363. VI HOMENAJE A SHAKESPEARE EN JEREZ

24 11 2011

 

Un año más, y ya es la sexta edición, un grupo de personas e instituciones jerezanas se han unido para llevar a cabo este evento cultural y festivo en torno a la figura del famoso escritor inglés, William Shakespeare, que ensalzó en sus obras los vinos de la tierra.
Al igual que en las otras ocasiones, junto a las actividades habituales como la lectura de Sonetos del propio Shakespeare,  en inglés y español, la actuación musical, la ofrenda floral y el brindis con jerez, se tiene previsto otras especiales como la edición de un valor postal especial en colaboración con el Club Filatelico de Jerez así como la inauguración de la Avenida que lleva el nombre del escritor en Puertas del Sur.
Este encuentro tendrá lugar el próximo día 26 de noviembre, a las 12´00h, junto a su monumento ubicado en el Parque González Hontoria, recordando de esta manera aquel primer homenaje que un grupo de jóvenes intelectuales organizaron allá por 1957.
Para ello pretendemos contar con la organización y colaboración de instituciones como el Cine-Club Popular de Jerez, las Bodegas González Byass, Consejo Regulador, Ayuntamiento, Escuela de Hostelería, Grupo de Teatro Dionisio, la Orquesta Maestro Joaquín Villatoro, Genatur, JerezSiempre y el Club Filatélico.

TEXTO E IMAGENES:  José Luis Jiménez, Cine Club Popular Jerez

 

 

 



362. JEREZ EN EL RECUERDO. Imagenes del siglo XX

23 11 2011

 



361. JUAN NÚÑEZ NÚÑEZ: El coleccionista de etiquetas

4 11 2011

A Juan  Núñez Núñez no le gustan las repeticiones. Aunque sus apellidos se multiplican, este jerezano nunca ha permitido coleccionar más de una de sus singulares estampas del vino de Jerez. Coleccionista de etiqueta de los caldos del marco del jerez, brandies y licores, nunca ha obtenido ningún reconocimiento público por su labor de conservación de un patrimonio material vivo, histórico, y que tal vez debería declararse Bien de Interés Cultural.

Sus etiquetas, más 15.000 distintas, suponen un ingente esfuerzo conservador; conservador de nuestra frágil memoria cultural con un bien tan nuestro, tan propio como el que acuñaron en su día las cientos de bodegas que salpicaban el municipio de Jerez y otros anexos; y que son ejemplo incalculable de una tradición tipográfica muy desconocida.

Las industrias auxiliares del vino, como el caso de las imprentas, no sólo eran prosperas hace siglos; sino que también eran modelo a imitar por otras, con impresiones de alta calidad que hoy día brillan por su ausencia. “Antes, hasta los marcos de las etiquetas se imprimían con una pátina de oro”, recuerda Juan con añoranza  mientras paseamos por el Centro Social La Granja, donde estos días expone una amplia representación de su rico legado. Legado que ha mostrado en infinidad de ocasiones al público, caso de Vinoble desde 1996.

 

Sin embargo la crisis, maldita crisis, le obliga a ponerlasallí mismo a la venta. 30.000 euros por coleccionar toda la historia de las bodegas del marco, y por recordarnos la potencia vitivinícola que fuimos antaño. Mientras conversamos me señala alguna de ellas: “Esta es la más antigua, de 1650, de Joaquín María Rivero”, apunta mientras su dedo índice marca ya para mi mirada el siguiente tesoro.

Otras de las etiquetas más valoradas por él está fechada en 1845 y perteneció en su día a un caldo de la bodega González y Dobo (ahora González Byass). Al igual que con ésta,  desde que tras el servicio militar decidiera dedicar su tiempo de ocio a ello, ha movido cielo y tierra para conseguir las más antiguas, las más inéditas, las más sofisticadas… Entre ellas inició su particular recuperación de la memoria histórica de las bodegas “con aquellas de flamencos y toros”.

La preservación de la cultura se ha convertido en estos tiempos que corren en una tarea costosa y compleja; a pesar de que como reza el dicho “quien no cuida su pasado está olvidando su futuro”. Durante media década Juan se ha privado de otros caprichos por completar posiblemente una de las mejores colecciones del mundo de estas características, pero quiere que le sustituyan. Vayan a verla porque es imposible explicar mejor la historia de nuestro vino, la idiosincrasia de nuestra cultura, los estereotipos de épocas ya pasadas… y sobre todo el esplendor perdido de un marco que busca ser lo que un día fue y nunca debió perder.

A ellas les seguirían otras que iba pidiendo bodega a bodega “cuando las regalaban” señala. La amistad y la compra e intercambio de otras en el tradicional mercadillo de la Alameda Vieja ha enriquecido la colección, insuperable a todas luces y que casi con toda probabilidad pasará a manos privadas.