas Mann, etc. En Madrid comienza la escritura de su novela “Arcadia Feliz”, y continúa escribiendo cuentos. En 1957 se publica su obra “Revelaciones de un náufrago“, en Editorial Aguilar, mereciendo elogios de distintos medios críticos.

En febrero de 1959 solicita excedencia de un año en el Banco, y marcha a Londres, donde trabaja seis meses como redactor agregado en la Embajada de Venezuela. En septiembre viaja por Suiza e Italia y en octubre, finalmente, arriba a París. Entra a trabajar en el Banco Francés de la Agricultura, y traba amistad con exiliados españoles. Termina la redacción de su novela “Arcadia feliz” y Juan Goytisolo recomienda la edición de su novela en México. En estos años en París, de 1959 a 1962, amplía de nuevo su horizonte lector, conociendo en estos años las obras de Claude Levi-Strauss, Robert Escarpit, Michel Foucault, etc. Inicia su segunda novela, que dejó inacabada, “Bancarios”, pero su gran preocupación en ese momento era publicar la primera. Tras múltiples gestiones, no logra publicar la novela en México, donde incluso salió anunciada. En estos años de París mantiene una relación con Suzanne Lacoste, con quien hizo planes de matrimonio. En octubre de 1962, toma unas vacaciones de 15 días que pasa en Barcelona.

En esos días de vacaciones en Barcelona, unos amigos le hablan de la posibilidad de realizar un cursillo de prácticas de seis meses en la Editorial Barral. Entusiasmado con la propuesta, decide escribir al Banco Francés de la Agricultura, despidiéndose, y se instala en Molins de Rei. Durante dos meses, intenta en vano realizar esas prácticas en la Editorial Barral. Desengañado, tras sus reuniones con Carlos Barral, y sin dinero, vuelve a Jerez el 24 de noviembre de 1962.

Jerez, detención y muerte en la cárcel

Pasa las navidades en la casa familiar, y retoma el contacto con los viejos amigos de Jerez. En testimonio público de uno de ellos,[ “Desde que llegó a Jerez nos veíamos con frecuencia y hablamos mucho, se notaba en las conversaciones que era comunista , no lo decía pero tampoco lo negaba. No se podía dar un cuarto al pregonero en aquel tiempo. Por aquellos días Grimau estaba detenido y medio muerto desde que lo arrojaron por una ventana de la Dirección General de Seguridad para después al poco tiempo fusilarlo. Los servicios de información del régimen estaban enterados de esa afiliación y desde que pasó la frontera lo pusieron en vigilancia.” El 27 de enero de 1963, la policía registra la casa familiar de Jerez -donde residía- en busca de “una emisora clandestina”. No encuentran nada y se marchan. Preocupado por la vigilancia a la que está siendo sometido, deja su máquina de escribir y su últimos escritos, que podían resultar comprometedores, en casa de un amigo. En testimonio público de éste: “Empezó a escribir folletos políticos que distribuía cuidadosamente. Uno de estos escritos cayó en manos de la policía Se da cuenta de la persecución y la única cosa que él pensó que le serviría para probar que el autor era él sería la máquina de escribir. La máquina y unos escritos comprometedores me los trajo a casa para esconderlos. A finales de enero registraron su casa y no encontraron nada pero tenían que probar que el panfleto era de Manolo. Yo me casaba en muy pocos días, por lo visto todos sus amigos estábamos sometidos a vigilancia. Javier Bellido, amigo común, se llevó los escritos y los escondió en las bóvedas de la Iglesia de San Dionisio, su hermano Luis era el cura, aquí se quedó la máquina de escribir.” Se pierden así aquellos escritos últimos que fueron a parar a un escondite en las bóvedas de la Iglesia (derruidas pocos años después, cuando se quitaron estas bóvedas originales del año 1730 para dejar al descubierto la techumbre original del siglo XV).

El día 13 de febrero de 1963, la Brigada Político-Social registra por segunda vez el domicilio familiar y se llevan detenido a Manuel Moreno. Pasa tres días en la Comisaría y es ingresado en la Cárcel de Jerez. No hay noticia de mandato judicial, ni de acusación formal que se le impute. La familia recurre a abogados que rechazan defenderlo, aduciendo “problemas de competencia jurisdiccional”. Durante estos días detenido, la policía visita varias veces a la madre de Manuel Moreno, amenazándola. Al décimo día de su detención, en la absoluta indefensión, sin abogado, sin conocer la familia aún acusación alguna, avisan a la hermana: a las 8 de la mañana “se ha tirado del barandal de la cárcel”, quedando malherido, ingresando en el Hospital de Santa Isabel, donde muere a las 17´00 horas del mismo día. El diario local “Ayer” recoge al día siguiente la nota de que Manuel Moreno se ha caído de un barandal, sin informar que estaba preso en la cárcel, y se difunde la misma versión oficial que tres meses antes ofreciera el Gobierno franquista sobre Julián Grimau: intento de suicidio. El entonces Ministro de Información y Turismo Manuel Fraga Iribarne ofrece esta versión, en carta a José Manuel Caballero Bonald, firmante de un manifiesto que solicitaba aclarar los hechos: “cuando el celador abrió normalmente la celda que ocupaba el señor Moreno Barranco, a las ocho de la mañana del día 22 de febrero, el detenido se arrojó de cabeza por encima de la barandilla del corredor sito delante de su celda y cayó al patio fracturándose la base del cráneo” El resto de presos no vió nada: informaron que a esa hora aún no habían salido de sus celdas. El único testigo era el policía que dirigía los interrogatorios, quien años después comunicaría a un amigo de Manuel que su presencia entonces se debía a la intención de informarle su traslado a Madrid. El caso presenta muchas similitudes con la defenestración de Julián Grimau , así como con las cuatro defenestraciones policiales con resultado de muerte de las que se tiene noticia entre 1963 y 1969, ninguna de las cuales fue admitida por las autoridades. La policía impide a la madre la visita al hijo agonizante Manuel Moreno falleció a las pocas horas, por “hemorragia cerebral”. La policía custodia el entierro, al cual sus propios amigos rehúsan acudir por temor a verse implicados.

Ecos de su muerte en el mundo

Protesta en París en 1963 contra los asesinatos de Julián Grimau, Manuel Moreno Barranco, Francisco Granados y Joaquín Delgado.

Hubo numerosos ecos,sobre las muy oscuras circunstancias que rodearon su muerte violenta, en diversas partes del mundo, tanto en medios clandestinos del interior de España como del exilio , escritos y radiofónicos. Se formó en Francia el comité “Unión de escritores por la verdad” para esclarecer los hechos , medios de comunicación importantes de Francia , Inglaterra, México y EEUU reseñaron el acontecimiento y solicitaron una investigación. En Chile se hace eco Pablo Neruda- Su caso es citado en libros y anuarios universitarios, etc. del mundo anglosajón, francés y español del exilio. Esta atención internacional no sirvió para que el régimen franquista indagara sobre el caso, con lo que este queda, junto con otros semejantes, sin investigación formal hasta nuestros días.

TEXTO E IMAGEN: Wikipedia

 



300. VICENTA GUERRA. Un homenaje más a la poetisa

16 12 2010

La escritora y poetisa jerezana Vicenta Guerra ha vuelto a recibir un más que merecido homenaje. El Ayuntamiento de Jerez, a través del área de Cultura, ha decidido dedicar con su nombre a la Sala Infantil de la Biblioteca Central, coincidiendo con el Día de la Lectura en Andalucía. Con este acto se quiere rendir homenaje a esta escritora jerezana “por el desvelo y la dedicación mostrada a lo largo de toda su carrera para fomentar la lectura entre los más pequeños, así como el cariño con que ha ejercido y ejerce esta labor”, explica el Consistorio.

En este homenaje se destapó una placa para recordar que partir de ahora  la Sala Infantil de la Biblioteca llevará el nombre de esta entrañable escritora jerezana.

Vicenta Guerra Carretero ha colaborado en periódicos y revistas literarias. Es Medalla de Oro en poesía navideña; premio Biografía en 1975 y Ánfora de Plata en 1969, concedidos en Cádiz. También recibió el primer Premio “Carrera Oficial”, de Radio Popular, en la Cuaresma de 1988. Su dedicación a la literatura infantil se ha materializado en tres libros de poesía: Algarabía, Algarabía Musical y, el más reciente, titulado Cascabel.

Pilar Chamorro y Pilar Chico, flanqueando a Vicenta Guerra Carretero, el pasado martes en la Academia de San Dionisio. (Foto: Marco Antonio Velo).

Nuevo reconocimiento

Se trata del segundo reconocimiento que la poeta Vicenta Guerra recibe del Ayuntamiento en poco tiempo. La Casa de las Mujeres le tributó hace unos meses un calido y sentido homenaje a toda su trayectoria literaria, acto enmarcado en una nueva edición de “Salón de Tarde”, espacio de encuentro y promoción de la cultura que se abre periódicamente a todos los públicos.

Vicenta Guerra, bastante sorprendida por el cariñoso homenaje recibido, en el que niños y niñas del Colegio la Granja y El Retiro, interpretaron pasajes de la propia vida de Vicenta Guerra y leyeron versos de la poeta, manifestó que “este día nunca lo olvidaré, siempre va estar en mi mente y mi corazón”, afirmó. A continuación, la poeta leyó dos poemas de cada una de sus obras editadas. El mundo animal, los juegos de patio de los colegios forma parte de la dramatización de Vicenta Guerra. “He hecho libros para que sirvan de unión entre profesores y alumnos, no es una tarea fácil”, precisó. Elisa Constanza Zamora, profesora del IES Santa Isabel de Hungría, y autora de la puesta en escena del homenaje, recordó que Vicenta Guerra “escribe una poesía sencilla pero domina la décima, el cuarteto y el soneto, su plato fuerte”, explicó.

Vicenta Guerra nació en Jerez en 1930, despertando muy pronto su vocación literaria. En 1956 aparecen sus primeras publicaciones en la Hoja del Lunes y Diario de Cádiz. Su primer poema fue publicado en 1960 en el diario Ayer. También fue asidua colaboradora de La Voz del Sur. Obtuvo el premio Ánfora de Plata en el año 1969. Medalla de oro en el “Certamen de Navidad” en 1967. Fue accésit en el “Premio San Juan de la Cruz” en los años 1968 y 1971. Y medalla de plata en la XIV Tertulia Literaria de Educación y Descanso en Cádiz y accésit en la XVI. Ingresó en la Real Academia de San Dionisio, como académica numeraria en 1999. Sus libros son Algarabías. Poemas Infantiles (1973). En el año 2002 publica Cascabel, y recientemente, Erre con Erre (2009).

La poetisa Vicenta Guerra, en El Callejón del Gato.

Una trayectoria brillante

Vicenta Guerra Carretero nace y vive en Jerez de la Frontera, en el barrio de Santiago. En su infancia, dos Colegios religiosos, Dominicas del Beaterio y Carmelitas de la Caridad. Sus estudios, en el Instituto Padre Luís Coloma. Ha colaborado en periódicos y revistas literarias. Es MEDALLA DE ORO en poesía navideña; premio BIOGRAFIA, en 1975 y ÁNFORA DE PLATA, en 1969, concedidos en Cádiz. Primer Premio “CARRERA OFICIAL”, de Radio Popular, en la Cuaresma de 1988.

Tiene en su haber varios Pregones y Exaltaciones poéticas, entre otros, dos dedicados a María Auxiliadora y el Anuncio de la Navidad en el Colegio Salesiano “Lora Tamayo”, de Jerez; el Pregón de las fiestas de Tolox, en Málaga y el de Semana Santa, en San José del Valle. Ha tomado parte en Rondas Poéticas de muchas de las cuales es organizadora. Fue asidua colaboradora en LAS TARDES POÉTICAS DE GRAZALEMA, de los años ochenta, por lo que pertenece a la ORDEN DEL PINSAPO, de dicha localidad e igualmente es miembro del GRUPO MADRIGAL, de Puerto Real. Tres libros publicados de Poesía Infantil: ALGARABÍA y ALGARABÍA MUSICAL, ambos agotados, y recientemente CASCABEL.

Su poesía no es solamente para niños; tiene inédito un libro de tema navideño, otro titulado Ser y Estar, de amplio contenido, y un tercero, Breverías.Su dedicación, hacer que la poesía llegue a los niños y para ello se ocupa de dar recitales por las Escuelas.

(Vicenta en una de sus muchas apariciones públicas)

TEXTO: Susana Padilla



283. MAMEN VILLALBA. Comunicadora

29 11 2010

Mamen Villalba es una Aries que nació en Jerez el 12 de abril de 1978. Periodista especializada en gastronomía, consumo y la industria de los destilados alcohólicos, está Diplomada en Relaciones Laborales, además de Licenciada en Publicidad y en Relaciones Publicas. Para redondear su formación, es Master en Prevención de Riesgos Laborales y  Técnica de Gestión Inmobiliaria,.

En 1996 sería locutora en la Cadena 40 Principales de la  SER. Entre 1997 y 2000, locutora de Cadena 100 y COPE. Luego vendría Canal Sur Radio y TV como reportera y Redactora Jefe de Informativos en Onda Cero Radio 2001-2004. Ese mismo año de 2004 da un giro a su vida profesional y, por espacio de dos años será Relaciones Públicas en La Caixa, siendo desde 2004 consejera delegada de Jerez Inmobiliario,

Además, desde 2006 es Directora Internacional de las marcas premium en Nueva Rumasa hasta nuestros días, entre ellas el brandy ‘Conde de Garvey’. Este brandy, el más caro del mundo, ha sido el primero que ha alcanzado la máxima puntuación en la Guía Peñín Sibaritas.

Mamen Villalba entregando el Premio Conde de Garvey en el Tiro de Pichón de Badajoz, al joven Badillo Galán, Junior, natural de Lucena (Córdoba), consistente en una de las últimas botellas de la colección privada del fundador de la marca, William Garvey Power.

Mamen Villalba está en posesión del Primer Premio Nacional 2006 Fundación Teresa Rivero, por la Promoción de los Vinos de Jerez.  Ha sido Pregonera de la I Edición de Premios Gastronómicos  Conde de Garvey (2008), una distinción constituida con objeto de reconocer  a los mejores establecimientos hosteleros del país. En aquella ocasión, Villalba ofreció a los asistentes una glosa acerca de los orígenes de la firma Garvey: una historia de amor en la que el naufragio de William Garvey procedente de Dublín con destino al puerto de Cádiz, hizo que precisamente por producirse ese naufragio en aguas de la Bahía de Cádiz diera como resultado que esta bodega se implantara en Jerez.

Mamen Villalba, con el actor Fernando Tejero.

Mamen Villalba entre un conocido humorista, Manolito Royo  y el actor Pepe Ruiz, conocido por su papel de Avelino en la serie de TV ‘Escenas de Matrimonio’.

Aficionada a los toros, religiosa, de ideas conservadoras pero sin pelos en la lengua, es reconocida así por un compañero de profesión, el reportero Javier Lunaro: «Mamen Villalba, una antigua compañera de trabajo que ahora está con la familia Ruíz Mateos y con el brandy Conde de Garvey. El texto ‘Y tú quién eres’ que ha publicado en su blog es un ejemplo de para qué vale este fenomenal medio de comunicación que es Internet. Es un vehículo libre de expresión donde se vierten sin censura nuestras inquietudes más íntimas. Un ejemplo es el que nos pone Mamen. Nos dice que realmente no sabemos quién es el que tenemos delante, si una persona honesta o un profesional del engaño. A veces la diferencia entre la verdad y la mentira es muy difusa. Enhorabuena Mamen.»



136. PILAR PAZ PASAMAR. Poesía pura con denominación de origen.

20 01 2010
María del Pilar Paz Pasamar nació en Jerez de la Frontera, Cádiz, el 13 de febrero de 1933, hija del coronel jerezano Arturo Paz Varela y de la maña Pilar Pasamar Mingote. Sus padres protagonizan una historia de amor propia del siglo XIX que marcará la vida de Pilar: la madre era una cantante de arias de ópera y zarzuela, amante del teatro y con un prometedor porvenir en la música, que, por cierta reticencia familiar y por conocer a quien sería su marido, abandonó su carrera de cantante.
Otro hecho fundamental vendría a marcar su historia, como la de todo el país: el estallido de la guerra civil en 1936. La madre, según recuerda la autora, incapaz de soportar la ausencia del marido, se acerca hasta el frente en un coche con ella y su hermana, en medio de un bombardeo. Era el año 1939, y la atrocidad de la guerra quedó grabada en sus recuerdos, así como el amor incondicional de sus padres.
En la posguerra Pilar Paz Pasamar cursa estudios de bachillerato en Madrid, en el colegio del Sagrado Corazón de las monjas carmelitas. Sus vínculos con el sur, con Jerez y Cádiz, seguirán vivos debido a las frecuentes visitas durante las vacaciones. Sus primeras publicaciones aparecen en periódicos, como en el diario jerezano Ayer, donde a los doce años ya tiene un espacio fijo de opinión. En Madrid prosigue su formación académica en la universidad, donde cursa estudios de Filosofía y Letras. Entre sus profesores se encuentran Gerardo Diego, Dámaso Alonso y el maestro Joaquín Rodrigo, a cuyas clases asistía como oyente. Son años de tertulias en el café Gijón, frecuentado también por Miguel Delibes, Carmen Laforet y Ana María Matute, entre otros. La casa paterna de la calle Nicasio Gallego se convierte así en refugio para jóvenes escritores como su buen amigo Fernando Quiñones.
Al calor de estas vivencias escribe Mara, su primer libro, publicado en 1951 con un elogioso prólogo de Carmen Conde. Pilar Paz contaba con 18 años, y el poemario despertó tanta expectación que los jóvenes vates encontraron en ella nuevos aires para la poesía. Maestros como Juan Ramón Jiménez la considerarían un sorprendente prodigio de calidad y madurez poética. Pilar Paz Pasamar así se revela en el Madrid literario de los cincuenta. Gracias a este libro se establece un vínculo enriquecedor entre ella y Juan Ramón Jiménez, exiliado en Puerto Rico. Al mismo tiempo, y a través de Paz Pasamar, el grupo gaditano Platero entra en relación con el poeta de Moguer. Éste le escribe a su casa de Nicasio Gallego, de modo que de Madrid a Cádiz y hasta Puerto Rico se articula una estrecha relación entre el maestro y los jóvenes poetas. La revista se publica de 1951 a 1954 y colaboran en ella Fernando Quiñones, José Manuel Caballero Bonald, Julio Mariscal, Serafín Pro, Felipe Sordo Lamadrid, y por supuesto Pilar Paz Pasamar, entre otros. Platero publica textos de autores como Rafael Alberti, Juan Ramón Jiménez, Blas de Otero, Pablo Neruda, Luis Cernuda o Gabriel Celaya, y de muchos jóvenes como Antonio Gala, Elena Martín Vivaldi, Trina Mercader, etcétera.
Su carrera se consolida en títulos como Los buenos días, de 1954, con el que obtiene el accésit del Premio Adonais; posteriormente publica Ablativo amor, en 1955, y Del abreviado mar, en 1957; libros en los que mantiene la fuerza e intensidad del primer poemario y en los que aparecen reflejados muchos de los presupuestos que se consideran propios de la poesía de la Generación del 50, lo que permite afirmar que Pilar Paz Pasamar es la primera voz que surge en ese escenario de esa generación y también la primera en retirarse.
En 1957, el mismo año de la aparición de su libro de homenaje a Góngora, Del abreviado mar, Pilar se casa con Carlos Redondo. Como si se tratara de un paralelismo con la historia sus padres, abandona su exitosa carrera literaria en Madrid, para entregarse a la vida de pareja en Cádiz, en donde se radicó definitivamente. Este retiro no fue comprendido por muchos
María del Pilar Paz Pasamar nació en Jerez de la Frontera, Cádiz, el 13 de febrero de 1933, hija del coronel jerezano Arturo Paz Varela y de la maña Pilar Pasamar Mingote. Sus padres protagonizan una historia de amor propia del siglo XIX que marcará la vida de Pilar: la madre era una cantante de arias de ópera y zarzuela, amante del teatro y con un prometedor porvenir en la música, que, por cierta reticencia familiar y por conocer a quien sería su marido, abandonó su carrera de cantante.
Otro hecho fundamental vendría a marcar su historia, como la de todo el país: el estallido de la guerra civil en 1936. La madre, según recuerda la autora, incapaz de soportar la ausencia del marido, se acerca hasta el frente en un coche con ella y su hermana, en medio de un bombardeo. Era el año 1939, y la atrocidad de la guerra quedó grabada en sus recuerdos, así como el amor incondicional de sus padres.
En la posguerra Pilar Paz Pasamar cursa estudios de bachillerato en Madrid, en el colegio del Sagrado Corazón de las monjas carmelitas. Sus vínculos con el sur, con Jerez y Cádiz, seguirán vivos debido a las frecuentes visitas durante las vacaciones. Sus primeras publicaciones aparecen en periódicos, como en el diario jerezano Ayer, donde a los doce años ya tiene un espacio fijo de opinión. En Madrid prosigue su formación académica en la universidad, donde cursa estudios de Filosofía y Letras. Entre sus profesores se encuentran Gerardo Diego, Dámaso Alonso y el maestro Joaquín Rodrigo, a cuyas clases asistía como oyente. Son años de tertulias en el café Gijón, frecuentado también por Miguel Delibes, Carmen Laforet y Ana María Matute, entre otros. La casa paterna de la calle Nicasio Gallego se convierte así en refugio para jóvenes escritores como su buen amigo Fernando Quiñones.
Al calor de estas vivencias escribe Mara, su primer libro, publicado en 1951 con un elogioso prólogo de Carmen Conde. Pilar Paz contaba con 18 años, y el poemario despertó tanta expectación que los jóvenes vates encontraron en ella nuevos aires para la poesía. Maestros como Juan Ramón Jiménez la considerarían un sorprendente prodigio de calidad y madurez poética. Pilar Paz Pasamar así se revela en el Madrid literario de los cincuenta. Gracias a este libro se establece un vínculo enriquecedor entre ella y Juan Ramón Jiménez, exiliado en Puerto Rico. Al mismo tiempo, y a través de Paz Pasamar, el grupo gaditano Platero entra en relación con el poeta de Moguer. Éste le escribe a su casa de Nicasio Gallego, de modo que de Madrid a Cádiz y hasta Puerto Rico se articula una estrecha relación entre el maestro y los jóvenes poetas. La revista se publica de 1951 a 1954 y colaboran en ella Fernando Quiñones, José Manuel Caballero Bonald, Julio Mariscal, Serafín Pro, Felipe Sordo Lamadrid, y por supuesto Pilar Paz Pasamar, entre otros. Platero publica textos de autores como Rafael Alberti, Juan Ramón Jiménez, Blas de Otero, Pablo Neruda, Luis Cernuda o Gabriel Celaya, y de muchos jóvenes como Antonio Gala, Elena Martín Vivaldi, Trina Mercader, etcétera.
Su carrera se consolida en títulos como Los buenos días, de 1954, con el que obtiene el accésit del Premio Adonais; posteriormente publica Ablativo amor, en 1955, y Del abreviado mar, en 1957; libros en los que mantiene la fuerza e intensidad del primer poemario y en los que aparecen reflejados muchos de los presupuestos que se consideran propios de la poesía de la Generación del 50, lo que permite afirmar que Pilar Paz Pasamar es la primera voz que surge en ese escenario de esa generación y también la primera en retirarse.
En 1957, el mismo año de la aparición de su libro de homenaje a Góngora, Del abreviado mar, Pilar se casa con Carlos Redondo. Como si se tratara de un paralelismo con la historia sus padres, abandona su exitosa carrera literaria en Madrid, para entregarse a la vida de pareja en Cádiz, en donde se radicó definitivamente. Este retiro no fue comprendido por muchos de sus compañeros de generación, ni por algunos de sus maestros, que lo juzgaron misterioso. Sin embargo, Pilar no abandonó la creación literaria; de ello queda constancia en la publicación de los libros La soledad contigo de 1960, el ensayo sobre poesía y la mujer Poesía femenina de lo cotidiano en 1964, y Violencia inmóvil de 1967. A estos tres libros les sigue un periodo de unos quince años en los que declara haberse entregado a una búsqueda interior, así como a desarrollar tareas de carácter social en centros que agrupaban a mujeres proletarias, o atendiendo a los más desfavorecidos.
En 1982 Pilar Paz Pasamar publica La torre de Babel y otros asuntos, un libro inquietante, extraño, no muy bien entendido por la crítica y, sin embargo, fundamental para explicar su retiro de los ambientes literarios y su posterior locuacidad creativa, en busca de la trascendencia, de la divinidad, que conjugan la heterodoxia de la vida con la sabiduría. A este libro le seguirían la antología La alacena, de 1986; Textos tapidarios: La dama de Cádiz, de 1990, y Philomena, de 1994.
Con este poemario que llega a la plenitud de su obra, la literatura en lengua española renueva acaso una de las vías menos cultivadas y de gran vigencia en la actualidad: la de la mística en castellano. Pilar Paz Pasamar no ha recibido toda la atención crítica que merece, pero eso no significa que no haya dejado huella entre sus fervientes lectores. Acaso a la conexión con sus lectores se deba el que no se perciba la más remota huella de resentimiento en su obra, todo lo contrario, la autora se siente muy unida a su entorno, como declara en este poemario: «Estás en ese mar, ola marítima, / y en la brisa que cruzas, mi navío, / y en el paso que pisas, caminante / y en el golpe que llama del cartero, / y en el oficio noble y oferente, / -trinas tan seria como si contaras / lo mío-. ¡Oh, tú mi yo, mi pertenencia, / oh, tú mi compañera! / ¡Cantar, cantar, cantar es lo que importa!».
Los versos dedicados a su marido, al compañero, Carlos Redondo, tras su fallecimiento en 1997, dan cuenta de su actitud vital, cuando aparece su libro Sophía: «Ahora te sé, pues te recuerdo. / -Saber es recordar según el griego-. /Ahora sé más de ti que cuando estabas. / Ahora puedo medir lo que me deshabitas. / Ahora sé más de ti por lo que falta. / Te digo más, porque el silencio impera».
Desde esta asunción de la pérdida como hallazgo de sabiduría compartido, de enseñanza dolorosa pero necesaria de la vida, Pilar Paz Pasamar sigue escribiendo en Cádiz, donde ha sido homenajeada en más de una ocasión, hasta ser nombrada «Hija adoptiva de la ciudad» el 21 de diciembre de 2004. Volcada totalmente en la literatura, tanto en la poesía, como en la narrativa y el periodismo, sigue contemplando el mar que como la memoria, es ver volver, y sigue trabajando al dictado del canto de Philomena.

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Imagen actual de la poetisa jerezana.

María del Pilar Paz Pasamar nació en Jerez el 13 de febrero de 1933, hija del coronel jerezano Arturo Paz Varela y de la maña Pilar Pasamar Mingote. Sus padres protagonizan una historia de amor propia del siglo XIX que marcará la vida de Pilar: la madre era una cantante de arias de ópera y zarzuela, amante del teatro y con un prometedor porvenir en la música, que, por cierta reticencia familiar y por conocer a quien sería su marido, abandonó su carrera de cantante.

Pilar2_jerezOtro hecho fundamental vendría a marcar su historia, como la de todo el país: el estallido de la guerra civil en 1936. La madre, según recuerda la autora, incapaz de soportar la ausencia del marido, se acerca hasta el frente en un coche con ella y su hermana, en medio de un bombardeo. Era el año 1939, y la atrocidad de la guerra quedó grabada en sus recuerdos, así como el amor incondicional de sus padres. (En la imagen, su madre, Pilar Pasamar).

En la posguerra Pilar Paz Pasamar cursa estudios de bachillerato en Madrid, en el colegio del Sagrado Corazón de las monjas carmelitas. Sus vínculos con el sur, con Jerez y Cádiz, seguirán vivos debido a las frecuentes visitas durante las vacaciones. Sus primeras publicaciones aparecen en periódicos, como en el diario jerezano Ayer, donde a los doce años ya tiene un espacio fijo de opinión. En Madrid prosigue su formación académica en la universidad, donde cursa estudios de Filosofía y Letras. Entre sus profesores se encuentran Gerardo Diego, Dámaso Alonso y el maestro Joaquín Rodrigo, a cuyas clases asistía como oyente. Son años de tertulias en el café Gijón, frecuentado también por Miguel Delibes, Carmen Laforet y Ana María Matute, entre otros. La casa paterna de la calle Nicasio Gallego se convierte así en refugio para jóvenes escritores como su buen amigo Fernando Quiñones.

Pilar3_jerezAl calor de estas vivencias escribe Mara su primer libro, publicado en 1951 con un elogioso prólogo de Carmen Conde. Pilar Paz contaba con 18 años, y el poemario despertó tanta expectación que los jóvenes vates encontraron en ella nuevos aires para la poesía. Maestros como Juan Ramón Jiménez la considerarían un sorprendente prodigio de calidad y madurez poética. Pilar Paz Pasamar así se revela en el Madrid literario de los cincuenta. Gracias a este libro se establece un vínculo enriquecedor entre ella y Juan Ramón Jiménez, exiliado en Puerto Rico. Al mismo tiempo, y a través de Paz Pasamar, el grupo gaditano Platero entra en relación con el poeta de Moguer. Éste le escribe a su casa de Nicasio Gallego, de modo que de Madrid a Cádiz y hasta Puerto Rico se articula una estrecha relación entre el maestro y los jóvenes poetas. La revista se publica de 1951 a 1954 y colaboran en ella Fernando Quiñones, José Manuel Caballero Bonald, Julio Mariscal, Serafín Pro, Felipe Sordo Lamadrid, y por supuesto Pilar Paz Pasamar, entre otros. Platero publica textos de autores como Rafael Alberti, Juan Ramón Jiménez, Blas de Otero, Pablo Neruda, Luis Cernuda o Gabriel Celaya, y de muchos jóvenes como Antonio Gala, Elena Martín Vivaldi, Trina Mercader, etcétera. (En la imagen, su padre, Arturo Paz Varela).

Su carrera se consolida en títulos como Los buenos días, de 1954, con el que obtiene el accésit del Premio Adonais; posteriormente publica Ablativo amor, en 1955, y Del abreviado mar, en 1957; libros en los que mantiene la fuerza e intensidad del primer poemario y en los que aparecen reflejados muchos de los presupuestos que se consideran propios de la poesía de la Generación del 50, lo que permite afirmar que Pilar Paz Pasamar es la primera voz que surge en ese escenario de esa generación y también la primera en retirarse.

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Pilar Paz Pasamar durante una intervención en una conferencia durante sus años más prolijos literariamente.

En 1957, el mismo año de la aparición de su libro de homenaje a Góngora, Del abreviado mar, Pilar se casa con Carlos Redondo. Como si se tratara de un paralelismo con la historia sus padres, abandona su exitosa carrera literaria en Madrid, para entregarse a la vida de pareja en Cádiz, en donde se radicó definitivamente. Este retiro no fue comprendido por muchos. Sin embargo, Pilar no abandonó la creación literaria; de ello queda constancia en la publicación de los libros La soledad contigo de 1960, el ensayo sobre poesía y la mujer; Poesía femenina de lo cotidiano en 1964, y Violencia inmóvil de 1967. A estos tres libros les sigue un periodo de unos quince años en los que declara haberse entregado a una búsqueda interior, así como a desarrollar tareas de carácter social en centros que agrupaban a mujeres proletarias, o atendiendo a los más desfavorecidos.

Pilar5_jerezEn 1982 Pilar Paz Pasamar publica La torre de Babel y otros asuntos, un libro inquietante, extraño, no muy bien entendido por la crítica y, sin embargo, fundamental para explicar su retiro de los ambientes literarios y su posterior locuacidad creativa, en busca de la trascendencia, de la divinidad, que conjugan la heterodoxia de la vida con la sabiduría. A este libro le seguirían la antología La alacena, de 1986; Textos tapidarios: La dama de Cádiz, de 1990, y Philomena, de 1994. (A la izquierda, en un discurso con los micrófonos de la radio abiertos).

Con este poemario que llega a la plenitud de su obra, la literatura en lengua española renueva acaso una de las vías menos cultivadas y de gran vigencia en la actualidad: la de la mística en castellano. Pilar Paz Pasamar no ha recibido toda la atención crítica que merece, pero eso no significa que no haya dejado huella entre sus fervientes lectores. Acaso a la conexión con sus lectores se deba el que no se perciba la más remota huella de resentimiento en su obra, todo lo contrario, la autora se siente muy unida a su entorno, como declara en este poemario: «Estás en ese mar, ola marítima, / y en la brisa que cruzas, mi navío, / y en el paso que pisas, caminante / y en el golpe que llama del cartero, / y en el oficio noble y oferente, / -trinas tan seria como si contaras / lo mío-. ¡Oh, tú mi yo, mi pertenencia, / oh, tú mi compañera! / ¡Cantar, cantar, cantar es lo que importa!».

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Con la alcaldesa de Jerez, Pilar Sánchez, y la delegada de Igualdad y Salud, Margarida Ledo, en uno de los últimos actos de entrega de los premios de relato cortos para mujeres que llevan su nombre en su ciudad natal.

Los versos dedicados a su marido, al compañero, Carlos Redondo, tras su fallecimiento en 1997, dan cuenta de su actitud vital, cuando aparece su libro Sophía: «Ahora te sé, pues te recuerdo. / -Saber es recordar según el griego-. /Ahora sé más de ti que cuando estabas. / Ahora puedo medir lo que me deshabitas. / Ahora sé más de ti por lo que falta. / Te digo más, porque el silencio impera».

Desde esta asunción de la pérdida como hallazgo de sabiduría compartido, de enseñanza dolorosa pero necesaria de la vida, Pilar Paz Pasamar sigue escribiendo en Cádiz, donde ha sido homenajeada en más de una ocasión, hasta ser nombrada «Hija adoptiva de la ciudad» el 21 de diciembre de 2004. Volcada totalmente en la literatura, tanto en la poesía, como en la narrativa y el periodismo, sigue contemplando el mar que como la memoria, es ver volver, y sigue trabajando al dictado del canto de Philomena. (Texto y fotografías antiguas de la web Cento Virtual Cervantes).



128. SALVADOR BERMÚDEZ DE CASTRO. Un poeta romático, un duque del pueblo.

12 01 2010

Bermúdez1_jerezSalvador Bermúdez de Castro y Díez, duque de Ripalda, nació en Jerez el 6 de agosto de 1817. Estudió derecho en la Universidad de Sevilla y fue muy amigo de Ventura de la Vega y de García Tassara y uno de los poetas románticos más populares del siglo XIX español. Pero la poesía y la literatura en general las abandonó relativamente pronto para dedicarse a su faceta de diplomático y político en un siglo de cambios en el sistema político español e internacional.

De hecho, fue nombrado secretario del Consejos de ministros en el Gabinete del general Narváez, siendo herido en el atentado realizado contra éste en 1844. Ministro plenipotenciario en México en este año y hasta 1847, interrumpida las relaciones de esa República con Francia llevó la representación de esa nación con tal habilidad que el gobierno francés le premió con la gran cruz de la Legión de Honor. De regreso a España representó en las Cortes hasta 1853 el distrito de Algeciras. En este año fue nombrado ministro de Nápoles en cuyo puesto permaneció hasta 1864. Embajador en París, en 1865-1866, senador hasta 1866 y desde 1876 aunque en esta época no tomó posesión. Residente en Roma en los últimos años de su vida, fue restaurador de la famosa villa Farnesina, propiedad del rey de Nápoles, que se la había cedido en enfiteusis. Gracias al esfuerzo de este ilustre jerezano no se han perdido los frescos de Rafael y de otros insignes pintores de la villa Farnesina, celebérrima en el arte. Salvador Bermúdez de Castro murió en Roma el 23 de marzo de 1883.

Bermúdez2_jerezEl poeta jerezano enriqueció la poesía de su tiempo en el tema de la naturaleza, cantando su amor a Andalucía como Pastor Díaz y Gil Carrasco hicieron en sus regiones respectiva, e interpretó los acontecimientos de su época a la luz de las ideas y los problemas europeos, lo cual le diferencia de sus colegas contemporáneos, en quienes predomina la nota nacional y sentimental. Formó parte del primer grupo de jóvenes que se sentían entusiasmados por la revolución literaria de 1835, sirviendo de modelo a otros poetas que dieron impulso a la nueva escuela. (En la imagen, uno de los libros históricos que escribió).

Bermúdez escribió también un estudio histórico, Antonio Pérez, secretario de Estado del rey Felipe II.

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Uno de los frescos de Villa Farnesina, en Roma, que se encargó de restaurar.

Como dato curioso merece recordarse que Bermúdez de Castro utilizó con preferencia en sus poesías la octava de endecasílabos con rima aguda en los versos cuarto y octavo, hasta el punto de que, de él, tomaron el nombre de bermudinas.

Bermúdez4_jerezA Salvador Bermúdez de Castro dedicó Valera unos párrafos muy sentidos en el prólogo de su Florilegio, lamentando que hubiera abandonado tan joven el cultivo de la literatura para dedicarse de lleno a la diplomacia y a la política. Y como dijo el poeta jerezano: “Bajo la copa del ciprés doliente / en mi pereza muelle descansado, / dejo el triste vaivén de lo presente, / busco el dulce solaz de lo pasado”.



082. JEREZ Y SHAKESPEARE. Fusión del vino y la literatura.

27 11 2009

shakespeare1_jerezLa noche del 21 de marzo de 1957, varios jóvenes poetas y amigos, entre ellos el reconocido escritor jerezano Manuel Ríos Ruiz, se plantaron ante el monumento que Jerez rindió al escritor y poeta inglés William Shaskespeare para rendirle tributo por su denodado halago y promoción de los vinos del Marco de Jerez. Nunca tuvieron los caldos jerezanos mejor alabanza y mejor impulso que las palabras de uno de los escritores que más han hecho por hacer de la literatura una de las más nobles y bellas artes, pero sin embargo, la ingratitud y el olvido han trabajado durante siglos por olvidar que una vez, allá por el XVII, el más internacional de los poetas británicos, se fundió en vida y en obra con el jerez. Por eso, y después de que se recuperase hace cuatro años, de forma más oficial y con la presencia de Ayuntamiento y Consejo Regulador del vino, el homenaje volvió el pasado sábado a repetirse ante el monumento al al escritor en pleno corazón del parque González Hontoria. Bajo los sones del quinteto de metales de la Orquesta Joaquín Villatoro, algo más de dos centenares de personas se acercaron, un acto al que también acudió como invitada especial, gracias a que esos días se encontraba de visita en la ciudad, la Poeta Laureada de la Reina de Inglaterra, Isabel II, Carol Ann Duffy, quien no dudó en sumarse al homenaje y en rendirse a los pies de los caldos jerezanos. “Vosotros hacéis las botas de Jerez y nosotros nos la bebemos”, dijo bromeando en torno a la relación secular entre el jerez y Gran Bretaña.

Shakespeare4_jerezEl propio Manuel Ríos, recordando aquella noche de marzo en el que se tributaba homenaje a Shakespeare ante el monumento que acababa de ser inaugurado, en “una de las madrugadas más frías que recuerdo” “y guardándonos del frío gracias a varias botellas de vino de Jerez que llevábamos con nosotros”, que no esperaba que 50 años después, “alguien descubrió el secreto de estos amigos que pese a que nadie lo sabía y nosotros habíamos conservado con el paso de los años, decidimos compartirlo con la ciudad de Jerez quedando, hace tan sólo cuatro años, institucionalizado”, recordó. Ahora el testigo lo recogen, entre otros, Francisco Camas y José Luis Jiménez, en un momento no sólo necesario para reivindicar la especificidad de la cultura jerezana, sino sobre todo, de aunar esfuerzos por reconducir la cultura y la industria del vino, azotada por distintas reconversiones, crisis y caidas de ventas. (En la imagen, el poeta jerezano Manuel Ruiz, que acudió el sábado desde Madrid para revivir el homenaje a Shakespeare que con unos amigos le hicieron en los años 50).

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Imagen del monumento a William Shakespeare en el Parque González Hontoria, probablemente el único que existe en España dedicado al poeta inglés.

El de este sábado, estuvo marcado por una ofrenda floral ante el monumento, la lectura de un manifiesto por la literatura y el vino de Jerez y un brindis de honor con caldos de la tierra. Y ya en el Templete municipal Carol Ann Duffy leyó un soneto de Shakespeare y los niños del grupo teatral Dioniso pusieron en escena la obra Enrique IV, del poeta inglés. Entre los muchos asistentes que leyeron algunos versos, no faltaron, junto a Duffy y Manuel Ríos, Josefa Parra, José Mateos, José Luis Jiménez, Dolors Alberola o Juan de la Plata.

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La poeta Laureada Carol Ann Duffy, durante su intervención en el homenaje al bardo inglés.

Concretamente, William Shakespeare menciona el sherrish, tal como se conocía a finales del siglo XVI, en más de cincuenta ocasiones y en ocho de sus obras de teatro, siendo su emblemático personaje Falstaff el más aficionado a catarlo en diferentes formas y maneras. En su famoso monólogo, de la segunda parte de Enrique IV, acaba exclamando a los cuatro vientos: “Si mil hijos tuviera en primer principio humano que les enseñaría sería de abjurar de toda bebida insípida y dedicarse por entero al jerez”.

Es posible encontrar en obras del autor inglés más conocido de todos los tiempos referencias constantes a unos vinos de los que era gran amante, tales como en aquel párrafo donde aparece Falstaff disfrutando del jerez, que se han versionado al cine en títulos como Campanadas a medianoche, de Orson Welles, o Enrique V, de Kenneth Branagh, pero también en las óperas de Salieri y Verdi, lo que ha permitido un mayor conocimiento de nuestros vinos a través de la cultura en todo el mundo.

Su pasión por el sack era compartida por sus amigos y contemporáneos, muchos de ellos dramaturgos de fama en la corte de la reina Isabel I, como John Fletcher, Francis Beaumont, John Donne, Robert Herrick o Michael Drayton, que solían beberlo en la Mermaid Tavern o en la Board’s Head, en Londres. Algunos de los cuales, como Ben Jonson, ya llamaban sherry (“Sack? You said but ee’n now it should be Sherry“).

Ello fue debido, en gran parte, a la entrada en los mercados de Londres de las tres mil botas de jerez que Drake capturó en Cádiz en 1587.

A mediados de los años 50 la organización de la Fiesta de la Vendimia erigió en el Parque González Hontoria un monumento en su recuerdo, que desde hace cuatro años es motivo de homenaje por una serie de personas e instituciones reivindicando su figura en relación con los vinos del Marco del jerez.

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El público en el acto de homenaje.

Pero más aún, la asociación cultural Cice-Club Popular, que dirige José Luis Jiménez, ha solicitado al Ayuntamiento de Jerez que una avenida de la ciudad se rotule con el nombre del famoso dramaturgo inglés, William Shakespeare, en reconocimiento por la gran difusión y promoción que hizo en sus obras del vino de jerez. Y parece que todo va sobre rueda y que podrá tener una pronto, tal vez algunas de aquellas que aún mantienen nombres de reminiscencias franquistas y que están en el punto de mira del Gobierno local para su sustitución.

Shakespeare6_jerezSegún hace constar José Luis Jiménez, uniéndose a este homenaje oficial algunas bodegas jerezanas, las de vínculos más ingleses, lanzaron unos años después para el mercado internacional algunas marcas con referencias al gran bardo inglés y sus creaciones teatrales. Podemos mencionar la de Wisdom & Warter y su Bone Dry Fino “William Shakespeare-Tavern Mermaid”, reproduciendo en la etiqueta el más famoso y conocido retrato del escritor, o bien las dos de Williams & Humbert, como el Finest sweet sherry, “As you like it”, y el amontillado superior, “Winter’s Tale”, en homenaje a dos de las obras del dramaturgo inglés.

Lástima que a estas alturas y que pese a contar con la mejor promoción internacional y culta de todos los tiempos, ni la ciudad ni los responsables bodegueros hayan sabido apreciar esta tarea y aprovechar el filón. A lo mejor a partir de estos homenajes particulares la situación se resuelve de una vez.



063. JOSÉ LUIS ZARZANA PALMA. Comunicador & Cofrade.

6 10 2009

joseluiszarzanapalma_jerezJosé Luis Zarzana Palma nace el 19 de noviembre de 1948. Estudió en el Colegio La Salle “San Juan Bautista” y allí se fragua gran parte de su personalidad. Comienza los estudios de Técnicas Topográficas que abandona por Marketing y Comunicación, pues serían en estas materias donde se desenvolvería profesionalmente nuestro protagonista. Ha sido director de Clipsa Publicidad, de Exclusivas Multimedia, de Gesicom-20 o de Slalom Publicidad Exterior. Ha sido, igualmente, Consejero Delegado de Inter-Racing International. Asimismo ha ocupado la presidencia de los Consejos de Administración de “Fuste Corporation de Publicidad Exterior”, de las Bodegas Ximénez Spínola. En el asociacionismo empresarial ha ocupado la presidencia de la Asociación de Empresas de Publicidad de la Provincia de Cádiz. Es rociero, flamencólogo, aficionado taurino y cofrade. Está casado con Mauela Marín Polo, con la que tiene tres hijos: José Antonio, Javier y Manuel Ángel.

amargura_jerezMUNDO COFRADE.
Hermano Mayor de la Hermandad de la Santísima Flagelación y Nuestra Señora de la Amargura. Miembro de la Unión de Hermandades y Cofradías, está en posesión de la insignia de oro de la Hermandad gaditana de La Palma, donde pregonó las Bodas de Plata de la Coronación Canónica de la Virgen de la Palma. Ha sido ponente en el Primer Encuentro Nacional de Hermandades y Cofradías de Penitencia.

ZARZANA PREGONERO.
Las festividades religiosas, las Ferias, Romerías, El Rocío,  y la Semana Santa: de Jerez (en 1981), Sanlúcar de Barrameda, Cádiz; o sus exaltaciones de su hermandad, de “La Amargura”; o sus “Oraciones Poéticas”, en Sevilla, en Jerez, en El Puerto… Ha pregonado el Rocío en Jerez dos veces (1983 y 2004); en Sanlúcar de Barrameda y en Pozuelo de Alarcón (Madrid). Y la Fiesta de la Vendimia y la Feria del Caballo en su jerez natal, o victordemora_zarzanapalma_jerezpregones navideños… Pregones conjuntos: Antonio Gallardo Molina, José Luis Zarzana Palma y Enrique Víctor de Mora Quirós asumieron el pregón de la coronación canónica de la Virgen del Valle. (En la imagen, José Luis, con otro pregonero: Victor de Mora)

Así lo destacaba Juan de la Plata afirmando que «En 1981, corresponde a un poeta, de la calidad y sentimiento gitano y cofrade de José Luis Zarzana Palma, hermano de la Amargura, volver de nuevo al lirismo tradicional del pregón, en el marco majestuoso de nuestro gran teatro, presentado por su Hermano Mayor, Francisco Garrido Arcas, amargurista de pro, quien toma el relevo al año siguiente, el ochenta y dos, con sentido de cofrade costalero, que vive la pasión y muerte de Cristo, desde la meditación más profunda, debajo de las trabajadoras, sin falsos sentimentalismos. Es por lo que pide a los cofrades del Prendimiento, que acabaran con la moda del diminutivo irreverente y chabacano de “Prendi” a un Cristo valiente que se entrega diciendo “Yo soy”. Lo presentó Manuel Navarro Rodríguez.»

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En la imagen, José Luis a la izquierda, junto a otro pregonero ya desaparecido Antonio León y Manjón, en el Rocío del año 2006.

PUBLICACIONES Y POEMAS.
José Luis es autor de diversas obras relacionadas con la Semana Santa: “Origen y Evolución de la Saeta”, de quien su amigo Marco Antonio Velo ha llegado a afirmar de José Luis: «pregonero de tantos géneros, orador de tantos registros, incitador de tantas poéticas…»; o “Memoria del Amor Apuñalado”, “Duende y Embrujo de Jerez en la Semana Santa andaluza”. Algunos de sus poemas han sido incorporados por Antonio Murciano a sus Antologías Taurinas: «El arte y la muerte de Manolete en la Poesía Española” (1997) y “Trío de Ases, Trío de Arte” (2006) y “Memoria de Fernando Terremoto”, edición de Juan de la Plata.



007. GENARO BENÍTEZ. El venenciador errante.

9 05 2009

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Tener un amigo como José Genaro Benítez Gil, es sin lugar a dudas y aunque suene a tópico,  un verdadero tesoro. Hace unos días le llamé por teléfono, cosa que hago habitualmente, y me dijo que el 4 de mayo se prejubilaba.  Aunque ya estaba informado de que esta contingencia sería en el presente año 2009, para mí fue un aldabonazo con el significado de que con Genaro llagábamos al final de una época. (En la fotografía, Genaro, en diciembre de 1969).

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Entró a trabajar en González Byass el martes 14 de julio de 1969  a la edad de 14 años (hoy sería impensable pues la legislación actual no permite trabajar hasta los 16 años) dado que existía la costumbre de dar preferencia a los hijos de los operarios para entrar de botones, por aquello de que habían vivenciado desde su más tierna infancia el conocimiento de la empresa.  Faltaban pocos días para que el hombre pusiera por primera vez el pie en la Luna y que Franco metiera la pata en las Cortes como se decía por aquellos tiempos. (En la foto, Genaro recibiendo la venencia de Pepe Ortega).

Probablemente en Jerez no se haya valorado en demasía  la figura del venenciador que como un lobo solitario o aquella vieja leyenda del Holandés Errante, recorría esos mundos de Dios cantando y contando las excelencias de nuestro vino universal y de la ciudad que le da su nombre. En Genaro Benítez,  ahora que llega a esta encrucijada en su vida, quiero  hacer mi pequeño homenaje a esos entusiastas trabajadores que a miles de kilómetros de la calle Larga pusieron todo su arte,  todo su empeño y  su bonhomía  para conseguir promocionar en cualquier rincón del mundo el jerez y Jerez.

Genaro recogió el testigo de aquellos pioneros como Pepe Ortega, Julio Delgado “Niño López” o Paco Herrera “Paquetín” que convirtieron una faena bodeguera  en un verdadero arte preñado de elegancia y buen gusto. Lo de recoger el testigo en Genaro se dio en el sentido exacto de la palabra, dado que Pepe Ortega cuando se jubiló le regaló su venencia dando a entender en este acto que lo consideraba su discípulo más aventajado.

genaro-en-la-portada-de-la-revista-excellent1Desde Bruselas a Lima,  desde Buenos Aires a Béziers o desde Miami a Sydney,    pasando por Paris y Milán, Genaro siempre se desvivió para que conocieran nuestros vinos, no limitándose a venenciar sino también contestando a todas las preguntas que le hacían, algunas tan peregrinas como cuando aclaró que el jerez no era un licor de cerezas. A veces,  cuando viajaba a otros continentes,  tenía memorizado el mapa de Europa que dibujaba en un santiamén en cualquier papel  para aclarar donde se encontraba esa ciudad paradisíaca al sur del sur que él  siempre tuvo  idealizada. (En la imagen, Genaro en la portada de la Revista Excelent)

Las paradojas de la vida;  Genaro, una de las personas más involucrada con su entorno familiar, tuvo que pasar la mayoría de su etapa laboral vagando por esos mundos, siempre portando su venencia como los músicos portan su instrumento musical, que más de una vez, a raíz de los sucesos del 11 de septiembre de 2001, tuvo que dar multitud de explicaciones en los aeropuertos para explicar que aquello que contenía aquel estuche alargado era el mejor instrumento para la paz. Después de más de treinta años de viajes, varias vueltas al mundo,  blandiendo su venencia como un espadachín incruento,  Genaro aprendió a chapurrear muchos idiomas, aunque ninguna falta le hacía. Ofrecer una  copa de vino de Jerez  con una sonrisa fue su mejor idioma universal.

genaro-venenciando-a-don-juan-de-borboon-en-la-bodega-de-los-reyesGenaro es el último de una estirpe ya desaparecida hace tiempo y que él con tozudez quiso mantener a toda costa,  a pesar de que el mundo iba en otra dirección. Tal vez por eso, ahora a sus jóvenes 54 años llega a una etapa de júbilo y con la tranquilidad de conciencia del deber cumplido y dormirá a pierna suelta en un hogar luminoso y feliz. (En la foto, Genaro venenciando ante Don Juan de Borbón, en la Bodega de los Reyes).

Genaro: te deseo una larga vida en compañía de los tuyos; gracias por tu amistad y tu afecto  y hasta siempre.



004. “CARPE DIEM” para Darío Pérez Carvajal

19 04 2009

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Darío P. Carvajal

La vida puede ser sólo un instante,
¡mirad, que ya su rostro está iracundo!
¡corred, que ya la parca está delante!

Arropado por la asociación Argónida, nacida a su vez, de un taller de poesía, impartido en la Fundación Caballero Bonald por Pepa Parra, Darío Pérez Carvajal, con la emoción de sus ojos y desde la ilusión de la primera vez, nos leyó ayer en el marco natural del Parque Metropolitano “Marisma de los Toruños”, los poemas de su primer libro, Sueños, que este joven poeta dedica a su querida hija Paula.

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Lectura poética en la Fundación Caballero Bonald.

Como la propia Pepa Parra describe en el prólogo, Darío contagia con su estímulo a los que le conocemos por su pasión por la palabra, su fe en los versos y sobre todo por su entrega incondicional.
Inesperadamente, arañando su biografía, la poesía se ha abierto paso ante los atónitos retazos de una formación que le ha instruido como capataz forestal, que le hace batallar a diario en el campo de la electrónica y que le compromete con el mundo de la solidaridad y de la cultura a través de su militancia como Secretario de Cultura y Desarrollo en la comarca de Jerez, de SURGENTE, juventud de UGT -Andalucía. 

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Primer libro de Darío P. Carvajal

La temática de sus “Sueños” se desliza desde sus querencias otoñales hasta la misma Parca, pasando por el amor, las evocaciones,  y las reseñas de sus poetas preferidos, a los que rinde, una intertextualidad implícita en el caso de Lorca, Hernández o Machado, cuando no un homenaje explícito, como en el caso de Jaime Gil de Biedma.
Las últimas generaciones de la poesía española habitan en los versos de Darío, junto con las presencias de sus percepciones, esperanzas, tristezas y sobre todo, de su pasión por vivir.
Sin duda estamos en el umbral de un camino, que Darío habrá de recorrer y que toda la sociedad jerezana, donde su vida se desarrolla y donde se conforma su poesía, querrá compartir.
Adelantándonos desde estas páginas a este ardua pero feliz travesía en la que el joven poeta acaba de enrolarse, sintiéndonos partícipes de sus presencias, paladeando estas rimas y estas imágenes que, tan generosamente nos brinda desde las páginas de su libro, y desde su vida toda, deseamos que los hados le acompañen junto con las personas que él elija para el tránsito, un tránsito que como una premonición tal vez empezó cuando un padre y una madre, hace ya 35 años pusieron Darío a su hijo, completando con el de su anterior hermano, Rubén, el nombre de uno de los más grandes poetas de la lengua castellana.
¡Carpe diem! Darío, con toda la fuerza de nuestra amistad. (Texto: Cristina Díaz-Pinés).

EL CAMINO

Mi alma apenas busca el camino dictado;
el que empezó en el primer grito de libertad
y culminará en el último suspiro condenado.
Es mi senda plagada de anhelos,
hierba verde,
olas,
y tierra seca (polvorienta)
LLena de susurros,
de poemas dibujados
entre las sombras,
sobre el eco difuso
que trae la vida hasta mi rincón,
donde la luz tiene
el tacto del terciopelo.
Y hago frente al mundo
desde la soledad
que tiene la piel por frontera.
Tan sólo a veces (demasiadas)
un aliento de cristales me perfora
y sucumbo a la marea desbordada….
Entonces
Vivo,                                                Y muerdo,
Y escribo                                         ( Y muero)

Ir al Blog de Darío Pérez Carvajal.




003. AL POETA JOSÉ MATEOS

12 04 2009

Programa "Encuentro con los libros", en la bodega de Gonzalez Byass

Programa "Encuentro con los libros", en la bodega de Gonzalez Byass

Hay un programa en Onda Jerez, “Encuentro con los Libros” que llena mi tiempo de ocio, desde hace algún tiempo, de las noches sosegadas de los Jueves. El programa que se emite desde la bodega “Los Reyes”, de González Byass y muy bien dirigido por José Prudencio López Campuzano, habla de la literatura más próxima y del amor de los escritores invitados a la cultura común de nuestra tierra y muy especialmente al buen vino de Jerez

En las muchas ediciones que he disfrutado, siempre, casi como una constante, sale, cada día y en cada programa, la figura del poeta jerezano, maestro, a pesar de su juventud, de una enormidad de poetas actuales de Jerez, Arcos, Sanlúcar o Rota. Se trata de José Mateos. Pepín Rosales, hijo de Pepe Rosales el fotógrafo enamorado de Grazalema que llenó nuestra infancia de veranos cinematográficos de aquel “Cinema Paraíso” nuestro con las películas que se proyectaban en la plaza de toros de madera de los Asomaderos.

José Mateos

José Mateos

Pepín, junto a sus hermanos Emilio (filósofo y profesor de la universidad de Sevilla) y Miguel Ángel, fueron niños veraneantes, amigos de juegos infantiles en los años 70 de nuestra infancia y cada vez que lo nombran, con tanto respeto y caluroso afecto, tantos y tantos poetas y escritores actuales que han pasado por ese programa, siento que se hace mención a un hermano y a alguien muy próximo.

Recuerdo que, a comienzos de los años 80, en las Tardes Poéticas de Grazalema, que organizaba (junto a Joaquín Carretero) Mª Victoria Gallardo, justo en la casa de al lado donde ellos vivían, en la calle San José, yo fui uno de aquellos jóvenes grazalemeños (aspirantes a poeta) invitado durante algunos años (yo tenía apenas 17-18 años). Ellos, Pepín y Miguel Ángel, unos años más jóvenes que yo, eran unos chicos imberbes que tendrían 14 o 15 años y sentían tal curiosidad por aquel ambiente que me interrogaban una y otra vez sobre lo que hacíamos allí y cómo nos sentíamos, según hoy los recuerdo, como cuando el hermano menor pretende desvelar los descubrimientos amorosos del otro hermano adolescente.

José Mateos

José Mateos

Hoy veo aquella anécdota como una experiencia al revés ya que soy yo mismo quien me pregunto qué pudo ocurrir, y que tuvo aquella experiencia común que ver para que esa piedra en bruto de la lírica que entonces era Pepín, el poeta Jerezano José Mateos, haya sentido la llamada de la oda y la palabra tan profundamente y se haya dedicado y llegado con tanto éxito a este dificilísimo mundo de la estética y la ética del lenguaje.

Gracias por aquel encuentro en nuestras vidas, siempre hermano, amigo Pepín Rosales; poeta José Mateos. (Autor del Texto: Rocafuerte).