004. “CARPE DIEM” para Darío Pérez Carvajal
19 04 2009
La vida puede ser sólo un instante,
¡mirad, que ya su rostro está iracundo!
¡corred, que ya la parca está delante!
Arropado por la asociación Argónida, nacida a su vez, de un taller de poesía, impartido en la Fundación Caballero Bonald por Pepa Parra, Darío Pérez Carvajal, con la emoción de sus ojos y desde la ilusión de la primera vez, nos leyó ayer en el marco natural del Parque Metropolitano “Marisma de los Toruños”, los poemas de su primer libro, Sueños, que este joven poeta dedica a su querida hija Paula.
Como la propia Pepa Parra describe en el prólogo, Darío contagia con su estímulo a los que le conocemos por su pasión por la palabra, su fe en los versos y sobre todo por su entrega incondicional.
Inesperadamente, arañando su biografía, la poesía se ha abierto paso ante los atónitos retazos de una formación que le ha instruido como capataz forestal, que le hace batallar a diario en el campo de la electrónica y que le compromete con el mundo de la solidaridad y de la cultura a través de su militancia como Secretario de Cultura y Desarrollo en la comarca de Jerez, de SURGENTE, juventud de UGT -Andalucía.

Primer libro de Darío P. Carvajal
La temática de sus “Sueños” se desliza desde sus querencias otoñales hasta la misma Parca, pasando por el amor, las evocaciones, y las reseñas de sus poetas preferidos, a los que rinde, una intertextualidad implícita en el caso de Lorca, Hernández o Machado, cuando no un homenaje explícito, como en el caso de Jaime Gil de Biedma.
Las últimas generaciones de la poesía española habitan en los versos de Darío, junto con las presencias de sus percepciones, esperanzas, tristezas y sobre todo, de su pasión por vivir.
Sin duda estamos en el umbral de un camino, que Darío habrá de recorrer y que toda la sociedad jerezana, donde su vida se desarrolla y donde se conforma su poesía, querrá compartir.
Adelantándonos desde estas páginas a este ardua pero feliz travesía en la que el joven poeta acaba de enrolarse, sintiéndonos partícipes de sus presencias, paladeando estas rimas y estas imágenes que, tan generosamente nos brinda desde las páginas de su libro, y desde su vida toda, deseamos que los hados le acompañen junto con las personas que él elija para el tránsito, un tránsito que como una premonición tal vez empezó cuando un padre y una madre, hace ya 35 años pusieron Darío a su hijo, completando con el de su anterior hermano, Rubén, el nombre de uno de los más grandes poetas de la lengua castellana.
¡Carpe diem! Darío, con toda la fuerza de nuestra amistad. (Texto: Cristina Díaz-Pinés).
EL CAMINO
Mi alma apenas busca el camino dictado;
el que empezó en el primer grito de libertad
y culminará en el último suspiro condenado.
Es mi senda plagada de anhelos,
hierba verde,
olas,
y tierra seca (polvorienta)
LLena de susurros,
de poemas dibujados
entre las sombras,
sobre el eco difuso
que trae la vida hasta mi rincón,
donde la luz tiene
el tacto del terciopelo.
Y hago frente al mundo
desde la soledad
que tiene la piel por frontera.
Tan sólo a veces (demasiadas)
un aliento de cristales me perfora
y sucumbo a la marea desbordada….
Entonces
Vivo, Y muerdo,
Y escribo ( Y muero)
Categorias : Artes, Formación, Poesia, Poetas





El portero del Jerez Industrial, Eduardo Villegas Giráldez nació en la clínica de la Cruz Roja, el 20 de julio de 1974 al tener la residencia familiar en la propia Avda. de la Cruz Roja, 16. Sus padres Francisco y Mercedes, tuvieron dos hijos, siendo Edu el segundo del matrimonio. Estudió primaria en Los Marianistas y Bachillerato, lógicamente, en el Colegio El Pilar. Hizo el servicio militar en Jerez, en el Regimiento Artillería 74, La Asunción.
El padre de Edu ha influido mucho en la vida de nuestro protagonista. Natural de Santander, vino a Jerez a trabajar como chicuco en la tienda de comestibles del tío de Edu, Almacén Felix, situado junto al MAYPA. Luego su padre se independizaría creando una distribuidora de alimentación propia: “Distribuidora Cano Villegas” (DISCAVI), representante de Casademón, hasta su jubilación. Su madre ha sido profesora de Literatura en las Salesianas. De su padre, Francisco Villegas ha llegado a afirmar que “le corresponde más del 50% de mis éxitos; por él entreno duro todos los días y me sacrifico. Él siempre está a mi lado para animarme, escucharme, en definitiva, por él voy a triunfar”.
EL ARBOLITO DESDE PEQUEÑITO
NUEVA ANDADURA PROFESIONAL.




























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