048. LUIS PÉREZ SOLERO, el publicista que vistió al TÍO PEPE
17 08 2009
No cabe duda de que Luis Pérez Solero (1892-1968) fue un auténtico pionero de la publicidad en España. Este burgalés recaló en Jerez el 31 de Julio de 1934, contratado por González Byass como jefe de propaganda. En aquellos tiempos no existían para este tipo de cargos denominaciones procedentes del inglés y nadie tenía idea de conceptos como export manager o marketing. Eran tiempos en los que las bodegas del marco se anunciaban con el nombre de la firma y a continuación (VINOS y COÑAC). El concepto de anunciar las marcas (no entiendo la razón) no se contemplaba aún.
Cuando llegó a Jerez Luis Pérez Solero ya estaba casado con Juana Escala que era donostiarra y tuvieron dos hijos, Ricardo y José Luis que tuvieron 13 y 7 hijos respectivamente. Estos últimos conforman la tercera generación de publicistas con le empresa RASGO. Vivió en el nº 10 de la calle Armas durante 30 años, muy cerquita de la bodega. Además de técnico publicitario, era pintor, escritor, músico, buen orador y poeta. Aunque había nacido a orillas del Arlanzón, finalizaba sus artículos con el consabido “Viva Jerez que es mi pueblo” Los que le conocieron lo definen como un hombre excelentemente dotado para las relaciones públicas, de enorme simpatía, ocurrente e ingenioso, cualidades que le permitieron acceder sin problemas en la hermética sociedad de la época.

En la fotografía se ve una bota con la firma característica de Luis Pérez Solero, el día que cumplió 69 años.
Luis Pérez Solero comenzó a trabajar con denuedo como un creativo genial, sin prestar ninguna atención a todo lo que se había hecho hasta el momento. Fue un adelantado en el uso de nuevas técnicas de marketing y publicidad. Dado que en 1935 se conmemoraría el primer centenario de González Byass que fue fundada por él sanluqueño Manuel María González Ángel en 1835, cuando solamente tenía 23 años, la bodega del TÍO PEPE quiso celebrar dicha Efeméride por todo lo alto.

En ese año 1935 Manuel María González Gordon, nieto del fundador, publica su libro JEREZ-XERES-SHERRY, uno de los tratados más importante que se han escrito sobre el vino de Jerez. En el mes de julio González Byass celebra 2 fiestas fastuosas para conmemorar su centenario. La primera para sus clientes foráneos y la otra para los conciudadanos jerezanos y clientes locales. Algún cronista de la época definía estos fastos como fiestas de Canaán. Por otra parte, González Byass había ofrecido a los jerezanos un sorteo al que llamó el “veraneo feliz” que consistía en un premio de 500 Pts. Que por cierto le tocó a una ciudadana.
En esta foto vemos una de las botas firmadas por Luis Pérez Solero
Para situar cronológicamente el contexto en el que se desarrolló aquel centenario, podemos citar la muerte el 24 de junio de Carlos Gardel junto Alfredo Le Pera en accidente de aviación en Medellín (Colombia). En España presidía la II República Niceto Alcalá Zamora y era Presidente del Gobierno Alejandro Lerroux de una coalición radical-cedista, en periodo llamado por sus detractores como el “bienio negro”. En el ámbito local de Jerez, era alcalde Juan Narváez Ortega, aunque en septiembre fue sustituido por Manuel Díez Hidalgo. En enero se casó Pilar Aranda con un Villaescusa; en marzo se inaugura en la Avenida de Capuchinos, la clínica del eminente cirujano José Girón Segura (actual sede de la Delegación de Fomento Económico); en la explanada de la Lancería se instala el reloj que la firma Pedro Domecq había regalado a la ciudad con motivo de su 2º centenario. (ahí sigue como un icono de la ciudad después de 74 años). En junio se inaugura el Stadium Domecq; en agosto surca el cielo de Jerez con dirección a Sevilla el dirigible alemán Graff Zeppelin; en todos los foros culturales de la ciudad se celebra el tercer centenario de la muerte de Lope de Vega.

Luis Pérez Solero en su despacho de González Byass.
Pérez Solero creó una serie de slogans publicitarios que pronto se hicieron muy populares y que algunos han llegado hasta nuestros días: “Para excelencia González Byass”, “Un vino de Jerez, cualquiera; pero si es de González Byass, mucho mejor todavía” y “Tío Pepe, sol de Andalucía embotellado”. El Imperial Toledo una de las primeras marcas de la casa que aparece en las revistas de los años de la guerra, como un “vino de héroes”
Un anuncio en prensa del TIO PEPE en plena guerra civil.
Pero si algo le hizo famoso a todos los niveles eso fue la ‘humanización’ que hizo de la botella del ‘Tío Pepe’, a la que puso traje y sombrero cordobés de color rojo acompañado de una guitarra. Al igual que vistió de mantilla al Solera 1847, de espadachín al Imperial Toledo o del rey al Soberano. Era en 1935. Con su particular facilidad para la pluma y el verso, Pérez Solero describió así su creación:
¡¡Ya veis con qué sencillez,/
se viste un vino en Jerez!!”
Los primeros diseños del logotipo de Pérez Solero mostraban la figura del ‘Tío Pepe’ con el brazo derecho en alto. La bodega Sánchez Romate Hermanos, una de las más antiguas de Jerez, acompañaba algunos de sus productos con la mascota de ‘El Curro’ o ‘El Jerezano’. Desde los años treinta, Sánchez Romate había registrado en propiedad el uso de marcas gráficas de personajes parecidos al ‘Curro’ con los brazos en diferentes posiciones. En realidad, y contra lo que dice la historia, ni González Byass ni Sánchez Romate llegaron a verse las caras ante un tribunal. Muy al contrario, una vez acabada la guerra, Alfonso Hoyos Sánchez, duque de Almodóvar, miembro del Consejo Nacional del Movimiento desde 1943 y a la sazón propietario de las bodegas del Cardenal Mendoza, llegó a un arreglo con González Byass por el que le permitía el uso de la figura del ‘Tío Pepe’ pero siempre y cuando no apareciera con la mano derecha alzada. Pérez Solero se vio obligado a modificar el modelo hasta poner sus dos brazos en jarra tal como hoy lo conocemos. Como irónico lamento y con su acostumbrada sorna, Luis Pérez Solero escribió unos versos que comenzaban de esta manera: “Consejero nacional, que mandas bajar mi brazo…”. En 1980, González adquirió por una buena suma todas las marcas gráficas registradas por Sánchez Romate.

El TIO PEPE ha sido también inspiración para los artistas contemporáneos.


Las Chicas TIO PEPE se han convertido en todo un símbolo de clase y elegancia además de una excelente publicidad viviente. Cuando la Fórmula 1 regresó a España después de 5 años en el primer Gran Premio que se celebro en Jerez en 1986, Bernie Eccleston se quedó admirado con ellas al comprobar que sin llevar minifaldas o llevar escotes exagerados daban un toque de distinción diferente a lo que se veía normalmente en estos eventos.
Cuando estalló la guerra civil, Pérez Solero no disimuló su simpatía por los sublevados y su “criatura” el Tío Pepe se convirtió en “vino de los soldados de España”. Sus escritos en prensa, anuncios alegóricos y envíos de vino a las tropas se prodigaron. Muchas casas bodegueras de Jerez también contribuyeron. “Guitarra tiene el Tío Pepe / para dar caza a los rojos/ pues, cuando canta al Pilar, / todos se postran con hinojos…” , escribe en una publicidad con ocasión de la Fiesta de la Raza. O esto otro: “Guitarra tiene el Tío Pepe/ más su alegría se empaña/ viendo cómo los salvajes/ están destrozando España“. En diciembre de 1936, el general Moscardó, desde la División Soria del Ejército del Norte, remite a la compañía escrito agradeciéndole el envío de unas partidas de “Imperial Toledo“, ya que “si de excelente calidad fue la defensa del Alcázar, es aún de mejor calidad el ‘Imperial Toledo’, como español y jerezano que es”.
Lo que son las cosas; Arturo Barea en su novela La llama, tercera parte de la trilogía La forja de un rebelde que se desarrolla en plena guerra civil en el Madrid republicano podemos leer: …..hasta que me harté de la comedia y me lo llevé al bar de la Gran Vía, al otro lado de la calle. Estábamos bebiendo Tío Pepe cuando comenzaron a caer obuses.

En la foto un visitante un poco revoltoso.
Como curiosidad, quiero reproducir el texto que aparece en un anuncio de ABC de Sevilla en 1940, escrito por Luis Pérez Solero, que hoy en día sería considerado como todo un alegato a favor del alcoholismo:
¿Cuánto y cuándo has de beber?
Te aconsejo que no bebas
por la mañana temprano
pues hay doctores que dicen que no es sano.
Pero cuando den las once…
Te sentará de primera
Tomar un par de copitas
de SOLERA.
Luego, y pasado un buen rato,
podrás beber, despacito,
dos o tres copas de NECTAR
para abrir el apetito.
Y después, cuando almorzando,
tomes FINO GADITANO,
aprovecha y como mucho,
porque llega el SOBERANO,
que es un coñac de Excelencia,
y tú no tienes derecho
a metérselo al estómago
sin haberle satisfecho.
Después, no tomes más copas;
trabaja, lucha, discurre,
porque aquel que no trabaja
es un burro que se aburre.
Al final de la tarea,
a tu familia convida:
puedes darle TÍO PEPE
para alegrarles la vida.
Y… cuando llegue la noche,
para que no sientas miedo,
tómate, primero, un coche;
luego… el IMPERIAL TOLEDO.
Mención especial, el anuncio primero genérico de González Byass y posteriormente del TÍO PEPE en la Puerta del Sol, en el ático del desaparecido Hotel Paris, entre la calle de Alcalá y la Carrera de San Jerónimo.

En la foto el edificio del Hotel París en la Puerta del Sol con el famoso anuncio de TIO PEPE.
A mediados de los años cuarenta, González Byass decide cambiar su anuncio más emblemático en la capital, en el kilómetro cero. Hoy día la Puerta del Sol no tiene la importancia determinante de aquellos años, en la que era paso obligado de vecinos y foráneos de Madrid. Aquel anuncio en el que solamente aparecía una copa y el nombre de la bodega, es sustituido por el del TÍO PEPE, mudo testigo de todos los acontecimientos vividos en la capital de España en las últimas décadas. 
Otra imagen del anuncio de la Puerta del Sol y en primer término la estatua de la diosa Venus que los madrileños conocían popularmente como la Mariblanca.
Desde 1946, el ático del antiguo Hotel París -un hotel con mucha historia que albergó el café bohemio de La Montaña- sostiene las setenta toneladas de la figura creada por Pérez Solero, con sus brazos en jarra y la leyenda del célebre “Sol de Andalucía embotellado”. El ‘Tío Pepe’ de la Puerta del Sol se transformó con el tiempo en el ‘tío’ más famoso del mundo. Todos los turistas lo fotografiaban, preguntaban por el significado del símbolo y logró evitar todas las trabas impuestas por las autoridades. Por otra parte, los jerezanos nos sentíamos orgullosos de ver la palabra Jerez en un lugar tan destacado de Madrid. El ‘Tío Pepe’ de la Puerta del Sol eludió la orden del último presidente del Régimen, Carlos Arias Navarro, de retirar todos los carteles luminosos de la Puerta del Sol. También superó otro envite cuando, a finales de los ochenta, el Ayuntamiento madrileño diseñó la reordenación de la plaza. Finalmente, Ruiz Gallardón tuvo que reconocer que la famosa botella ‘humanizada’ de Luis Pérez Solero formaba parte de la historia cultural y sentimental de la capital de España.

Pablo Ruiz Picasso contemplando una botella de TIO PEPE vestida de torero sobre una lata de Tortas Imperiales. Probablemente regalo de un amigo español en unas navidades.
Luis Pérez Solero abandonó sus responsabilidades en González Byass en 1964. Murió en Madrid en 1968. Su hijo Ricardo, (citado anteriormente) uno de los hermanos que levantó la agencia ‘Rasgo’, continuó con el negocio y, consciente de los nuevos aires que corrían en el sector de la publicidad, fue una de las primeras agencias del país que se asoció con una multinacional publicitaria norteamericana, Grey, para formar ‘Rasgo Grey’. Seis de sus hijos, siguen hoy trabajando en negocios relacionados con la publicidad.
Larga vida al TÍO PEPE que hoy por hoy en el extranjero se ha convertido en un símbolo de España.
(Texto: José Prudencio López Campuzano)
Categorias : Antiguos, Artes, Bodegas, Cultura, Nos dejaron, Poesia
Se me puede achacar mi falta de objetividad con la ciudad que me vio nacer, pero tengo que reconocer que hay rincones y detalles en Jerez de la Frontera que son preciosos. Hoy quiero referirme al coqueto monumento del potro que Córdoba obsequió a Jerez en 1964 en el 700 aniversario de su reconquista en 1264. Ubicado en la calle Belén que más que calle tiene todo el aspecto de una placita aunque es cierto que termina con un tramo muy estrecho que la comunica con la calle Sedería. Ese caballito mira con sus manos alzadas hacia la fachada lateral izquierda de la iglesia de San Dionisio y por medio la calle de nueva denominación Padre Luis Bellido, muy cerca de la Plaza de Plateros y de la Plaza de la Asunción a la que me gustaría mejor llamarla Plaza del Cabildo Antiguo, pues pienso que un monumento renacentista del siglo XVI (1531) tiene más marchamo para denominar un lugar que una especie de obelisco de 1951 dedicado a la Asunción. Me imagino la visión tan nítida que tendría el viejo Ayuntamiento al acceder a la plaza por la calle Chapinería; parecería talmente que estábamos en Italia, aunque gracias a las fotografías antiguas podemos recrear ese espectáculo.![IMG_6787POTRO5[1] IMG_6787POTRO5[1]](http://www.gentedejerez.com/wp-content/uploads/2009/08/IMG_6787POTRO51.jpg)



Como ella misma reseña en su lúcido estudio sobre la novela histórica posmoderna, la memoria individual resultante del examen de conciencia es indispensable para aceptar el pasado y establecer una continuidad con el mismo, y ese es el ejercicio que Mercedes Juliá hace cuando, en medio de una brillante carrera académica, que en cierto modo le ha servido de exilio liberador, después de estancias laboriosas y vitales en prestigiosas universidades de diversos países, decide retornar a la luz de su Jerez natal, porque ese recuerdo, junto al de otras muchas pequeñas cosas la han convencido de que en la sencillez de nuestro pasado individual radica la grandeza de nuestro presente y la preparación de un futuro placentero.



Es Mercedes además una presencia jerezana recurrente, que desde la privilegiada atalaya de su piso en la calle Consistorio contacta con la vida de nuestra ciudad y se enriquece de ella, y aprovecha esa energía para volcarse con su nuevo trabajo, que consiste nada más y nada menos en desentrañar el fondo y la forma de miles de hojas, fotocopiadas de otras tantas originales, donde Juan Ramón Jiménez escribió, en los más insospechados soportes y durante muchos años, el material de la que sería su autobiografía definitiva.


Yo había estado anteriormente en el colegio del Santo Ángel en la calle tornería, probablemente un solo curso (1951-1952). Por ese colegio hemos pasado los ocho hermanos, pero esa es otra historia que algún día abordaré. Sólo un detalle, las niñas de pago estaban totalmente separadas de las que llamaban “las gratuitas” Pues bien, recuerdo mi entrada en el Colegio Marianista de la Porvera con mi madre, que me llevaba a inscribirme en ese centro al que ya pertenecía mi hermano Paco. Por cierto, es de reseñar que en aquellos tiempos los padres no se ocupaban de aquellos menesteres. Entramos en el edificio y accedimos a un patio con una palmera o algo parecido en el centro y en el que todas las paredes estaban llenas de cuadros con orlas de antiguos alumnos. En un despacho a la izquierda nos entrevistó ¿el Administrador? que creo que se llamaba Don Pio. Dado que en esos momentos (septiembre 1952) acababa de cumplir 6 años, pensaba que Don Pio era el personaje del tebeo Pulgarcito, hecho carne. Incluso mi fantasía me hacía ver que se parecía físicamente al dibujo. (Foto del primer patio del Colegio San Juan Bautista (Marianistas) con su palmera en el centro y repleto de orlas de alumnos. Parece que delante de la palmera hay una bomba mecánica para extraer agua).

En aquella esquina, junto a aquella fuente, multitud de veces me encontraba al pintor Carlos González Ragel el de la esqueletomaquia, embozado en su capa que parecía que se había apeado de un cuadro del Greco. Una vez iba con un grupo de compañeros que comenzaron a meterse con él, yo no abrí la boca, y sin embargo se dirigió a mí inquisitorialmente. Recuerdo que me dijo: “–tú sí que eres un hueso”. Me llamó mucho la atención aquello de hueso, porque sabía que el personaje pintaba esqueletos. Continuando con el itinerario, pasaba por delante de la Escuela de San José y un poco más adelante llegando a la altura de los Marianistas cruzábamos la calle justamente a la altura de un quiosco de prensa. Me daba un coraje tremendo, cuando un compañero que se llamaba creo recordar Francisco Delgado, salía de su casa que estaba justo frente al colegio, y solamente tenía que cruzar la calle. Poco antes de entrar al colegio, siempre veía allí estacionada la tartana de los Goñi. (En la imagen, el pintor Carlos González Ragel, autor de la Esqueletomaquia).
Nací en Jerez en el verano del 69, concretamente en la calle Francos. Con dos hermanos varones con quienes sólo me llevo un año, éramos como trillizos y en el cole, íbamos seguiditos pasando cursos, heredando libros, y tambien la buena fama de empollón del primero, o sea, del mayor que es ahora Doctor en Lenguas Clásicas. Le tengo en Lovaina (Bélgica), y me ha aportado muchisimo, lo mejor mi ahijado de 3 años Mateo, que empieza a chapurrear el castellano. El “menor” lo opuesto: informático, y a mi me iban más las humanidades, el periodismo, el turismo, y todo lo que llevara a conocer sitios y gentes. 
TRABAJO EN EL PUERTO Y EN LA EXPO’92
VUELTA A JEREZ. Y CÁDIZ Y ROTA…


LA NUEVA MIRIAM.
Mi canción: Every Breath You Take. Mi libro: Viento del Este Viento del Oeste. Personas que me han marcado: mi abuela Isabel, mis padres, Rosa Mayo, … (se me arrasan los ojos todavía) y desde otro prisma todos mis jefes hasta ahora. Personas que me parecen absurdas pocas, pero conocidas. Mi felicidad personal tiene dos nombres: Marta y José Luis. Mi felicidad profesional me importa mucho mucho menos.

























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