357.UNA CALLE PARA EL DR. MANUEL BLANCAS

19 09 2011

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Imagen : El Dr. Manuel Blancas en el centro de la imagen, con abrigo oscuro

La Asociación Cultural jerezana Cine-Club Popular, ha solicitado al Ayuntamiento de Jerez la designación de un vial público en homenaje al Dr. argentino de origen jerezano, Manuel Blancas, considerado el padre de la pediatría en Argentina.

Manuel Blancas nació en Jerez el 1 de enero de 1823, marchando muy joven a Montevideo, quedando huérfano de padre al poco tiempo, y realizándo en ese país sus primeros estudios. Instalado en En Buenos Aires ingresa, en 1848, en la Facultad de Medicina,licenciándose en 1854, ejerciendo de practicante en el Hospital de Mujeres entre 1852 y 1854.En 1856, el Dr. Blancas, es designado director de la Casa de Niños Expósitos y poco después médico de policia, cargo que ocupará durante 38 años.

Durante el terremoto de 1861, que afectó la ciudad de Mendonza, el gobernador de Buenos Aires le designó para estudiar los efectos ocasionados en dicha zona. Por otra parte, se destacó en la asistencia de pacientes afectados por las epidemias  de Cólera de 1867 y de Fiebre Amarilla de 1871 en Buenos Aires, así como en la atención a los heridos de la Guerra del Paraguay repatriados a Buenos Aires.

Igualmente fue miembro de la Academia Argentina de Medicina y médico de Tribunales.

En 1883  se crea la Cátedra de Medicina Infantil  en la Facultad de Medicina de Buenos, designándose al  Dr. Blancas su primer profesor, por lo que se considera el fundador de la pediatria en Argentina, habiendo ejercido con anterioridad, y durante varios años, como profesor suplente de Medicina Legal.

Manuel Blancas, que fallecería el 7 de agosto de 1906, casó con la uruguaya, Carmen Vargas, con la que tuvo a su hijo Alberto Blancas y Vargas (1859-1937), también médico pero que que ejerció como diplomático en varios destinos como Chile, Bélgica y la Santa Sede.

TEXTO Y FOTO:  José Luis Jiménez



346. Juan Belmonte a su paso por Jerez

31 05 2011

De la revista “Visitando la Bodega”, editada por la firma González Byass en el año 1937. Esta fotografía corresponde al número 1 y ella se puede leer “Juan Belmonte y los hermanos Segovia, el día que Juan ingresó a la orden del Tio Pepe. 

Ésta, como las otras fotos, escaneadas y digitalizadas por:

TEXTO Y FOTO: JOSÉ MARÍA ORIHUELA



315. DRA. CARMEN FRANCISCO. Una vida luchando contra el cáncer

12 01 2011

 

(Carmen en un momento de la entrevista en la Clínica)

Me recibe con una sonrisa. Una de esas que salen de lo más hondo de su alma cotidianamente traducido como un “hola” o un “que tal estás”. Carmen ha aprendido a vivir con el optimismo que da saberse vencedora de los duros golpes que a veces machacan tu vida anque para ello el camino haya sido demasiado cruel.

Aunque nacida circunstancialmente en Cádiz, hasta los 7 años vive en el Puerto de Santa María desde donde emigra a Jerez henchida de rabia y dolor por la pérdida de su padre. “Mi padre Manuel era empresario y una persona cordial, y siempre al servicio de los demás; protectora, generosa y que ayudaba a todo el mundo, como un Rey Mago”, levanta la mirada con satisfacción mientras desde sus cuerdas vocales brotan palabras con una calma que traspasan las cuatro paredes del despacho donde desde hace un año dirige la Clínica Hermes, frente al Hotel Jerez.

Una etapa académica brillante primero en el Colegio Público Isabel La Católica es compaginada cada día con el trabajo en casa y fuera de ella con su madre y sus tres hermanos. “Era la princesa de mi casa “ para todos, y más tarde, por esos designios inexcrutables del destino, el sostén de una familia a la que ella sola tuvo que sacar para adelante.

La enfermedad de su madre, también cáncer como su padre, la privó de su compañía cuando la vida aún no ha madurado para Carmen. A los 16 años vive como toda su familia trágicamente la desaparición de Francisca, “pura inocencia y pura sonrisa”, como ella la describe entrañablemente.

 De este modo Carmen enfrenta un difícil futuro de la mano de su abuela, en Icovesa; un reto que ya conoce cuando desde los 7 años compagina las tareas del cole y la ayuda en los negocios familiares de sus tías, amén y desde los 14 el cuidado por entero de su progenitora.

(Carmen, de corta edad, posa ante la cámara)

“La conciencia del cáncer”, asegura sensata “es lo que me ha motivado para desempeñar este trabajo, por vocación, y que me llevó a la Facultad de Medicina para aprender a hacer que la gente no sufriera de dolor. “Aún recuerdo a mi madre, en el lecho de muerte diciéndome… Carmen que me den algo que calme el dolor”… “y yo no pude”, explica mientras entrevistada y entrevistadora comparten casi sin mirarse sus ojos llorosos.

(Una de las instantáneas más queridas por la Dra. Francisco, junto a sus padres)

Cuando se doctora en Medicina, hace 17 años, dirige su experiencia profesional enteramente a los cuidados paliativos. “Aliviar el dolor, que la gente sea atendida como personas que son es una obsesión para mí”, sentencia con determinación esta mujer de raza y fortaleza.

Más adelante la lucha desde el equipo de oncología del Hospital de Jerez y ahora desde la presidencia de la Asociación Española Contra el Cáncer de Jerez y la Presidencia de la Sociedad Andaluza de Cuidados Paliativos “lo he hecho por ayudar a los demás, no por mí que ya tengo de sobra con lo mío”, sonríe algo cansada tras un duro día de fatigas.

(A la derechaCarmen, de adolescente, ya es una alumna brillante en sus estudios)

Amtante de la lectura, de la cocina sobre todo de su profesión de médico “donde aprendes de todo el mundo todos los días”, dedica la mayor parte de su tiempo a su familia “y a la gente que quiero, a Pepe y mis hermanos que somos una piña”, amen de “la formación, porque me gustan los temas muy diversos de crecimiento personal”.

Las 1.300 personas durante los últimos 10 años han pasado por sus cándidas manos con su inseparable equipo que “me ha dado muchos momentos alegres dentro del sufrimiento de estas personas”. De todo el infierno de ayudar a quienes depositan en ella todas sus esperanzas de vivir sabiéndose cerca de la muerte, asegura quedarse con sólo una cosa positiva: “mejorar su calidad de vida, porque que continúen viviendo no está aún en nuestras manos”.

 

Palabras todas ellas que dan toda una lección de maestría humana y de solidaridad personal. Una mujer, a contracorriente, natural y sensible como la vida misma y sobre todo dispuesta a que “nadie que trate muera de dolor” en un mundo diseñado a medida para vivir pero también para sufrir…

(Junto a una de sus estrechas colaboradoras, Ana Cortijo)

FOTOS Y TEXTO: Susana Padilla / albúm familiar

 



309. ARTES MARCIALES. Lorenzo Benítez (Bugei Taijutsu)

31 12 2010

 

(Lorenzo Benítez es uno de los creadores de la nueva asociación)

Hasta hace unos años el mundo de las artes marciales aglutinaba muchas y diferentes disciplinas. El Taijutsu o defensa personal, una de las más demandadas por el público en general, se está haciendo un hueco por derecho propio en este deporte en una sociedad cada vez más exigente y que reclama más seguridad ciudadana. El club Bugei Taijutsu de Jerez que acaba de nacer, dirigido por el maestro Pepe Hucks y Lorenzo Benítez, está llamado al éxito gracias a unas novedosas técnicas que promocionan el arte del combate con el cuerpo.

P: Acabáis de constituiros como club deportivo en Jerez pero ya son muchos en esta ciudad los que os conocen en el mundo de la defensa personal. ¿Qué es el Bugei exactamente?.
 R: Es el arte del combate con el cuerpo, pero sobre todo una nueva manera de entender el arte de la defensa personal.
P: ¿Qué precisa una persona para poder recibir estas clases?
R: Tener como mínimo 5 años, ganas de aprender y formarse, y por supuesto la constancia que es la clave de cualquier tarea que reclame esfuerzo físico y psíquico.
P: El sector femenino es uno de los que más reclama este tipo de prácticas, toda vez que los malos tratos en el ámbito familiar son ahora mediáticamente más conocidos y con peores consecuencias para las víctimas. ¿No es así?
R: Si, puede ser una respuesta a una posible agresión, pero quiero aclarar que no hay un arte marcial exclusivo para mujeres, como se ha puesto de moda últimamente, pero si que puede ser mas práctico como es el caso del Bugei-Taijutsu.
P: Existen muchos no iniciados que forman a otros en la defensa personal. ¿Qué diferencia esta disciplina, que llega por primera vez a España, del resto de artes marciales?
R: La practicidad. En otras artes marciales, el individuo es el que se tiene que adaptar al arte. El maestro Pepe Hucks, con un amplio y reconocido currículo en este ámbito, se vio en la obligación de crear algo que se adaptara al individuo, y así nació el Bugei-Taijutu.
P: ¿Qué beneficios tiene la práctica de este deporte?
R: Principalmente un aumento de la autoestima y de la confianza en sí mismo de las personas, y por supuesto todo enfocado a la defensa personal que es de lo que se trata cuando se te acerca un agresor.
(Lorenzo Benítez en una de sus clases)
P: ¿Cómo plantean sus clases?
 R: Bueno empezamos con un ligero calentamiento, y después de esto comenzamos con explicaciones teóricas, que acto seguido ponemos en practica con los alumnos y alumnas. A esto se le llama aprender la técnica, sin prisas, para posteriormente iniciar lo que llamamos “hacer la técnica aplicada”, esto es, situaciones reales donde el tiempo de reacción debe ser el menor posible.
P: ¿Con qué tipo de situaciones encaja mejor el Bugei?
R: No hay una situación favorable, simplemente es el combate urbano, callejero… golpes a la cara, golpes circulares, ataque con cuchillo, con palo… Lo que es la calle…
P: ¿En la actualidad donde se puede practicar Bugei-Taijutsu en Jerez?
R: Actualmente en el gimnasio Mantara, en la calle Juana de dios Lacoste, donde el interesado podrá encontrar un amplio horario y días, incluidas mañana y tardes. Además llevamos varias temporadas impartiéndolas en Utrera (Sevilla) donde hay cada vez mas afición. Al mismo tiempo estamos en contacto con diversas administraciones del Jerez rural donde existen menos opciones para prácticar este tipo de deportes.
P: Aunque son muy jóvenes como colectivo, vuestras aspiraciones pasan por extender el método a toda España.
 R: Efectivamente. Hay gente en otras comunidades que se están formando en esta practica, para posteriormente ser ellos los instructores. Su difusión y aceptación es cuestión de tiempo. El grado de conocimiento del Bugei es cada vez mayor.
P: Cuales son sus metas y objetivos en este deporte.
R: No existe una meta concreta, deja de serlo cuando te enganchas y pasa a ser una filosofía de vida. ¿El objetivo?: que toda persona adulto o niño que quiera aprender, se le pueda enseñar.La sabiduría de las artes marciales deben estar al servicio de todos los públicos.
P: ¿Cree que ocupará este deporte el papel dejado por otras prácticas marciales más en desuso o menos de moda?
 R:  Sinceramente creo que resulta atractivo para aquellos que sin querer practicar un arte marcial puro que se limite a la competición, tengan en su poder técnicas de auto defensa. Hacer deporte para algunas personas no es atractivo, pero poder defenderse de posibles agresiones es una cuestion de interés personal y sobre todo de superviviencia.
P: ¿Qué mensaje envía por último a los amantes de las artes marciales?
R: Sólo que se animen a conocerlo y pasen a probarlo. Cabe aclarar sin embargo que el Bugei- Taijutsu, no pretende acaparar el mundo de las artes marciales ni mucho menos. No somos ni mejor ni peor que otros, simplemente diferentes, sin menospreciar al resto de artes marciales.
P: ¿ Cómo pueden contactar los interesados con vosotros?
R: Pueden pasarse por el Gimnasio de Rafael Mantara en Jerez, llamando al telf. 699.78.70.56 (Lorenzo), o escribiendo a: bugeijerez@gmail.com y en la web www.bugeitaijutsu.com. También estamos los sábados en el Polideportivo Municipal de Guadalcacín de 10 a 12,30 horas.
(Alumnos y maestros posan en una de las últimas demostraciones en Guadalcacín)


249. JUAN CANO GARCÍA. Un auténtico ejemplo de superación personal.

19 06 2010

En el año 1943 llegó al mundo Juan Cano García. Es padre de tres hijos y está casado con María Luisa Sánchez Flores. Ahora disfruta de una vida tranquila disfrutando de su esposa, sus nietos y sus dos hijas, ya que su único hijo falleció trágicamente en un accidente de tráfico en el año 2002. Y es que la vida para este jerezano no ha sido fácil pero ha sabido plantarle cara y luchar por seguir adelante con esfuerzo y valentía.

En el año 2004, cuando tenía 64 años le detectaron un cáncer de colon que ha logrado superar tras pasar por la sala de operaciones en 35 ocasiones. A partir de ese momento, todo fueron complicaciones, pero nunca le han faltado ganas de luchar. Y es que lo que hoy lleva a Juan a contarlo es su perseverancia y sus ganas de vida porque tras su última intervención en 2007 tenía claro que “parece que esta vez es la definitiva” .

«Los propios médicos nos contaban que un carácter positivo era lo mejor en estos casos», comenta Luci Sánchez Flores, su esposa. Y, quizás, éste sea uno de los motivos por los que Juan ha llegado a superar las 35 veces que ha tenido que entrar a la sala de operaciones, aunque «no me han operado en 35 ocasiones, sino ocho o nueve operaciones importantes, al igual he tenido que permanecer ocho o nueve veces en la UCI», explica. Nunca perdió la cordura, e incluso los psicólogos y psiquiatras que le evaluaban se sorprendían de lo bien que estaba, sin depresión, que en estos casos es complicado no padecer. Pero él lo tenía muy asimilado, sólo tocaba esperar que «me curaran», explica.

juan cano

El mes de noviembre de 2007, Juan y su familia pasaron momentos muy críticos. Y es que «yo no podía soportar más el dolor, por lo que me tuvieron que ingresar y la solución era la intervención quirúrgica», pero los médicos «no se atrevían porque las posibilidades de que saliera bien eran muy escasas, y además me tuvieron que operar dos veces muy seguidas». Tan extrema era la situación que «los propios cirujanos la llamaron Operación Brava porque los riesgos eran muy graves», aclara su esposa.

Han sido casi cuatro años en los que Juan se ha visto obligado a hacer de los pasillos y habitaciones hospitalarias su propia casa. «He llegado a estar ingresado durante más de ocho meses ininterrumpidamente -asegura-, y al principio casi no podía soportarlo, es que no se puede aguantar», pero tuvo que resignarse. «Era lo que había, no podía hacer otra cosa, y además ¿qué iba a conseguir yo quejándome de no querer estar allí? Si regresaba a mi casa, yo sabía que en pocas horas tendría que venirme rápidamente al hospital».

Aunque desde el primer momento que le detectaron la enfermedad, las cosas no han sido fáciles, fueron esos ocho meses, desde el 23 de abril hasta el 23 de diciembre de 2006, los más desesperantes porque «no podía ni beber ni comer nada, todo eran medicamentos», e incluso llegó a perder cerca de 40 kilos, pero, eso sí, el apoyo de los suyos ha sido fundamental. «Mi mujer y yo lo hemos pasado muy mal juntos durante este tiempo, al igual que mis hermanos, que han pasado aquí tantas horas como yo. Y gracias a ellos lo he llevado algo mejor». Sus hijas, María Luisa y Encarni, iban siempre que podían, al igual que sus hermanos, y su esposa que en ningún momento se separó de él.

Pero, como es habitual, por muy fuerte que sea el carácter de una persona o la buena actitud ante los problemas que adopte siempre «existen momentos en los que te vienes abajo, es inevitable, y sobre todo, cuando día tras día veía pasar a otros pacientes que entraban y salían y que yo seguía allí. Es duro». Además, durante tanto tiempo en el hospital «empiezas a cogerle cariño a la gente, y recuerdo -cuenta Luci- un en día concretamente en el que se derrumbó cuando le dieron el alta a Frasquito, su compañero de habitación con el que hizo muy buena amistad. En ese momento le vi realmente agotado, e incluso los médicos le dijeron que esa no era la actitud que tenía que seguir como había estado hasta ese momento, con buena cara». Esta actitud le duró poco, y sus ganar de luchar y echarle coraje a la vida le volvió a invadir.

En esos ocho meses, Juan tuvo que acostumbrarse a estar como en casa. «Todos los días recorría los pasillos del hospital durante dos horas por la mañana y otras dos por la tarde, de esta manera el tiempo se me hacía más corto, y si no hacía esto era imposible soportarlo».

Médicos entregados

Cada vez que los médicos cirujanos le informaban de que se encontraban en la obligación de volver a la sala de operaciones e intervenirle «yo sentía que me iban a curar», y cuando después aparecían las complicaciones no perdía la esperanza. «Tengo mucho que agradecerle a los médicos que me han tratado, han hecho lo imposible por encontrar remedio a mis problemas, hasta lo que no estaba en sus manos». Juan asegura que le han atendido siempre, «daba igual la hora y el día en que llegara, que fuera de día o de noche, ellos siempre han estado ahí, dándolo todo por mí». Al igual que el resto del personal que trabaja en el Hospital de Jerez, «desde las enfermeras hasta las limpiadoras. Todos me han tratado de la mejor manera». Particularmente, el doctor Franco se ha implicado en todo lo que ha estado a su alcance, y es que «nunca han tirado la toalla y yo siempre he confiado en ellos porque así me lo han demostrado que se han partido la cabeza pensando en alguna solución, con nuevas técnicas o avances. Les debo mucho. He vuelto a nacer. Ha sido un milagro».

Ha pasado tres años de la última intervención y Juan ha recuperado su vida. Pese a guardar ciertas limitaciones para mantener la salud a flor de piel hace vida normal. Ayuda a sus hijas en el negocio familiar, da sus paseos por el centro y disfruta jugando de sus nietos pequeños, Juanito y Lorena.



103. CATALINA CLAVIJO DE LA VEGA. Una enfermera muy popular.

18 12 2009

cata1_jerezCatalina Clavijo de la Vega, la tía Cata, nació en 1893 en Jerez de la Frontera. Se casó muy jovencita pero el marido del que nadie se acuerda del nombre que tenía, se murió muy pronto y no tuvieron hijos.

El doctor José Girón, era uno de los amigos de su infancia y ya de mayor tenía la mejor clínica de la ciudad, donde se hizo famoso por asistir no sólo a los pudientes sino a los que menos dinero tenían para su curación. Primero abrió una consulta en la calle Josçe Luis Díez, pero después montó su clínica con los mejores avances médicos en un chalet de la avenida Alvaro Domcq, justo el edificio que hoy es propiedad del Ayuntamiento y que se conoce popularmente como Moncloíta. Fue entonces se llevó a la tía Cata a trabajar con él. Ella era una mujer muy inteligente, culta e instruida y él le enseño muchísimo, hasta el punto que era su enfermera particular y operaba con él.

Nuestra tía, vivía en la clínica y según cuenta otra de nuestras tías, Memes, tenía una habitación preciosa.

Esta clínica por aquel entonces tenía muchísima fama y toda la gente de la mejor sociedad jerezana iba a ella. Con lo que la tía conocía a todo el mundo y ellos la invitaban a todas las fiestas que hacía. Estuvo en la boda de la Duquesa de Alba, de los Duques de Medinaceli y como en Jerez había muchas corridas de toros, cuando en la Plaza había alguna cogida enseguida llevaban a todos los toreros a la clínica y los conocía a todos.

A la clínica vino de Asturias una enfermera llamada Concha, era muy jovencita y el Dr. Girón se enamoró de ella y nuestra tía hizo de Celestina para que esta boda se celebrase. Con lo que este trío iban juntos a todas partes. Concha era su mejor amiga y al estar todo el día juntas pues su amistad se hizo muy fuerte.

cata 2_jerezDetrás de la clínica había un chalet en el que vivía una familia con muchos hijos, pero un día la madre se murió. Allí vivía Francisco Riba Gabaldá, el tío Paco, era también un amigo de la infancia de nuestra tía. Al morir su mujer, él se quedó muy solo y estaba un poco delicado de salud, así que frecuentaba cada dos por tres la clínica y se enamoró de nuestra Tía. Ella quería casarse con él, pues también estaba muy enamorada, pero Concha y el doctor ñe pedían a gritos que no les dejase, aunque en este caso como en muchos otros, el amor triunfó y se casó con él.

La tía era diabética y estaba también delicada de salud. Pero los dos juntos se dedicaron a pasárselo bien, a viajar y a vivir la vida todo lo mejor que podían.

En uno de sus viajes llegaron a Madrid y siempre se alojaba en el Hotel Plaza que todavía existe y está situado en la Plaza de España. Se llevaron a las tías Memes y Teté a comer en el Hotel, que por aquél entonces era uno de los rascacielos más grandes de la capital y luego de compras. Aún hoy en día la tía Memes se acuerda de unos zapatos preciosos que les compró a las dos. Así que estas dos jovencitas vinieron la mar de contentas. (Esta fotografía tiene escrita la fecha por detrás, 9 de Septiembre de 1911 en Jerez de la Frontera. Ella tendría 18 años de edad.)

cata4_jerezAl ser la mayor de las hermanas y codearse con lo más alto de la sociedad jerezana, les abrío mucho las puertas a sus sobrinas nietas Tíli y Marité, hijas de una de sus hermanas pequeñas, la tía María Teresa. (En la imagen de la izquierda, defunción de Catalina).

También ella y su marido vinieron a la boda de mi madre, la Tía Mary Pepa y todavía conservo una expléndida bandeja de plata que siempre mi madre guardó con mucho cariño.

Murió el 27 de agosto de 1958 a los 65 años de edad en la misma ciudad que nació. (Texto y fotos del blog de Familia Sisi, actualmente repartida por España, con foco en Madrid).



087. JUAN PLANALLES RIPOLL. El médico comunista que descansa en Rusia.

2 12 2009

Planalles1_jerezJuan Planelles Ripoll nació en Jerez el 8 de abril de 1900, siendo su padre, del mismo nombre, médico militar. Estudió medicina en la Universidad Central de Madrid donde obtuvo el Premio extraordinario de Licenciatura en 1922 y el título de Doctor en 1923. Fue discípulo del cardiólogo Luis Calandre y del farmacólogo Teófilo Hernando. En 1925 fue nombrado miembro de la Real Academia de Medicina de Madrid, y a partir de ahí inició un viaje de formación por Europa pensionado por la Junta de Ampliación de Estudios. Cuando regresa se hace cargo de la cátedra de Terapéutica de la Universidad de Salamanca, y funda en Madrid el Instituto de Investigaciones Clínicas. Desde comienzos de los años treinta hasta 1936 es colaborador del Instituto de Patología Médica de Gregorio Marañón. Planelles es considerado el introductor de los métodos de investigación de Pavlov en nuestro país.

Pero también es interesante su carrera política. Y es que es al inicio de los treinta cuando ingresa en el Partido Comunista de España (PCE), donde pasados los años llegaría a formar parte del Comité Central. Durante la Guerra Civil ostentó diversos cargos como la Jefatura de Sanidad de Madrid y la Subsecretaría de Sanidad Pública del Ministerio de Instrucción Pública y Sanidad. (En la imagen, el doctor Planalles, archivo de José Luis Jiménez).

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Juan Planelles, tercero por la derecha, en Moscú, 1940. Archivo: José Luis Jiménez.

En 1939, terminada la guerra, se exilia a la URSS donde desarrollará una intensa y fructífera actividad científica como profesor e investigador, llegando a descubrir una vacuna contra la disentería.
En la Unión Soviética, donde publicó gran parte de sus estudios, fue miembro de la Academia de Ciencias Médicas y recibió diversas distinciones como el Premio Méchnikov, el Gamaleya y la Orden de la Bandera Roja, una de las distinciones más importantes del país.

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Con ‘La Pasionaria’ y otros compañeros. Archivo: José Luis Jiménez.

Juan Planelles Ripoll moriría el 25 de agosto de 1972 en su casa de Ochamchira (Abjasia), sin haber podido realizar su sueño de volver a vivir en España, añorando su Andalucía natal, ya que el Gobierno soviético alegaba cuestiones de seguridad nacional, debido a los descubrimientos científicos del jerezano. Su hermano, Vicente, contraalmirante en España, había obtenido del mismo Franco la autorización para su regreso.
Sus restos descansan en el cementerio moscovita de Vedenskoye. A la ceremonia de su entierro asistió Dolores Ibarruri, Pasionaria, de la que era amigo y médico personal.

En el año 2000 el Instituto Gamaleya, donde trabajó durante 29 años, le dedicó un homenaje en el centenario de su nacimiento.

Planelles4_jerezMaría Luisa Lafita cuenta esta historia en sus Memorias: “–A inicos de agosto de 1936 cuando ella y Tina Modotti fueron llamadas con sigilo por el doctor Juan Planelles que dirigía el hospital, comunicándoles que allí se encontraba ingresada Dolores Ibarruri ‘La Pasionaria’, afectada por una grave crisis hepática. El doctor Planelles les indicó que se trataba de una situación que debían mantener en el más absoluto secreto ya que existía una amenaza real sobre la vida de la líder comunista. Preguntó al doctor si debía llevar su pistola y este contestó que por supuesto y que la paciente sería atendida exclusivamente por el”. (Texto: José Luis Jiménez). (En la imagen, Juan Planelles, en el centro, junto a María Luisa Lafita, voluntaria cubana, en el Hospital Obrero de Maudes (Madrid), en 1936. Archivo: José Luis Jiménez).

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Por todas las razones que en su biografía, en su carrera profesional y hasta en la política, la asociación cultural Cine-Club Popular ha solicitado al Ayuntamiento de Jerez la rotulación de una calle en homenaje al médico y científico jerezano Juan Planelles Ripoll, cuya semblanza biográfica ya ha escrito José Luis Jiménez para el Diccionario Biográfico Español que promueve la Real Academia de la Historia y que en esta página reproducimos al pie de la letra para el conocimiento de todos. (En la imagen, el anuncio del nacimiento de Juan Planelles en las páginas del periódico El Guadalete, que se publicaba desde el siglo XIX. Archivo de José Luis Jiménez).



058. ANGEL LEÓN LARA. El médico de la sangre.

23 09 2009

angelleonlara_jerezEl Dr. Ángel León Lara es una persona muy querida en la ciudad. Por su trato y por su vocación médica. Por su bonhomía. Es un jerezano nacido en Andújar (Jaen) en 1943, hijo de un militar ATS, quien por la profesión paterna vivió en diversas ciudades, en Santiago de Ribera (Murcia) y en Sevilla, donde terminará el bachillerato en el Instituto San Isidoro de la capital hispalense y, precozmente estudia la carrera de medicina, en 1961, con 17 años terminándola en 1967. Perteneció al equipo de Rugby y a la tuna universitaria, lo que le recuerda con delectación, sin embargo, quizás por la profesión paterna no disfrutó especialmente las milicias universitarias que “padeció” en Montejaque (Sevilla).

Sevilla es el referente, donde hace prácticas en el Hospital de la Macarena. Se especializa en Hematología y Hemoterapia, gracias a los buenos consejos del Dr. Díaz de Iraola, a la sazón Jefe del Servicio de Hematología de la Ciudad Sanitaria Virgen del Rocío sevillana. Al año es nombrado Médico Adjunto del Servicio de Hepatología de dicho centro médico y se prepara y estudia de forma constante, en guardias, vacaciones, tiempo libre…

Allí conoce a la que sería su mujer, Pilar González Bermudo, auxiliar de clínica, con la que se casaría en 1973 y con la que tendría cuatro hijos: Rocío, Lourdes, el prestigioso y mediático cocinero afincado en El Puerto Ángel León,  y  por ultimo Carlos. Entre sus aficiones, la pesca, que imbuyó en su hijo Ángel para que se especializara en la gastronomía marinera y se estableciera en la vecina población, aunque su verdadera afición es su familia. Ángel León Jr. dirige la cocina, también, del hotel de cinco estrellas lujo, el Prestige Palmera Plaza de nuestra ciudad.

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El prestigioso cocinero jerezano Ángel León González, dirige la cocina del Prestige Palmera Plaza.

hospital_jerezHUELVA Y JEREZ.
En 1971 se traslada a Huelva, colaborando en el montaje del Servicio de Hematología como Jefe de Sección en funciones y es a finales de 1973,  hace 36 años, cuando León, con 30 años cumplidos obtiene por concurso libre de méritos la plaza de Jefe del Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital de Jerez, tomando posesión al principio del año siguiente.

En la provincia no se trataban enfermedades como la leucemia, los linfomas, no existía el Servicio de Hematología que nace con él como único integrante del mismo hasta la actualidad con más de once hematólogos y un inmunólogo, además de ATS, auxiliares, celadores, creando un equipo a la medida de como practicar la medicina, según León.

DONANTES DE SANGRE.
El Dr. León trabajó para que el centro jerezano  se acreditara para ejercer la actividad docente al objeto de formar especialistas en su materia, habiendo dado como resultado que unas dos docenas de profesionales médicos ejerzan como tal en centros asistenciales de nuestro país.

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En junio se se celebró la XXIX Asamblea de  la Hermandade de Donantes de Sangre de Jerez, cuya apertura estuvo presidida por la alcaldesa de la ciudad, Pilar Sánchez.

También contribuyó a que se creara en Jerez la Hermandad de Donantes de Sangre, como asesor técnico de la misma y merced a su febril actividad profesional, se ubicó en nuestra ciudad en 1984 el Centro Regional de Transfusión de la provincia gaditana. Colaboró, igualmente en la creación de la Asociación para la lucha contra las enfermedades hematológicas (ALCEH), labor que continúa el Dr. Jean Paul. En 1989 se realizó en su servicio el primer transplante de médula ósea, que hoy van por más del medio millar.