097. NAVIDAD EN JEREZ (III). Los villancicos más flamencos y genuinos.

12 12 2009

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La manera de cantar a la Navidad en Jerez no sólo es muy popular en la ciudad y su zona de influencia, sino que se exporta ya a muchos lugares de España y de otros países y continentes.

Cuando se acerca la Nochebuena, Jerez recobra cada año la hermosa tradición de sus villancicos. Una tradición cada vez renovada con más fuerza y cariño, que nos hace vivir y revivir noches inolvidables, alrededor de la lumbre, en los viejos patios de vecindad, entonando centenarias coplas y romances, al son de zambombas, almireces, panderetas y botellas rayadas de anís. Una ruidosa orquesta casera, que nos devuelve a todos los jerezanos, en este tiempo, y por unos días, la algarabía entrañable de nuestra mejor y más fresca música popular.

Porque Jerez, con la ciudad hermana de Arcos de la Frontera, conserva todavía, y quiera Dios que para siempre, el sabor y el regusto de una costumbre ancestral, heredada de nuestros mayores, como un inapreciable privilegio, amorosamente guardado durante siglos y oralmente transmitido de padres a hijos.

Villancicos2_jerezNuestro villancico popular es como un tesoro de incalculable valor, una arqueta que cada Navidad se abre para mostrar todas sus maravillosas prendas, un botafumeiro de riquísimos aromas, un ramillete de flores silvestres de finísimo perfume.

Sobre el cante

El villancico jerezano posee tales encantos, que nadie puede sustraerse a su emotiva musicalidad, ora de aflamencados sones, ora de deliciosas y delicadas melodías. Cada fiesta de zambomba es como una eclosión de arte, sonando en el íntimo y familiar reducto de los patios, allá por lo más intrincado de los barrios populares, donde la navideña costumbre se manifiesta con singulares características, gloriosamente enraizadas en lo más profundo del alma de nuestra buena gente. (Uno de los muchos trabajos discográficos que se han realizado para recuperar el elenco musical popular).

Por la Cruz Vieja, por Cerrofuerte, por Albarizuela, Santiago y el Mercado, suenan estas noches los arcaicos ecos de nuestras coplas de Nochebuena, en improvisados corros de buena vecindad. La alegría va por barrios, prendida en aires navideños. La ronca zambomba y la cascabelera pandereta suenan incesantemente por rincones típicos de calles, plazas y plazoletas de Jerez.

Los jerezanos viven con inusitado gozo y algazara estas fiestas, en las que la música popular recobra de pronto el tirón telúrico de un importante protagonismo, bajo las estrellas de diciembre. (Texto de Juan de la Plata)

Una pandereta suena,
yo no sé por dónde irá;
camino de Belén lleva,
hasta llegar al portal.

villancicos6_jerezOrígenes del villancico en Jerez

La palabra villancico deriva de villano (lat. villanus), y originariamente designaba a un labriego, habitante de una casa de campo; más tarde designó a la copla cantada por el labriego.

Es una composición característica de la lírica popular. Comprendía un estribillo y varias estrofas (coplas) para voz solista, acompañado por lo general por uno ó dos instrumentos. Este tipo de composiciones se ha recogido en canciones durante los siglos XV y XVI, destacando “Recopilaciones de Sonetos y Villancicos” del extremeño Juan Vázquez y el monumental “Cancionero de Palacio” del compositor Juan de la Encina. (El grupo del espectáculo Las calles de Cádiz en 1935, donde aparece el cantaor jerezano El Gloria, el quinto por la izquierda. Imagen de la web El Mundo del Flamenco).

En el siglo XVII, cuando el villancico adquiere carácter religioso, el primer ejemplo es el “Parnaso español de madrigales y villancicos” de Pedro Rimonte. En este período aparecieron numerosas composiciones polifónicas en lengua vulgar destinadas a solemnizar las festividades.

En el siglo XVIII, el villancico inició su decadencia. Según algunos autores, debida a la influencia de la ópera italiana.

Villancicos7_jerezEn el siglo XIX, como ha ocurrido con otras formas musicales, basadas en canciones populares, a los villancicos, Andalucía le dió su propio sello, aflamencándolos poco a poco, por un acompasándolo fundamentalmente a ritmo de romances y nanas, y por otro adaptando letras que hacen referencia a la Navidad, al cante por bulerías, tangos ó tanguillos. Estas letras se basan en los Evangelios, incluidos los apócrifos y añaden por su cuenta, episodios y circunstancias de extraordinaria fuerza poética.

En los años 20 de nuestro siglo se cantaban en los espectáculos flamencos, tablaos, etc, siendo el cantaor apodado El Gloria, el que lo popularizó, aplicándole el compás de bulería a un villancico muy popular. Fué tan importante que su nombre artístico deriva de este hecho. (En la imagen, el Coro de la Cátedra de Flamencología de Jerez, que dirigía el guitarrista desaparecido Parrilla de Jerez. La foto es de la web El mundo del flamenco).

A partir de este momento diversos cantaores, siguiendo el ejemplo de El Gloria, incluyeron en su repertorio este tipo decante, con grabación discográfica incluida. Citemos además de El Gloria, a su hermana la Pompi, Pastora Pavón, Tomás Pavón, Manuel Torre, Juanito Mojama, Manuel Vallejo, Canalejas del Puerto, La Niña de la Puebla, Manolo Caracol, Gracia de Triana, etc,

La PaqueraDentro de la variedad estilística que encontramos en el flamenco no podían faltar los villancicos, género navideño por excelencia y que en las comunidades flamencas se cultiva llegado diciembre con notable frecuencia; sobre todo en Jerez, donde se festeja con una comunal y descomunal “zambomba flamenca”. Los villancicos flamencos no se caracterizan por elementos melódicos o rítmicos determinados, y el proceso de aflamencamiento se basa en “meter” la letra de cualquier villancico popular dentro del estilo flamenco adecuado, ya sea por tangos, tanguillos o bulerías, cualquier palo se sabe adaptar a los versos de un villancico. Este proceso ha ido propiciando el nacimiento de un repertorio específicamente flamenco que, en localidades como Jerez de la Frontera, Cádiz o Granada, se cultivan con frecuencia. El villancico forma junto a la saeta o los campanilleros un grupo de géneros en el flamenco con referentes a una manifestación religiosa. (Texto: Rafael Infante). (En la imagen, La Paquera de Jerez, una de las grandes maestras cantando villancicos por bulería).

Deuda a ‘El Gloria’

Y es que parece ser que debemos al prolífico e inspirado cantaor jerezano El Gloria el artificio de haber adaptado numerosos villancicos al melos flamenco, y entre los numerosos que crea se encuentra el que más fama  y el que  más se  extendió por toda la geografía flamenca, es el que se enuncia en el siguiente estribillo:

Gloria al recién nacío,

¡Gloria!

y a su bendita

Madre Victoria.

Gloria al recién nacío,

¡Gloria!

Las reuniones en donde se interpretan los villancicos se suelen llamar zambombas en Jerez y en otras localidades cercanas, por extensión del término que nombra al instrumento típico para acompañar al cante de villancicos. (Para más información sobre las zambombas, ver nótula 095)

villancicos5_jerez

Los villancicos siguen siendo muy populares, gracias a la persistencia de la zambomba como referente de la celebración de la Navidad en Jerez, tanto que hasta los más pequeños, como éstos del colegio de Los Salesianos en 2007, se apuntan a cantarlos.

El popular villancico de Tin Tin Catalina es uno de los más extendidos, pero también más emotivo,  demostrando cómo el cante puede subir garbosa y ritualmente al altar para convertirse en liturgia. Y es que en estas latitudes es nterpretado como segundo canto de conclusión de la Misa Flamenca que compuso Antonio Gallardo. Pero no hay que olvidar la letra y la interpretación de Los Campanilleros por el gran cantaor jerezano de todos los tiempos Manuel Torre:

a la puerta de un rico avariento,
llegó jesucristo y limosna “pió”.
y en lugá de dazle limosna,
los perros que habia se loz
achucho..
y dioz permitio,
que ar momento loz perroz
murieran
y el rico avariento probe se
queo.

Villancicos4_jerezA la puerta de un rico avariento,

llegó Jesucristo y limosna “pió”.

y en lugá de dasle limosna,

los perros que había se los

achuchó…

Y Dios permitió,

que al momento los perros

murieran

y el rico avariento probe se

queó.

(En la imagen, una de las portadas de los discos anuales de recopilación de villancicos tradicionales de la tierra que realiza CajaSol y que ha supuesto y supone una auténtica labor de difusión y recuperación de esta tradición y de este cante flamenco).


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