Gente y Habitantes de Jerez de la Frontera » Fotografías Antiguas

159. LA PLAZA ESTEVE. Un lugar emblemático.

12 02 2010

esteve_web

La plaza Esteve antes de las remodelaciones

La plaza Esteve se caracteriza por su aspecto íntegramente comercial y por ser donde se encuentra el mercado más importante y con más casta de la ciudad, el Mercado de Abastos, construido por el arquitecto José Estévez en el año 1885, tras varias remodelaciones. Es testigo de la evolución de todo un pueblo que se moderniza y avanza a pasos de gigante. Hace más de 60 años, cuando la plaza de Abastos aún no había sufrido ninguna reforma y tenía dos plantas, ya existían puestos en plena calle donde se podían adquirir productos típicos de un mercado de abastos. Los churros, las flores y las especias para la comida se podían adquirir también en una vía que debe su nombre a un arquitecto valenciano que se afincó en Jerez. Uno de los establecimientos más antiguos del lugar es la Ferretería La Paz, propiedad de David Gálvez desde hace ya tres décadas.

plazaesteve_hoyweb

La plaza Esteve ha sufrido numerosas reformas y las últimas de hace más de 10 años estuvieron marcadas por la polémica. Las críticas por la radical transformación de la vía por un diseño demasiado vanguardista no dejaron indiferente a nadie. El entonces alcalde de la ciudad, Pedro Pacheco, recibió un aluvión de críticas por una decoración que pocos llegaron a ver con buenos ojos y que finalmente desapareció en favor del estado actual de ésta, algo más sobria.

En la década de los años 60 la plaza Esteve era un punto de encuentro para los jóvenes y, concretamente, el emblemático bar La Vega fue escenario de “cientos de citas entre parejas que hoy está felizmente casadas”, ha explicado Juan Coronil, propietario actual de La Vega. Y es que La Vega fue el primer local de la ciudad que tuvo tocadiscos, porque “en aquellos años el ambiente era muy diferente al actual”.

plaza-esteve_biciweb

No hay dudas sobre el icono significativo que supone la plaza Esteve en esta ciudad, y ya en el año 1985 el autor del libro Rincones típicos de Jerez (III), Diego Campoy y Miró escribía lo siguiente: “Con la remodelación estructural que se viene haciendo con tanto acierto y diligencia por el ayuntamiento jerezano, que no cesa en detalles de auténtica promoción urbanística, te están poniendo más guapa dentro del estilístico modismo moderno. Yo diría que te están ataviando con primores flamencos de primavera, con el hechizo y el decoro que en Jerez da la belleza más depurada. Yo diría que eres diana y clavel de la poesía, guarnecida con esa elegancia presumida que se plisa ondulante, asida y rizada por el aire, y el bello sol del mediodía que en tu perfil de gracia se abanica. Así te han puesto de galana y bonita, aflorando con tu lindeza primavera, en este Jerez de embrujo, que estructura el poeta en este verso: No hay torero, ni jinete/ ni dama bien parecida/ que no se quede prendida/ cuando en tus ojos se mira”.



154. ESTAMPAS ANTIGUAS. La estación de trenes.

7 02 2010

Estación1_jerez

Imagen de la estación de ferrocarril en los años 20. Cedida por José María Orihuela desde Argentina.

La imagen que en esta nótula se reproduce corresponde a la fachada de la estación de trenes de Jerez tomada en la década de los años 20 del siglo pasado. Poco ha cambiado su fisonomía desde entonces, pese a las obras de reforma, por lo que ahora es fácilmente reconocible su aspecto. Da gusto saber que hay edificios que por su valor estético e histórico siguen igual que antes, precisamente como la diseñara y la construyera el arquitecto Aníbal González. Es por dentro donde más se ha actualizado, especialmente motivado por el cambio de tendencia en el uso de los transportes (ahora se viaja infinitamente más que antes), por el avance de las tecnologías y por la necesidad de aumentar el tráfico ferroviario.

Un poco de historia

En 1856 se constituyó la primera línea de ferrocarril de Andalucía, y una de las primeras de España, entre Jerez y el puerto del Trocadero, en Puerto Real, que tenía una longitud de unos 27 km. El objetivo de esta línea era trasportar las botas de vino hasta el puerto para luego embarcar con destino Reino Unido. En un primer momento se edificó una estación provisional de madera y ladrillo, y con techo de teja. En 1863 se construye una nueva estación, que la Compañía de Ferrocarriles Andaluces encargó al arquitecto León Beau, como era habitual en aquella época, es decir,  que los ingenieros que diseñaban la línea férrea también diseñaran las estaciones. Beau levantó un edificio de 103 m de planta que cubría las cuatro vías y que no pretendía destacar respecto de los otros edificios del entorno.

Durante la dictadura de Primo de Rivera se desarrolla bastante el ferrocarril, incluso se llega a construir una nueva línea entre Jerez y Olvera, pero que nunca llegó a ser utilizada de forma efectiva. Se encarga a Anibal González, autor entre otros edificios de la Plaza de España de Sevilla y del Gallo Azul en Jerez, la construcción de una nueva estación.

estación2_jerez

La imagen de la fachada llega hasta la actualidad, aunque es el tráfico, reordenado tras las últimas reformas urbanísticas de la zona, lo que diferencia a ambas imágenes.

Esta estación, que llega hasta la actualidad, es del estilo habitual de Aníbal González, constituida por una palacete mudéjar y plateresco. Recubierto por una multitud de azulejos, ladrillos a la vista y rejas, todos ellos con motivos que recuerdan a la ciudad de Jerez y a su vino. Los andenes están protegidos por una gran cubierta de metal y cristal. En la actualidad Aníbal González se suele encuadrar en la arquitectura tradicional andaluza, a este respecto el escritor jerezano José Manuel Caballero Bonald llegó a describir su estilo de la siguiente manera: “(…) hizo furor, no sólo en la capital hispalense, sino en su consabida órbita regional de influjos (…) toda la zona se pobló de azulejos, rejas y adornos esmaltados, que acabaron por ser tradicionales a fuerza de imponer un postizo pintoresquismo arquitectónico”.



153. JOSÉ MARÍA ORIHUELA. Recuerdos de un Jerez desde la lejanía.

6 02 2010

Orihuela1_jerez

Familia Orihuela, en Jerez en abril de 1930.

José María Orihuela partió de Jerez con tan sólo 10 meses de edad para Argentina y desde entonces reside en ese país, en la ciudad de Córdoba. Pero no olvida sus raíces jerezanas, y sigue desvelando a través de esta página retazos de la historia de su familia, que también es la historia de Jerez. Orihuela asegura que  cree que en los años 1930 -marchó en marzo de 1931- “cuando salimos de Jerez, las cosas no estarían muy bien en España, ya que nadie emigra si no es por un motivo real, como ser, buscar un mejor nivel de vida”.

Argentina fue elgida por los parientes que habian llegado antes, y en ese momento se vivía mejor en América. De su padre, sabe que era cocinero y trabajaba en un hotel de la ciudad. Que su abuelo paterno era albañil, mientras que su abuelo materno se dedicaba a las tareas propias del campo. Además, uno de sus bisabuelos fue arrumbador en una importante bodega jerezana, entonces en pleno esplendor industrial.

La fotografía que se reproduce en esta página ha sido remitida por el propio Orihuela y en ella se puede observar a gran parte de su familia en el Jerez en el mes de abril de 1930. Así, “mi primo hermano Antonio Orihuela Giménez; mi padre Antonio Orihuela Soto; mi madre Rosalía Soto Durán, embarazada de mí, ya que nací al mes siguiente; mi hermano Antonio Orihuela Soto; mi madrina, hermana de mi madre, Ana María Soto Durán”. Además, José María explica algunos detalles: “como se ven, están de luto riguroso -propio de la época- y todos salieron de Jerez de la Frontera en marzo de 1931. La pregunta sin respuesta es: por quien será el luto, ¿mis abuelos, maternos o paternos ?”. De todos los que aparecen en la fotografía sólo vive en la actualidad José María, precisamente el que todavía no había nacido entonces.



147. JEREZANOS EN LA HISTORIA. La familia Orihuela.

31 01 2010

Orihuela1_jerez

Las fotografías que traemos a esta nótula hoy han sido enviadas por José María Orihuela, un jerezano que vive desde hace ya muchos años en Argentina, a donde llegó de pequeño con sus padres en el año 1931 acompañado por algunas pertenencias, como postales y fotografías como éstas que ahora reproducimos. Pero en su recuerdo permanece Jerez y ahora la comparte con todos.

Orihuela2_jerezLa imagen de arriba es de sus abuelos, probablemente entorno al año 1930 en Jerez. Como se puede comprobar, en el borde inferior se puede leer “Pequeño Jerez”. Se trata de un estudio fotográfico antiguo que existió en esa época en la ciudad.

Por su parte, en esta imagen se puede ver al padre de José María, Antonio Orihuela Soto, caminando por las calles de su ciudad, Jerez, en el mes de marzo del año 1930. Muy buenas imágenes para el recuerdo y para seguir engrosando esta historia de las gentes que hacen y han hecho de esta ciudad lo que ahora es y siempre fue.



145. DUQUE DE GOR. El primer español que participó en unos Juegos Olímpicos.

29 01 2010

Olimpiadas1_jerez

El duque de Gor (de oscuro) junto a un grupo de tiradores de esgrima. “Gran Vida”, enero de 1908 (El blog del olimpismo de Fernando Arrechea).

El 14 de mayo de 1900 debutó en el Gran Salón de Fiestas de la Exposición en la prueba de florete (también participaría en las de espada y sable) para aficionados el primer español que participó en unos Juegos Olímpicos de la Era Moderna: don Mauricio Álvarez de las Asturias Bohorques y Ponce de León, 4º duque de Gor, marqués de los Trujillos, conde de Canillas de los Torneros de Enríquez, Grande de España, Gran Cruz de Carlos III y gentilhombre de cámara con ejercicio y servidumbre.

Nacido en Jerez de la Frontera el 4 de noviembre de 1864, casado con Rosa de Goyeneche y de la Puente, dama de la Reina (nacida en 1870 en Lima, Perú, hija del conde de Guaqui y de la marquesa de Villafuerte, familiar del que fuera jinete olímpico español y presidente del COE Alfredo de Goyeneche y Moreno) y fallecido el 24 de febrero de 1930.

Olimpiadas2_jerezSu hijo José Álvarez de las Asturias Bohorques y de Goyeneche, marqués de los Trujillos (1895-1993) participó en los JJOO de París 1924 y Ámsterdam 1928 en las pruebas de hípica, ganando el oro en la prueba de saltos por equipos en los Juegos del 28 junto a sus compañeros José Navarro Morenés y Julio García Hernández, el duque de Gor les recibió en Hendaya con botellas de champagne para celebrarlo.

En la primera ronda de florete se enfrentó al francés Debax y fue clasificado por el jurado, siendo eliminado en segunda ronda frente al también galo León Thiébaut.

En espada (pruebas disputadas en la terraza del Jeu de Paume, en el jardín de las Tullerías) cayó en la primera ronda (en la mañana del 6 de junio) al no superar en su grupo al francés León Sée, el argentino Eduardo Camet y el peruano Carlos de Cándamo. (En la imagen, el Duque de Gor).

En lo que respecta al sable las cosas le salieron un poco mejor y superó la primera ronda (19-20 de junio) para caer en semifinales al ganar al húngaro (súbdito del Imperio Austrohúngaro, en puridad) Todoresku y perder frente al italiano Stagliano.

Olimpiadas3_jerezFue la suya la única presencia española en las pruebas de esgrima: el barón de Ezpeleta estaba en el comité organizador del concurso de florete y el conde de Cartagena, Louis de Hérédia y Manuel de Santa María (franceses los dos últimos según el libro oficial) en el jurado de espada. (En la imagen, Rosa de Goyeneche y de la Puente)

El duque de Gor fue el primer español en participar en unos JJOO, obviamente el primer andaluz y el primer tirador de esgrima, lo que no es óbice para que hoy en día sea un desconocido y su nombre esté ausente de la web del COE, de la mayoría de los libros de olimpismo que se han publicado en nuestro país e incluso de las recopilaciones de “olímpicos andaluces” que se han efectuado. Tampoco prácticamente nadie se acordó de él cuando en Beijing 2008 José Luis Abajo logró la primera medalla olímpica de la esgrima (deporte de origen español) nacional. (Textos y fotos: Blog Olimpismo de Fernando Arrechea Rivas, Wikipedia, José Luis Jiménez en la wikipedia jerezsiempre).



144. GERMÁN ÁLVAREZ BEIGBEDER. El músico que traspasó las fronteras del cuerpo y del alma.

28 01 2010

Beigbede1_jerezrAunque su apellido a priori resulte el de una persona natural de tierras ajenas a nuestras fronteras nacionales, en realidad fue un compositor natural, que ha traspasado frontera pero con la belleza de su música. Nacido en 1882 fue músico mayor de la Armada y fundador de la banda municipal de Jerez. Los primeros estudios musicales los realiza de manos de Ángel Fernández Pacheco en la única Academia de música existente por aquellos años en Jerez, Filarmónica San Isidoro, más tarde fue Camilo Perez Montllor, Director Músico Mayor de Infantería de Marina en San Fernando (Cádiz) quien le dotó de los primeros conocimientos de armonía y composición. (En la imagen, el maestro jerezano dirigiendo la Orquesta Sinfónica de Madrid).

Por su parte, sus primeras composiciones están fechadas en 1898 y 1900, correspondiendo la primera a un pasodoble que llama “Viva mi jerezana”, y la segunda a un género musical muy extendido en esta Andalucía: las denominadas por el maestro “Marchas fúnebres”. La titula “Al pie de la Cruz”, cuya melodía es de una madurez anormal para los pocos años que tenía.

En 1910 marcha a Madrid a completar su formación como músico bajo la instrucción del maestro Pérez Casas, por entonces catedrático del Real conservatorio y fundador de la Orquesta Sinfónica de España.

Durante el período que transcurre entre los años 1913 a 1926, primero como director de la Banda del Regimiento Expedicionario de Marruecos, pasando destinado después al Ferrol y a partir de 1918 como Director de la Banda del Regimiento de Infantería de Marina en San Fernando. Durante los años 1913-1926 su madurez musical llega al cenit de su inspiración y producción, mantiene una estrecha vinculación con el gran compositor Manuel Manrique de Lara y Berry, coronel de su regimiento en el período que estuvo en Alcazarquivir y Arcila (Marruecos).

Beigbeder2_jerezDurante los años 1926 a 1929 simultanea su destino en San Fernando con las próximas ciudades de Cádiz y Jerez, activando la cultura musical en dicha zona como Delegado de la Asociación de Cultura Musical, dando a conocer a los grandes intérpretes del momento.

En el año 1926, un grupo de entusiastas gaditanos a la música, señores Viniegra, Aramburu, de la Viesca, Pemán y el filántropo Elías Ahuja, le hacen responsable del nuevo conservatorio que por aquel año nace en Cádiz, “Alejandro Odero”, en su dirección permanece hasta 1930 que por mandato del Consejo de Ministros se ordena la fusión de los dos conservatorios existentes en la ciudad, el anteriormente nombrado y la “Academia Filarmónica Santa Cecilia”, interviniendo como árbitro José María Pemán. El nuevo que se crea se llamó “Conservatorio Oficial de Música y Declamación”.

Durante los tres cursos que estuvo como director en el conservatorio Alejandro Odero, destaco la intensa vida cultural que mantuvo en la capital. Conservo programas de la época y compruebo que el número de audiciones al público que se celebra sólo en el curso escolar año 1927 son siete, todos ellos conciertos con unos densos contenidos donde intervienen alumnos y profesores.

En el año 1929 Enrique Rivero Pastor, alcalde de Jerez, le encarga la organización de una banda municipal. Germán le hace entrega de un proyecto, el cual se acepta y a partir de esa fecha abandona su vida castrense y se entrega, como es habitual en él, a la nueva faceta encomendada. El siguiente año 1930, y con motivo de la celebración del Patrón de la ciudad, San Dionisio, el 9 de octubre, hace su presentación la nueva Banda Municipal, con un concierto público cuyo programa estaba compuesto por las siguientes obras: Santander, Der Freyschutz, La Revoltosa, Escenas Alsacianas y el Baile de Luis Alonso.

Beigbeder3_jerezAl objeto de contar con unos programas más diversificados y sobre todo poder dar a conocer la música de los clásicos, inicia una nueva faceta para lo que es necesario tener muy claras las técnicas de instrumentación y unos grandes conocimientos de composición: la Trascripción, faceta ésta muy bien acogida por las dos editoriales existentes en el país, la Unión Musical Española en Barcelona y Harmonía en Madrid, editándose obras como Rienzi, Tristán e Isolda, el Allegreto de la Séptima Sinfonía de Beethoven, Der Freyschutz, La Gruta del Fingal, Parsifal y el Miserere de Eslava entre otras.

En el año 1938 el Ayuntamiento de Jerez se adelanta cincuenta años al Sistema Educativo actual creando “El Servicio de Instrucción Musical Complementaria y Canto” en las escuelas públicas, nombrando como director del Servicio a Germán que inicia una nueva labor de culturización entre los más pequeños y al mismo tiempo captando voces. Posteriormente amplía este servicio a los centros religiosos. Como resultado de ello, en la década de los cuarenta, son varios los Orfeones existentes en la ciudad.

A finales de la década de los treinta, le llega de manos de Pedro Perez Clotet, gran poeta y entusiasta folclorista, los Romances de la sierra de Cádiz, que él armoniza y que la Sociedad de Estudios Históricos Jerezanos se lo publica en 1940.

Beigbeder4_jerez

Lápida que en Jerez recuerda la casa donde Germán Álvarez Beigbeder nación. Foto: blog jerezsiempre, Juan Gallego).

En el año 1941 la editorial Labor S.A. pide a Germán su colaboración para la confección del diccionario de la música, y es su director Joaquín Pena quien al final de su colaboración le envía un carta en la que se puede leer: El estudio que hace usted de la música andaluza, releva el dominio que posee usted en esta materia y responde cumplidamente a nuestros objetivos.

En el año 1948, la Permanente Municipal, con fecha 20 de mayo le honra con hacerle Hijo Predilecto, quedando su nombre incluido en el callejero de la ciudad.

El Ministerio de Justicia por Resolución del 29 de septiembre de 1959, le concede a sus hijos y descendientes la unión de apellidos Álvarez-Beigbeder: Por haber acreditado suficientemente que dichos apellidos han sido prestigiados en sus actividades artísticas, donde alcanzó gran relieve en sus creaciones musicales.

Está en posesión de la “Cruz del Mérito Naval”, condecoración concedida en reconocimiento a los méritos contraídos con la Marina Española. Es autor, con José María Pemán en la letra, del Himno de la Armada Española.

El 11 de octubre de 1968 rodeado de los suyos, entrega su alma a la Santísima Virgen del Carmen.

Beigbeder5_jerez

Fragmento inicial de su célebre marcha de Semana Santa ‘Cristo de la Expiración’.

En su aportación a la Semana Santa se puede destacar marchas, además de la ya citada “Al pie de la Cruz” (1900), “Nuestra señora del Rosario” (1910), “Cantemos al Señor” (1923) o la famosa dedicada al “Cristo de la Expiración” de su Jerez natal.

El genial músico jerezano es hijo predilecto de la ciudad y tiene concedida una calle desde finales de los años cuarenta, que se encuentra entre Tomás García Figueras y la avenida de Trebujena. A don Germán se deben piezas musicales no scofrades, sino que también creó sinfonías, pasodobles, obras para piano o marchas militares, ya que también dedicó gran parte de su vida a la dirección de bandas en la Infantería de Marina por distintos puntos de España.



141. CULTURA. Gitanos y gastronomía, un binomio singular.

25 01 2010

gitanos

Manuel Morao, a la derecha, con su sobrino Manuel Valencia, chef gitano autor del libro ‘La cocina gitana de Jerez’, durante una firma en una bodega. La imagen se extrae del libro ya citado).

“En la Baja Andalucía, se entiende que en la zona comprendida entre Sevilla y Cádiz, existe lo que el colectivo de aficionados al cante llama el famoso ‘Triángulo del cante gitano andaluz’. Cádiz, los Puertos, Jerez y Sevilla son, junto con Alcalá de Guadaira, Utrera y Lebrija, donde nace y se desarrolla ese arte tan grandioso que forma parte principal de la cultura de la etnia gitana y de Andalucía.

El motivo del nacimiento del cante gitano allí es porque en esta zona es donde están las familias y las casas cantaoras de la raza gitana. Pero otra parte muy importante de la cultura de los gitanos de la Baja Andalucía es su gastronomía, no extensa pero sí muy interesante, puesto que aporta productos naturales de la tierra a la gastronomía andaluza”. (Palabras del guitarrista Manuel Morao en el prólogo del libro de su sobrino Manuel Valencia ‘La cocina gitana de Jerez. Tradición y vanguardia’, editado por la Escuela de Hostelería de Jerez).



140. PERIODISMO. La Asociación de la Prensa camina hacia su centenario.

24 01 2010

prensa1_jerez

Una de las comidas del patrón de la Asociación de la Prensa, celebrada en 2006 en la Escuela de Hostelería, y a la que asistió el obispo de la Diócesis de entonces, Juan del Río (ese año galardonado con el premio Pluma de Oro de la entidad de periodistas), la alcaldesa, Pilar Sánchez, y hasta tres presidentes de la asociación.

Un año más, la Asociación de la Prensa de Jerez celebra el 24 de enero a San Francisco de Sales, el considerado como el patrón de los periodistas en todo el país. Una misa con el obispo para aquellos que profesan la fe cristiana y una convivencia algo más tarde para laicos y creyentes reunirá de nuevo a todos los profesionales de la información, en una ciudad que puede presumir de un periodismo rico en plumas selectas y trabajadores incesantes y de una asociación que es casi centenaria. Así lo recuerda en este artículo Juan de la Plata, Socio de Honor y decano de los profesionales en activo.

La asociación jerezana comenzó su andadura el 24 de noviembre de 1919, con el nombre de Sindicato de Redactores y Corresponsales, “para la defensa y fomento de los intereses morales y materiales de los periodistas”; hasta convertirse a principios de los años veinte en Asociación de la Prensa, nombre con el que aparece ya en 1925, celebrando un festival taurino a su propio beneficio, el domingo 11 de octubre de dicho año, con reses del ganadero-poeta Fernando Villalón; lidiando dos utreros de rejones, el “sportman” de Utrera, don Eduardo Gutiérrez de los Ríos; y matando dos toros el diestro Bernardo Muñoz (Carnicerito) y dos novillos, el novillero Angel Pérez “Angelillo de Triana”.

Prensa2_jerezEl sindicato lo fundaron el periodista Rafael Pozo Roldán y 22 compañeros más, estableciendo su sede oficial en el Real Alcázar de Jerez, y eligiendo como primer presidente del mismo a José Luís Fernández Cala, que vivía en la calle San Cristóbal, núm. 16, planta baja. Pozo era redactor de “El Guadalete” y corresponsal de “El Noticiero Sevillano”.

El domingo, 20 de diciembre de 1925, la ya denominada Asociación de la Prensa, celebra una junta general extraordinaria, presidida por su nuevo titular y director, a la vez, de ‘El Guadalete’, Diego Brocardo Forcade, a la que asisten los socios Luis de la Sierra, director de Diario de Jerez, y los periodistas Antonio Palma Chaguaceda, Rafael Pozo Roldán, Joaquín Moguer Fernández, Manuel Pareja Isla, Ramón de Cala Rodríguez, Luís Cruz, José Fernández Cala y el fotógrafo Alberto del Castillo; nombrándose tesorero al señor Moguer y miembros protectores a don Luís de la Calle Corrales y don José González Pineda. (En la imagen, Rafael Pozo Roldán (a la derecha), fundador de la APJ, realizando una entrevista a Manuel Ysasi, encargado de la administración de loterías núm. 1, ‘La Afortunada’ de la calle Larga, el año 1925).

Como socios activos fueron admitidos el que ya era miembro honorario Onofre González Quijano, además de Manuel Cintado Pelín, Francisco Guerra Tenorio, Manuel Chacón Sánchez, su hermano Domingo Chacón Sánchez y Domingo Romerales Quintero. Antonio Palma Changuaceda presenta su dimisión como secretario, debido a sus muchas ocupaciones como abogado y catedrático, sustituyéndole Joaquín Moguer que, como tesorero, hasta entonces, rinde cuentas del pasado festival taurino, a beneficio de la APJ.

La nueva junta de gobierno la preside Diego Brocardo, que resulta reelegido; nombrándose tesorero a Luis Llanos Sevil y vocal a Joaquín Fernández Baena, director de “El Mensajero”, quien se encontraba en Madrid, en tratamiento médico, tras ser operado por el Dr. Raoul Mentaud.

prensa3_jerezasistentes tuvieron conocimiento del reciente ingreso de la asociación en la Federación Nacional de la Prensa, ratificándose la completa adhesión de la APJ a los acuerdos de la Asociación de la Prensa de Madrid, respecto a su iniciativa a favor del descanso dominical de los periodistas españoles.

La junta de gobierno sería de renovación anual. Fernández Cala, su presidente, editó desde 1921 hasta 1934, año en que falleció, la revista anual “Xerez en fiestas”, juntamente con su compañero Rafael Pozo Roldán quien, tras su muerte, la continuaría publicando, como álbum de nuestra feria. La APJ contó, desde casi sus inicios, como una de sus primeras iniciativas, con un médico y un practicante, para atender a sus asociados. (A la izquierda, una imagen del santo patrón de los periodistas).

Estos facultativos eran el Dr. José Molle Gutierrez, director de la antigua Casa de Socorro de la calle Arcos, y Juan Montes de las Torres, que tenía su gabinete de practicante en la calle Sevilla, número 27.

El presidente de la APJ, señor Brocardo, además de dirigir “El Guadalete”, era profesor de la Escuela de Artes y Oficios, pero falleció el 3 de febrero de 1943. Estaba casado con Teresa Miró, y un sobrino suyo, Diego Campoy Miró, seguiría sus pasos como periodista, durante muchos años, haciendo entrevistas y especializándose en temas deportivos.

prensa4_jerezEn los años de la república, la APJ cambió de nombre, llamándose entonces Asociación Profesional de Periodistas de Jerez de la Frontera, con cuya denominación aparece en la prensa de la época, con motivo de una reunión general celebrada en el Casino Jerezano, el 8 de marzo de 1935. Y, un año después, en otra junta general, celebrada en el mismo casino, el 7 de abril de 1936, presidida por Rafael Pozo Roldán, siendo secretario de la misma Antonio Solís Pascual, gira bajo la denominación de Agrupación Profesional de Periodistas, acordando constituir un montepío de periodistas, con los fondos de otro festival taurino, que habían celebrado por aquellas fechas, organizado por la citada agrupación. Por lo que se ve, lo de los festivales taurinos, a ejemplo de la AP de Madrid, que siempre los celebró, y aún sigue celebrando, era la solución más lucrativa, por aquellos tiempos, para allegar fondos a la caja común de los plumíferos, con destino a sus obras sociales. (El autor del artículo, Juan de la Plata, socio de honor de la APJ).

Pasada la guerra, mediados los años cuarenta, bajo la presidencia de Alejandro Daroca de Val, primero director del diario “Ayer” y, luego, de “La Voz del Sur”, la APJ parece alcanzar sus momentos más brillantes, instituyendo nada menos que todo un completo cuadro médico para sus asociados y celebrando, anualmente, la víspera del comienzo de cada Fiesta de la Vendimia, una gran verbena, con muchos regalos, música y baile, en los jardines de ‘El Bosque’ del Parque González Hontoria. La fiesta del patrón de los periodistas, San Francisco de Sales, el 24 de enero, es conmemorada anualmente con una función religiosa y otros actos.

Aún recuerdo los inicios de dicha celebración, a la que asistíamos todos los compañeros, en la iglesia de las Angustias, oficiando la misa el recordado padre don Juan Torres Silva, promotor de la gran obra salesiana en Jerez y miembro honorario de la asociación. (Texto: Juan de la Plata).



137. JOSÉ LUIS GALLEGOS ARNOSA. El fundador del Sevilla FC era jerezano.

21 01 2010

Jose_Luis_Gallego1_jerezJosé Luis Gallegos Arnosa es conocido en Sevilla por ser el primer presidente del Sevilla Fútbol Club, uno de los dos grandes clubes del deporte rey de la capital andaluza, pero en Jerez poco se sabe de él. Sin embargo, en algunas páginas de recopilación de información por internet, como la internacionalmente conocida Wikipedia (la enciclopedia libre), o la jerezana jerezsiempre, pueden encontrarse referencias a este jerezano, cuya biografía puede extraerse también del mismo club de fútbol hispalense. La biografía que aquí reproducimos ha sido extraída de la web jerezana.

José Luis Gallegos Arnosa nació en Jerez y fue el fundador del primer equipo de fútbol oficial en la ciudad de Sevilla (de hecho es unos años anterior al Real Betis Balompié, el segundo equipo de la capital hispalense) y primer presidente del mismo, el Sevilla Fútbol Club.

Era hermano del reputado pintor José Gallegos Arnosa.

“Todos los hombres de cualquier nivel social, ideas religiosas o políticas tendrán aquí cabida”, según aseguró José Luis Gallegos Arnosa, en el discurso tras la fundación del club, 15 octubre 1905.

Estudia la carrera de perito mercantil en Inglaterra aprendiendo inglés, francés y alemán durante sus escasos cuatro años de estancia.

José Luis es testigo directo del nacimiento y desarrollo del fútbol en el país que lo inventó, y durante su estancia en las islas británicas comenzó a practicar aquel nuevo deporte llamado foot-ball.

Jose-Luis-Gallegos2_jerezYa en España, se establece como consignatario de buques y agente de aduanas. En el puerto de Sevilla hace amistad con un inglés, Adam Wood, capitán del Cordova, un barco que hacía el trayecto Sevilla-Londres transportando naranjas amargas para la elaboración de mermelada.

Adam Wood era también aficionado al football y justos emprendieron la búsqueda de nuevos adeptos entre aquellos pioneros que en 1890 habían fundado el Sevilla Football Club. Los hermanos Welton, Isaias White, Merry, el doctor Landong, todos estuvieron dispuestos para participar en los futuros proyectos que propondría José Luis Gallegos.

Su espiritu deportivo le hace organizar numerosos partidos entre chavales, dando clases de teorías y normas para desarrollar ese juego en Sevilla.

Al comienzo de 1905 se reune con varios compañeros que también habían practicado el fútbol en Inglaterra y entre todos deciden fundar el Sevilla Fútbol Club.

José Luis Gallegos se convierte de esta forma en el fundador oficial del Sevilla legalizado y en el primer inspirador de los estatutos de la entidad.

Fue presindente del Sevilla del 14 de octubre de 1905 al 25 de octubre de 1909 y del 11 de octubre de 1913 a enero de 1914, motivado por la marcha de José María Miró Trepat.



131. MANUEL TORRE. El cantaor de la Generación del 27.

15 01 2010

Torre1_jerezManuel Torre vio la luz en el jerezano barrio de San Miguel, concretamente en el número 25 de la calle Alamo, a las 3 de la madrugada del día 5 de Diciembre de 1878. Fue el cuarto de los hijos de Tomasa Loreto Vargas, de Jerez, y Juan de Soto Montero, de Algeciras, matarife, cantaor no profesional de tonás y seguiriyas, y residente en Jerez desde los 11 años de edad, además de – según parece- manijero en la finca ‘Las Torres’, de donde pudo adoptar el sobrenombre artístico.

Descendiente por línea paterna de los famosos Cantorales y sobrino por la materna de Joaquín Loreto Vargas (el célebre seguiriyero Joaquín La Cherna), el hombre “con mayor cultura en la sangre” (al decir de García Lorca), se inició como pescadero de oficio (no aparece ningún dato como trabajador en el campo) pero manifestó muy tempranamente su talento musical. Así al menos lo advirtió el Duque de San Lorenzo y sobre todo el militar ecijano don José Aguilar, quien lo presentó como niño prodigio y junto a Javier Molina en dos cafés cantantes jerezanos, uno sito en la Vera-Cruz, cuyo dueño era Juan Junquera, y el otro conocido por La Primera, aunque figuró primeramente en un cuadro flamenco por las comarcas sevillanas de Lebrija y Utrera.

Su marcha a Sevilla

Torre2_jerezSu presentación en Sevilla la hizo en el Salón Filarmónico como el Niño de Torres, el 11 de Octubre de 1902, cantando por entonces los tangos lentos de El Mellizo con Juan Gandulla ‘Habichuela’. De ahí pasó al Novedades, con Pepe Triano ‘El Ecijano’, donde sorprende de nuevo con los tangos lentos de ‘Amparo, por Dios, Amparo’, y donde le apodarían Manolillo El Tranteiro por su interpretación de la farruca, cante que le granjeó gran popularidad al competir con el garrotín del Niño Medina y las marianas del Niño de las Marianas.

Hacia 1912 realiza una gira por Málaga y seis años después actúa como el Niño de Jerez en el Kursaal sevillano, que estaba en la calle O’Donnell, calando ya tan hondo su latigazo emocional que, a la postre, llegaría a ser el gran maestro de la escuela sevillana, el eje en definitiva sobre el que se articularía la Casa de los Pavones.

Andando el tiempo, su apabullante éxito por la geografía andaluza (en Huelva se le localiza en 1923) y la capital del reino, a la que visitó por vez primera en 1909, o su ulterior presencia como artista invitado al Concurso de Cante jondo de Granada (1922), permitió ser considerado como el cantaor de la Generación del 27, e hizo que muchos no vacilaran en llamarle ‘genio de los ingenios’, ‘un ser nacido para la libertad que ocupó el trono de la miseria’ (Antonio Mairena); ‘rey del cante gitano’, ‘El Majareta’ (se lo puso D. Antonio Chacón), o ‘el Acabarreuniones’ (como lo definió Joaquín el de la Paula), dado que, como sentenció Pericón de Cádiz, “casando se te metía el sonido suyo en el oído ya no lo perdías en tres semanas”.

Más sobre su personalidad

Torre3_jerez

Manuel Torre, segundo por la derecha, en una de sus reuniones de amigos. Foto del CAF.

Manuel Torre, el de los sonidos negros, el inspirador de todas las teorías del duende, fue tenido por un personaje raro, caprichoso, extravagante a veces, de mal carácter e inseguro incluso, pero dispuso de una voz natural – voz que ya utilizaron entre otros Curro Durse, el señor Manuel Molina y El Mellizo -, y un sonido revolucionario en su tiempo – anótese que se cantaba con cejilla -, de profundas pasiones y violentas emociones. Su vida fue siempre ajena a las preocupaciones sociales, sólamente mostraba interés por sus galgos (”Andújar” y “Amapola”), los pollos ingleses, su colección de relojes de bolsillo y su borriquillo (el “exprés de Cádiz”) con el que hacía los desplazamientos cortos para sus actuaciones.

Torre4_jerezHombre sensible, soñador, reservado y obseso sexual, no dejó posibilidad de hacer suyas a cuantas mujeres se cruzaron en su camino. Aparte de nombres femeninos que dejaron huella en su vida como Paquita, Amparo, Pastora la de los Peines o Pepita la Murciana, en Utrera conoció a la bailaora Antonia Torres “La Gamba”, prima hermana de la mujer de Pinini, que le daría dos hijos, Juan y Tomás, siendo éste un cantaor de muy buenas maneras y legatario de su duende así, como los Pavones y los hermanos Mairena, según manifestaciones de su hija María.

Tras una afonía mal curada por la que hubo de ser ingresado en un hospital sevillano y cuyos gastos satisfizo su gran amigo Ignacio Sánchez Mejias -a quien tanto le cantó en el cortijo de Pino Montano, lugar donde nació la Generación del 27- el final de sus días no se correspondió con el dinero ganado a lo largo de su trayectoria artística. (Imagen de la crónica periodística que se pudo leer en Sevilla sobre la muerte del cantaor jerezano).

Torre5_jerez

Su muerte en la miseria

Sería un atardecer de julio sevillano cuando, rodeado de la mayor de las miserias, de sus niñas, de sus galgos y de sus gallos de pelea, como escribiera Juan de la Plata, falleció de una tuberculosis este gitano que supo evolucionar desde el cromatismo metódico de lo jondo. Eran las 16 horas del 21 de julio de 1933 cuando su talla de genio perecía en una butaca. Gracias al corazón generoso de Pepe Marchena se pudieron sufragar los gastos del entierro así como la organización de un festival para recaudar fondos que paliaran la indigente miseria en que quedaron sus herederos consanguíneos.

A su muerte quedó inscrito en la definición como Manuel Soto Leiton por lo que se supone que sus familiares y allegados no conocían su verdadero nombre. (Monumento a Torre en Jerez. Foto de Juan Gallegos de jerezsiempre)(Textos extraído del Centro Andaluz de Flamenco y de la web del flamenco).